lunes, 3 de marzo de 2014

Lucha indígena en China

IWGIA
Oficialmente, China se declara un país unificado, con una composición mul­tiétnica y donde todos los grupos son considerados iguales ante la ley. Ade­más de la mayoría china han, el Gobierno reconoce 55 minorías étnicas dentro de sus fronteras. Según el sexto censo nacional de 2010, estos gru­pos ascienden a 113.792.211 personas, lo que representa el 8,49% de la población total del país.

El “Proyecto de Identificación de Minorías Étnicas”, llevado a cabo desde 1953 hasta 1979, estableció el reconocimiento oficial de 55 grupos. Sin em­bargo, todavía existen en China “grupos étnicos no reconocidos”, que suman un total de 734.438 personas (cifra del censo 2000). La mayoría de ellos vive en el sudoeste del país, en las regiones de Guizhou, Sichuan, Yunnan y Tí­bet. Las minorías oficialmente reconocidas tienen derechos protegidos por la Constitución. Esto incluye el establecimiento de regiones étnicas autónomas, la creación de su propio gobierno local administrativo y el derecho a practicar su propio idioma y cultura. Las “Regiones autónomas étnicas” constituyen alrededor del 60% de la superficie de China.

El Gobierno no reconoce el término “pueblos indígenas”, y los represen­tantes de las minorías étnicas de China que participan en encuentros inter­nacionales rara vez, o nunca, se refieren a sí mismos como indígenas. Por tanto, no ha sido claramente establecido cuál de los grupos étnicos minorita­rios deben ser considerados de esta manera. El gobierno de China votó a favor de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas pero, antes de la adopción de la misma, ya había decla­rado oficialmente que no existen pueblos indígenas en el país, lo que signifi­ca que, a su modo de ver, la declaración no es aplicable en China.

 Aumento de disturbios y protestas sociales

A lo largo de 2011, China se vio sacudida por una serie de protestas masivas y grandes agitaciones sociales, tanto en los centros urbanos y ciudades pequeñas, como en las zonas rurales del interior. Desde una perspectiva general, muchas de las razones de fondo tuvieron que ver con las desigualdades socioeconómicas - la bre­cha en rápido crecimiento entre ricos y pobres, y la distribución injusta de los recur­sos.

La transformación de la China moderna en una economía floreciente también ha traído consigo un cambio fundamental en el antiguo proletariado de ideología socia­lista del Partido Comunista, a un sistema capitalista de culto a la riqueza. Hay un descontento generalizado hacia el incremento de los niveles de corrupción de los funcionarios públicos, el fraude y el robo de tierras privadas y propiedades de admi­nistradores locales, la explotación por parte de las grandes empresas y el deterioro del medio ambiente. En esta situación general tuvo lugar una serie de violentos dis­turbios comunales y a gran escala en las regiones de las minorías étnicas, paralela­mente al aumento de las quejas de la sociedad en general contra el régimen gober­nante en la República Popular China.

Al examinar los acontecimientos del último año, las dos cuestiones conflictivas principales, en las regiones referidas, fueron la tierra y la religión. Gran parte del malestar social y de la protesta violenta de las minorías fue en respuesta a la apro­piación de tierras, a los negocios turbios relacionados con proyectos de desarrollo, a la reubicación forzada como consecuencia de los proyectos de infraestructura (tales como las represas hidroeléctricas y la consiguiente contaminación de las fuentes de agua en las áreas altas de la meseta Yunnan-Guizhou) y la contaminación ambiental (por ejemplo, el vertido ilegal de residuos industriales que contienen cromo tóxico en el condado de Luliang, de la ciudad prefectura de Qujing, en la provincia de Yunnan).

 Violentas protestas de masas en Mongolia Interior

En mayo de 2011, las violentas protestas de masas en la Región Autónoma de Mon­golia Interior1 recibieron una considerable atención mediática internacional, a pesar de que los censores estatales trataron de bloquear cualquier información sobre el mayor descontento en más de 30 años contra el gobierno chino han, de parte de la etnia mongol. Los incidentes comenzaron en el Banner Abag,  en la Liga de Xilin Gol,2 donde dos pastores mongoles fueron asesinados en incidentes separados. Ambos hechos se vincularon a la explotación de una mina local de carbón, lo que llevó a la comunidad pastoral de la zona a protestar agitadamente contra la extensa contami­nación de los pastizales y de los cuerpos de agua, a consecuencia de las operacio­nes mineras.
Las protestas se han convertido en un símbolo de la insatisfacción de los mongo­les hacia una política nacional de desarrollo que los margina cada vez más. 

En las últimas décadas, el gobierno chino ha prohibido a esta etnia la práctica de su forma tradicional de cría como pastores nómadas, aduciendo la necesidad de evitar la des­trucción de los pastos. Sin embargo, luego de que esta prohibición entrara en vigor, el Estado permitió a las empresas explotar el carbón y los recursos minerales de la región. Las actividades de exploración, de explotación minera y el funcionamiento de los camiones de transporte de carbón, han dañado ampliamente los pastos y el me­dio ambiente en general. Las comunidades mongoles locales se enfadaron y, final­mente, comenzaron a protestar.

