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sábado, 9 de julio de 2016

El territorio argentino en venta

Alejandro Teitelbaum

ALAI AMLATINA, 08/07/2016.-  El actual Gobierno argentino dictó hace poco un decreto “flexibilizando” la ley de tierras de 2011 a fin de facilitar aún más la compra de tierras por capitalistas extranjeros.

La ley de tierras aprobada en 2011 no impide globalmente dichas ventas, pues tiene numerosas brechas. Además, no afecta las operaciones terminadas antes de su sanción. (Para más detalles véase: http://argentina.indymedia.org/news/2011/09/794040.php ).

Según la Federación Agraria Argentina unos 300 mil kilómetros cuadrados (el 10% del territorio nacional) están en manos de extranjeros (equivalente a la superficie de toda la Provincia de Buenos Aires). Hay por lo menos dos aeropuertos extranjeros construidos en la Patagonia, sin que puedan ser detectados por los radares argentinos, ya que éstos o son obsoletos o no existen en la región.

Un aeropuerto construido por Lewis, que está a nombre de un argentino de apellido Van Ditmar , cuya pista es tan larga como la de Aeroparque de Buenos Aires, desde donde se puede entrar y sacar  del territorio cualquier tipo de material. Lewis posee 14000 hectáreas en Chubut, que incluyen el Lago Escondido.

El terrateniente más grande es en grupo familiar italiano y multinacional Benetton, que posee 900 mil hectáreas. Desde hace 15 años, cada vez son más numerosos los extranjeros que compran vastas extensiones de tierras, desplazando a las familias tradicionales de la oligarquía argentina. "Tenemos tierra en exceso", declaró en los años '90 el Presidente Carlos Menem, invitando a corporaciones extranjeras y a particulares a invertir. Desde 2002, la devaluación del peso, otrora vinculado al dólar, implicó un cambio favorable, acelerando un proceso de venta desenfrenado y sin control.

"En las provincias de Santiago del Estero y el Chaco, la hectárea cuesta lo mismo que una hamburguesa", decían los periodistas Andrés Klipphan y Daniel Enz, autores de "Tierras, S.A.", una investigación realizada durante tres años por todo el país. "Se puede comprar lo que quiera, en cualquier lugar, si se tiene el capital suficiente, incluso en los parques nacionales", asegura Gonzalo Sánchez, autor de "La Patagonia vendida", que entrevistó a la mayoría de los extranjeros que han comprado tierras en el sur, que representa la tercera parte del territorio nacional y contiene sus principales riquezas: energía hidroeléctrica, 80% del petróleo y gas natural y una de las grandes reservas de agua dulce del planeta. Esta región se ha convertido en el paraíso de millonarios extranjeros que, según los autores de "Tierras, S.A.", "se han beneficiado de la actitud flexible de los diferentes gobiernos nacionales y provinciales para adquirir millones de hectáreas y recursos no renovables, sin restricciones y a precios módicos".

El vicepresidente de AOL Time Warner y fundador de la cadena CNN, Ted Turner, posee 45 mil hectáreas en la región. El belga Huber Grosse compró 11 mil hectáreas en la provincia de Río Negro, donde los turistas ricos van a jugar polo y golf.

"La Patagonia me recuerda al Texas de los años'50", asegura Ward Lay, magnate de las papas fritas y amigo de George W. Bush, que se compró miles de hectáreas en esa provincia y viñedos en Mendoza. El cantante Florent Pagny vive parte del año entre sus dos estancias de la provincia de Chubut. Estos nuevos terratenientes tienen frecuentes altercados con las comunidades indígenas, que los acusan de apropiarse de las tierras de sus ancestros. Los habitantes de la Patagonia se quejan también de no tener acceso libre a algunos lagos y senderos en las montañas donde se encuentran las propiedades privadas.

Los actores Robert Duvall, Richard Gere y Matt Damon son propietarios de varias estancias en las provincias norteñas de Tucumán, Salta y Jujuy. Grandes grupos vinícolas franceses, españoles e italianos se han instalado en Mendoza, al pie de la cordillera de los Andes, que ofrece tierras y un clima excepcional para el cultivo de la vid. Ahí, la hectárea vale diez veces menos que en California. Grandes grupos mineros, en su mayoría canadienses, explotan minas de oro y plata en las provincias de San Juan, La Rioja y Santa Cruz. Entre los inversionistas figura Bill Gates. Los nuevos ricos argentinos, principalmente estrellas del espectáculo y del deporte, pero también políticos, constituyen a su vez una nueva burguesía terrateniente. El jugador de básquetbol Emanuel Ginobili, estrella de los Spurs de San Antonio en la NBA, invirtió más de dos millones de dólares en proyectos turísticos de gran lujo en las costas del río Negro y en la ribera del lago Correntoso, en la Patagonia. El futbolista Gabriel Batistuta, ex delantero de la Fiorentina, se ha convertido en uno de los grandes terratenientes de la fértil provincia de Santa Fe.

Lista (publicada en 2008 por Marcelo Mangiante) de la cantidad de territorio argentino vendido a extranjeros:

Mendoza: 250.000 hectáreas (equivalente a 12 veces la superficie de la Capital Federal), compradas por empresarios de Malasia, con gente adentro, además de miles vendidas y ofrecidas a capitales chinos y españoles. Vendidas: 500.000 hectáreas. En venta: 800.000 hectáreas. San Luis: 40.000 hectáreas compradas por empresarios italianos. En venta: 850.000 hs. San Juan: 2.000.000 de hectáreas en venta, más del 20% de la provincia incluyendo la frontera con Chile. Catamarca: Se venden campos del tamaño de la Isla Gran Malvina a U$S 8.- la hectárea (el precio de un 'Big Mac' en EEUU) Vendidas: 100.000 hectáreas a un grupo holandés. En venta: 1.600.000 hectáreas. Misiones: 172.000 hectáreas de la selva Paranaense (única en el mundo), taladas por la empresa Alto Paraná, propiedad del grupo Arauco de Chile. Formosa, Chaco y Corrientes: 1.400.000 hectáreas en manos de capitales australianos. Santa Fe: tierras compradas por EEUU. Entre Ríos: Vendidas 100.000 hectáreas. En venta 150.000 hectáreas. Santiago del Estero, Tucumán y La Rioja: Vendidas: 120.000 hectáreas. En venta: 1.300.000 hectáreas. Salta: 2.400.000 hectáreas en venta, entre ellas se encuentra la finca Jasimana en el corazón de los valles calchaquíes, equivalente a 65 veces la superficie de la Capital Federal. En total, en venta y vendidas 13.000.000 de hectáreas.

En Patagonia se vendieron tierras que incluyen lagos, ríos, fronteras, animales, aún en zonas fronterizas de seguridad. Tierra del Fuego, 100.000 hectáreas de bosque (el más austral del mundo), compradas por una corporación de EEUU que intenta talarlas. Cada planta tarda decenas de años en crecer debido a las condiciones climáticas. Chubut: 20.000 hectáreas compradas y cercadas por alemanes, que incluían la reserva de Mapuches más grande del país, que fue desplazada y despojada de las mejores pasturas para alimentar ganado. Santa Cruz: las estancias (80.000 hectáreas), Monte León, Don Aike, El Rincón, y Sol de Mayo (cordillera), comprada por el terrateniente Douglas Tompkins de EEUU, quién pretende apoderarse de las reservas de agua potable más puras del planeta, formadas por la cuenca de los hielos continentales patagónicos, que desembocan en su mayoría en el río más caudaloso de Patagonia, el Rio Santa Cruz.


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miércoles, 18 de febrero de 2015

Incendios forestales y crisis hídrica centro sur Chile: ¡No más plantaciones de pinos y eucaliptus!

Los lugares con mayor concentración forestal de monocultivos de pino y eucaliptus, son coincidentes con los lugares de mayores índices de pobreza - emigración, crisis hídrica y también, incendios.

Este debacle social causado por empresas forestales, mantiene en descontrol  numerosos incendios forestales que año tras año devastan miles de hectáreas del centro sur de Chile, esto, mientras personeros  empresariales y ciertos sectores políticos intentan eludir sus responsabilidades, levantando cortinas informativas sobre “atentados organizados y planificados”.

Sin embargo, un hecho indesmentible es que las plantaciones de monocultivos de pino y eucaliptus, por su composición y estructura,  propician incendios que causan enormes daños en los territorios. Más aún, el estado chileno año tras año invierte enorme cantidades de recursos financieros para subsidiar a las empresas, a través de instituciones públicas o universidades, ya sea para biotecnología, estudios de mercado, control de plagas, bonificaciones para expandirse en tierras de sectores campesinos y comunidades Mapuche, enormes contingentes policiales para resguardar sus predios en el marco de reclamaciones de tierras y enormes contingentes brigadistas para apaliar los incendios.