Para los mongoles, los chinos han son intrusos en su territorio tradicional. La in­cursión de los han se inició a mediados del siglo XIX. Al día de hoy, los mongoles invocan al espíritu de Gada Mairen, un famoso héroe que lideró un levantamiento armado en la década de 1930 contra la explotación y la opresión política de los colo­nos han y el gobierno corrupto.

Durante la década de 1960, la propaganda estatal china promovió la historia de Gada Mairen para demostrar que el Partido Comunista respaldaba al pueblo mongol, y que la cultura pastoril tradicional podría prosperar bajo el dominio benevolente del Partido Comunista Chino (PCCh). Pero los tiempos han cambiado y, una vez más,  los mongoles se encuentran luchando contra los funcionarios corruptos, esta vez contra aquéllos del partido que, décadas antes, habían proclamado su cooperación y amistad con los pueblos de las minorías étnicas.

A medida que la ideología del PCCh ha girado para abrazar al capitalismo, y los fines lucrativos se han convertido en el motor de la economía, el Gobierno está per­diendo poco a poco la confianza de las minorías étnicas. El rápido aumento de las desigualdades sociales y el descontento entre ellos necesariamente dan lugar a más disturbios violentos y están, además, amenazando la unidad nacional de China.

 Negativa a la libertad de religión

Oficialmente, el Partido Comunista sigue una doctrina "atea" y considera a la religión como superstición - "el opio de las masas". El gobierno chino restringe severamente las prácticas de culto religioso. Sin embargo, esta doctrina antireligiosa va en contra de las costumbres de muchas minorías étnicas. Para los tibetanos, cuya cultura está profundamente arraigada en el budismo tibetano, y para los uigures y los musulma­nes hui, que siguen el islam, la religión es una parte esencial de su vida cotidiana y no puede ser separada de su cultura. Cualquier intento de restringir sus prácticas religiosas o de obligarlos a abandonar sus creencias llevará a conflictos y luchas ét­nicas.

En 2011 hubo varios casos notorios de violencia y protestas debido a cuestiones religiosas en las regiones referidas. Muchos informes inquietantes se filtraron al mun­do exterior, incluyendo la autoinmolación de monjes tibetanos, la detención de algu­nos policías y la tortura de tibetanos, las muertes producidas por la explosión de una bomba en la Región Autónoma Xinjiang Uighur3 (en Kashgar y Hotan), y la violencia comunitaria en la Región Autónoma Ningxia Hui (en la frontera de Mongolia Interior).

A finales de 2011, un total de 11 jóvenes monjes tibetanos se habían inmolado en las Prefecturas Autónomas Tibetanas de Aba y Ganzi, en la provincia de Sichuan. La noticia de estos sucesos ha llevado a varios actos de rebeldía extrema en otros mo­nasterios tibetanos. La causa directa de esto fue la interferencia del Estado y la con­versión ideológica forzada por parte del gobierno chino. Los monjes tibetanos han sido obligados a someterse a un "programa de reeducación". Llevado a cabo por el departamento de estado de asuntos religioso, este programa está dirigido a repudiar al Dalai Lama y a adoctrinar a los monjes tibetanos en la ideología del Partido Comu­nista. En caso de cualquier resistencia al programa, los monasterios son sometidos a confinamiento estricto, con cortes de agua y electricidad. En consecuencia, muchos monjes jóvenes eligen la muerte por autoinmolación para protestar por la persecu­ción del gobierno chino y garantizar el derecho del pueblo tibetano a la libertad reli­giosa.

El año pasado estalló una serie de bombas y se produjeron violentos enfrenta­mientos con la policía en Uigur, el tradicional territorio musulmán en la región de Xinjiang, en el interior occidental de China. Los medios estatales señalaron el trabajo de los activistas uigures del movimiento de independencia, relacionados con organi­zaciones de base en el extranjero. En el período subsiguiente, cientos de profesores religiosos de esa etnia y funcionarios de la mezquita fueron obligados a asistir a cla­ses de reeducación para "enderezar sus pensamientos". Se le cancelaba el "Certifi­cado de trabajo religioso" a quien se negara a someterse a estas clases. Los casos más graves de rebeldía pueden llevar al arresto bajo la acusación de "incitar a activi­dades religiosas ilegales". 

Este tipo de intimidación, por parte de las autoridades, de obligar a los musulmanes uigur a abandonar sus creencias religiosas no deriva en otra cosa que en mayor descontento y disturbios sociales.
En diciembre, la demolición de una mezquita por el gobierno local en la aldea de Taoshan, Región Autónoma de Ningxia Hui, dio lugar a otro grave conflicto. La mez­quita fue construida y financiada por los propios pobladores locales, musulmanes hui, la mayoría de los cuales son agricultores empobrecidos. La destrucción de la mezqui­ta llevó a un importante enfrentamiento entre los pobladores y la fuerza policial, con el resultado de varios muertos y heridos graves. Fueron arrestadas alrededor de 80 personas.

De acuerdo con funcionarios del Gobierno, la construcción de la mezquita no había sido autorizada y era, por lo tanto, ilegal; además, podría convertirse en el punto focal de reunión de la gente de la comunidad para expresar su disconformidad. Ante tal discriminación, los musulmanes hui eligieron desafiar y luchar contra las au­toridades, para defender la libertad de practicar su propia religión.

 Revelando los anuncios de la Comisión Estatal de Asuntos Étnicos

La revisión de los principales anuncios de fin de año de la Comisión Estatal de Asun­tos Étnicos puede ser muy esclarecedora, ya que revela la lógica que subyace en la política del Gobierno sobre minoría étnica. El comunicado de prensa anunció una tasa de crecimiento de la población del 6,92% entre las minorías étnicas, durante la última década. El segundo anuncio importante fue la declaración de que la provincia de Yunnan se convertiría en un importante puente de enlace con el fin de abrir el acceso y la cooperación con los países vecinos del sudeste asiático. El tercer anun­cio de importancia se refería al modo de vida pastoral de las minorías étnicas. S

e trataba de una directiva a los gobiernos locales para promover el "desarrollo saluda­ble de las tierras de pastoreo", con una buena planificación de proyectos de construc­ción, el mantenimiento del equilibrio ecológico adecuado y la disponibilidad de me­dios económicos para la minoría étnica de pastores y su ganado. De este modo, continuaba el anuncio, se puede lograr estabilidad y unidad social entre los grupos étnicos, junto con la mejora del desarrollo económico de quienes dependen de la cría de ganado en las áreas de pastoreo tradicional, principalmente en el norte, oeste y en algunas regiones del sudoeste de China.

El resto de los anuncios de la Comisión Estatal de Asuntos Étnicos consistió, principalmente, en declaraciones positivas en relación con el éxito de los programas de gobierno en las regiones de minorías étnicas. Es particularmente interesante ob­servar lo que no se dice en estos anuncios de fin de año: no hubo ninguna mención de los muchos violentos conflictos y protestas masivas que se han producido en to­das las regiones.

Gran parte de las campañas de propaganda y publicidad del gobierno chino se centran, todavía, en el desarrollo económico para mejorar la vida de los sectores pobres de los grupos étnicos. Este tipo de información positiva de los medios -buenas noticias sobre la unidad nacional y la armonía étnica- se encuentra en marcado con­traste con lo que está ocurriendo en el terreno: los violentos disturbios y el malestar social que son el foco de la creciente atención y preocupación internacional.

Referencias
Cheng, Chih-Li, 2011: Disturbios en Mongolia Interior. Gran Inversión y Migración de Chinos. New Age Journal, No. 227, 9-15 de junio de 2011
La Voz de America, 25 de octubre de 2011. “Más monjes tibetanos mueren por autoinmolación en la región sudoeste de China”. http://www.voafanti.com/gate/big5/www.voanews.com/chinese/news/20­111025­-china-tibet-monk-132527073.html
Aboluowang News, 15 de octubre de 2011. “Maestros religiosos y funcionarios en Kashgar, Xinjiang, obligados a asistir a clases de  ‘Reeducación’”. http://www.aboluowang.com/news/2011/1015
Want Daily, 2012: China Times Newspaper, 4 de enero de 2012. “Ningxia demolición de la mezquita local. Violencia entre la policía y la población local”. http://news.chinatimes.com/wantdaily/11052101/112012010400133.html
China Ethnic Daily Newspaper, 30 de diciembre de 2011. “Noticias Importantes y Principales Aconte­cimientos en las Minorías Étnicas en 2011”, página 1.

Notas
1     Las organizaciones regionales de activistas y los grupos de exiliados la llaman, también,  “Mon­golia del Sur”.
2     “Banners” son antiguas y tradicionales divisiones político-administrativas mongoles sobre la base de alianzas del clan familiar y sus posesiones  territoriales. Varios distritos banner constitu­yen una “Liga”. Un banner es más o menos equivalente a un condado en otras provincias de China.  En la actualidad,  Mongolia Interior cuenta con siete ligas, 49 banners  y tres “banners autónomos”. Además, cuenta con doce grandes ciudades  con grandes áreas, que también tie­nen sus propios banners bajo su administración, así como subdistritos urbanos.
3     Las organizaciones regionales de activistas y los grupos de exiliados también llaman a Xinjiang la “Turkestán Oriental”.

Huang Chi-ping es profesor adjunto del Departamento de Etnología de la Universi­dad Nacional Cheng-chi de Taiwán, donde está enseñando y realizando su investiga­ción sobre el grupo yi perteneciente a los pueblos de minoría étnica de China. Su campo de especialización es Etnografía y Literatura Étnica. Asimismo colabora como editora para la revista “Aboriginal Education World”. Su artículo fue traducido del chino por Jason Pan, director de la organización activista de derechos indígenas TARA Ping Pu, y antiguo miembro ejecutivo del consejo del Pacto de Pueblos Indíge­nas de Asia (Asia Indigenous Peoples Pact, AIPP). Jason es indígena pazeh (uno de los grupos ping pu de las tierras bajas) del pueblo de Liyutan, en la provincia de Miaoli.

http://www.iwgia.org/regiones/asia/china/920-actualizacion-al-2011-china

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