A pesar del desastroso panorama, en Chile, continúa promoviéndose  aumentar la forestación en monocultivo de especies exóticas  a nivel País por medio de la prórroga del decreto 701 que fue creado a inicios de la dictadura militar y que pretende en el presente, solapadamente, duplicar los monocultivos de plantaciones exóticas de pino y eucaliptus, lo que intensificaría los graves impactos que viene causando esta industria y que pretenden expandirlo en terrenos de los sectores más vulnerables, estimándose llegar a 5, incluso 6 millones de hectáreas forestadas con monocultivos. 

Hoy, este cuadro legislativo pone en el tapete la proyección de la herencia y el modelo de la dictadura militar basado en la depredación, en el asesinato de la vida rural y la acumulación de riquezas para ciertos grupos privilegiados (principalmente a empresas como Mininco y Arauco), frente a las posibilidades de definir nuevas formas de desarrollo que revitalicen la vida rural y que fortalezcan las economías locales y de paso, poner en prioridad la seguridad del País, ya que por un inviable modelo, se sigue poniendo en riesgo la vida de miles de personas, junto a la destrucción de bienes naturales y materiales.

En enero del 2012, más de 70 organizaciones de todo Chile, a través de una carta pública pusieron en alerta a diversos territorios de los intentos que tienen las empresas forestales e instituciones públicas del estado para fomentar la introducción de especies exóticas de pino y eucaliptos que, según señalaron “solo traerá graves consecuencias para la vida rural, mayor sequía, mayores impactos, y grave exposición a la infección de plagas (como la avispa taladradora) con pérdidas totales”. Por tales razones, hicieron un llamado a no aceptar los supuestos beneficios. “Hoy, hay más de 3 millones de hectáreas en el centro sur de Chile de estas plantaciones y a corto plazo pretenden duplicar esta cantidad. Su objetivo es la introducción de estas plantas en terrenos de campesinos chilenos y de comunidades Mapuche con entrega de supuestos beneficios, como plantas regaladas e incluso bonificaciones con dinero por costos”, señalaban.

En otro punto señalaban: “Los empresarios forestales tienen fortunas en miles de millones de dólares a costa de la depredación de territorios. Los pinos y eucaliptos son especies exóticas que a gran escala succionan agua de esteros y napas subterráneas, erosionan las tierras y para su introducción reemplazan tierras agrícolas y productivas ancestralmente, como también bosques nativos. Así es, van matando progresivamente la vida rural. Por lo tanto, con la creciente falta de tierras cultivables más la pérdida de aguas, se va obligando que mucha población rural deba emigrar a ciudades, las que a su vez están colapsadas por la falta de empleo, de verdaderas oportunidades”.

Pinos y eucaliptus propician incendios

Sergio Donoso, Ingeniero forestal de la Universidad de Chile y presidente de la Agrupación de Ingenieros  Forestales por el Bosque Nativo (AIFBN) informó a Radio Universidad de Chile este 18 de febrero 2015, que uno de los elementos facilitadores para la propagación de incendios es el exceso de plantación de árboles exóticos, como pino y eucaliptus: “Ese es un elemento facilitador, cuando uno tiene una gran cantidad de combustible y es muy homogéneo, por supuesto que una vez que se inicia el incendio, el control de estos se vuelve mucho más complejo, costoso, difícil y adicionalmente este tipo de plantaciones de pino y eucaliptus, de especies de rápido crecimiento conllevan un alto consumo de agua, dadas las tasas de crecimiento que tienen estás especies. Por lo tanto, el nivel de sequedad y de falta de agua que se presenta en esos ambientes es mucho más intenso y por lo que  facilita el proceso de propagación de estos incendios, en ese sentido claramente no son elementos que permitan mitigar, sino que en muchos casos facilitan la propagación” sentenció. 

Como ya se ha destacado en otras publicaciones, Mary T. Kalin Arroyo, premio nacional de Ciencias 2010 y directora del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB) de la Universidad de Chile, publicó en abril del 2014 en el diario La Tercera una nota de opinión con respecto al incendio que afectó a los cerros de Valparaíso y la relación con las plantaciones forestales, señalando: “Un aspecto poco mencionado (con respecto al incendio en el puerto) es la composición de la vegetación natural de las colinas de Valparaíso, que es el típico matorral chileno, si bien inflamable, no tanto como especies exóticas (eucaliptos, pino y acacia) que han sido sembradas en la zona. El Eucalyptus globulus es considerado una de las plantas más pirofíticas del mundo. Las hojas contienen compuestos volátiles que localmente producen incendios explosivos. Una vez encendida, la corteza se desprende, produciendo focos adicionales. Los pinos tienen un alto contenido de resina en las hojas. La Acacia delata, que es común en Chile central, está incluida en la lista de plantas más inflamables de Tasmania, de donde es nativa”.

Crisis hídrica

La mayoría de las comunas del Maule, Bio Bio y la Araucanía que presentan concentraciones forestales, se ven afectadas por el déficit hídrico que azota a esta parte del país. Gran parte del problema según han denunciado comuneros,  se debe a la presencia de plantaciones forestales de empresas privadas, que consumen gran parte de las aguas subterráneas, lo que es sufrido en carne propia por familias esforzadas, a quienes no se les ofrece una solución integral.

Mientras diversos sectores políticos y empresariales disfrutan de sus vacaciones, miles de familias no tienen agua básica y la agricultura de menor escala literalmente ha desaparecido en estas zonas.

Un estudio del 2010 sobre el “Efecto de plantaciones de Pinus radiata y Eucalyptus globulus sobre el recurso agua en la Cordillera de la Costa de la región del Biobío, Chile”, determina ciertos niveles de impacto que las plantaciones tienen sobre los recursos hídricos en el centro sur de Chile. Los autores e investigadores de la Universidad Austral de Valdivia, Anton Huber, Andrés Iroumé, Christian Mohr, Cristian Frêne,  han  determinado niveles de impactos, cuyo análisis de basó en las siguientes hipótesis: las distintas características que tiene el dosel de las plantaciones forestales afectan las pérdidas de agua por intercepción y, por consiguiente, la cantidad total de agua que alcanza el suelo en cada cuenca; que los desiguales montos de agua involucrados en la evapotranspiración repercuten sobre el caudal de los efluentes; y, que las disimilitudes entre los valores de los diferentes componentes del balance hídrico y las particularidades de las cuencas definen la cantidad de sedimentos transportados.

La situación que viven numerosos territorios hace ver que no es posible continuar con la expansión de plantaciones de pino y eucaliptus y, por una cuestión de seguridad y bienestar colectivo,   se hace urgente cambiar los modelos de desarrollo para que tiendan a la revitalización de  la vida rural y no a su eliminación, como se viene haciendo hasta ahora. Por ello, resulta indispensable que los legisladores y sectores políticos que han promovido el negocio de las forestales, cambien sus actuaciones bajo principios y valores que atiendan los derechos humanos.

Alfredo Seguel

INFORMACIÓN RELACIONADA

Polémica desatada en la Araucanía por responsabilidades en incendios forestales / http://issuu.com/tiempo21_ediciondigital/docs/321#sthash.06lB0svt.l8OZabh2.dpuf

Efecto de plantaciones de Pinus radiata y Eucalyptus globulus sobre el recurso agua en la Cordillera de la Costa / http://mingaonline.uach.cl/scielo.php?pid=S0717-92002010000300006&script=sci_arttext  

Los incendios del negocio forestal - Ver Video / https://www.youtube.com/watch?v=X0qIfit2WTg

Crisis hídrica en la región Araucanía, Chile / https://www.youtube.com/watch?v=DIHrTV4AnGg

Los Mega Incendios Forestales son crímenes de Lesa Humanidad / http://www.mapuexpress.net/content/news/print.php?id=8042

Organizaciones de todo Chile hacen un llamado a Sectores Campesinos y Comunidades Mapuche a No introducir más Pinos y Eucaliptus en los territorios / http://www.mapuexpress.net/content/news/print.php?id=8073

Las plagas que desde 2001 arrasan con las forestales del sur de Chile / https://www.veoverde.com/2012/01/las-plagas-que-desde-2001-arrasan-con-las-forestales-del-sur-de-chile/

En la ONU: El caso de Empresas, Incendios forestales y montajes al Pueblo Mapuche / http://olca.cl/articulo/nota.php?id=103416

lunes, 16 de febrero de 2015

El gran anzuelo del lenguaje religioso: Entrevista a Reza Aslan


Aslan sonriente. Se hizo famoso por su explicación didáctica del complejo mundo de las religiones a través de la pantalla de la CNN.

POR ANA PRIETO

 
Se estima en más de tres millones los refugiados sirios que abandonaron su país empujados por la guerra civil; esa cifra incluye a la casi totalidad de los cristianos, víctimas de especial persecución por Estado Islámico (ISIS) y otras facciones terroristas a las que el presidente Barack Obama acaba de declarar la guerra .

Sin embargo, “el islam no promueve ni la violencia ni la paz. El islam es sólo una religión y como cualquier otra, depende de lo que hagas con ella. Si sos una persona violenta, tu islam, tu cristianismo, tu judaísmo y tu hinduismo serán violentos”. Eso dijo, entre otras cosas, el iraní-estadounidense Reza Aslan, doctor en Sociología de la Religión, en una entrevista de CNN en septiembre de 2014. En enero, con las matanzas de París, ese diálogo no sólo se viralizó en las redes, sino que fue publicado en varios medios de todo el país bajo títulos como “Experto en religiones desmonta mitos sobre el islam”. Aslan está acostumbrado a discutir el tema en grandes medios y universidades de EE.UU.. Desde California, habló con Ñ.

–Lejos de estar en retirada, las religiones se expanden hoy en todo el mundo, ¿no es así?

–Durante buena parte del siglo XX se asumió que cuando las sociedades se volvieran más ricas, más educadas y el mundo mismo progresara, el atractivo de las religiones disminuiría y eventualmente desaparecería. Pero ocurrió lo opuesto. A principios del siglo XX, la mitad de la población mundial se identificaba con una de las cinco grandes religiones: judaísmo, islam, cristianismo, budismo e hinduismo. Cien años de progreso social y desarrollo científico, y ahora esa cifra aumentó a dos tercios. Esto no quiere decir que la gente hoy sea “más religiosa”, sino que tiende a definirse cada vez más en términos religiosos. De todos los factores que hacen a la identidad de una persona –cultura, nacionalidad, género, orientación sexual, religión–, vemos que se tiende a enfatizar cada vez más el factor religioso.

–¿Por qué?

–Hay una serie de razones, pero la primera tiene que ver con la globalización. Los límites que nos separaban en estados y naciones han comenzado a desintegrarse, y la nacionalidad ya no es la identidad primordial que fue a lo largo del siglo XX. Y cuando un factor identitario comienza a retroceder, otro emerge. Debido al poder que tiene la religión para darle a alguien un sentido de identidad, el factor que surge en muchos casos es ese.

–¿Cómo nacen los fundamentalismos religiosos?

–Son una reacción, no un fenómeno independiente. El término se usó por primera vez para describir a los cristianos evangélicos ultraconservadores de EE.UU. de comienzos del siglo XX, que escribieron una serie de tratados llamados Los fundamentos , como reacción al liberalismo cristiano, a la revolución científica y, muy específicamente, al significado de la verdad. La ciencia nos dice que la verdad es aquello que puede ser objetivamente verificado, es decir, la verdad es aquello que ha probado ser verdad. Esos protestantes tomaron el concepto de verdad, lo aplicaron a la Biblia, y así nació el “literalismo”: la idea de que cada palabra de las escrituras es una verdad literal, no metafórica. Muchos creen que el literalismo ha existido desde siempre, pero no. En dos mil años de historia cristiana, el concepto tiene poco más de cien, y se lo debemos a esos cristianos que reaccionaron a la amenaza que veían cernirse sobre su fe y su identidad.

–¿Esto cuenta también para el fundamentalismo islamista?

–Mucho. Es una reacción a una serie de procesos sociales, políticos y económicos. El islam político violento que vemos hoy nace de la experiencia colonial. Hace menos de 80 años, el 90% de la población musulmana del mundo vivía bajo dominio colonial europeo directo. Y sobre todo en Medio Oriente ese dominio fue una fuerza brutal, occidentalizante y a menudo cristianizante, que alentó la creación de una alternativa al colonialismo a la que llamamos “islamismo” o islam político. Cuando terminó el colonialismo, dejó un caos político y económico absoluto, y no es de extrañar que en los últimos 60 años esta haya sido la región más inestable del mundo, con revoluciones, dictaduras y agitación política y religiosa. En esas vorágines, lo que a menudo va a la vanguardia es el fundamentalismo, religioso o de cualquier tipo, como reacción a la ruptura de normas políticas y sociales.

–Después del 11/9, EE.UU. adoptó una retórica religiosa no muy distinta a la de Al Qaeda. Pero de algún modo, nadie se tomó en serio los dichos de Bush en términos de fanatismo cristiano. ¿Cómo se explica eso?

–Creo que tuvo que ver con que esa retórica, gustara o no, era familiar. Vivimos en países con mayorías cristianas; el 70% de los habitantes de EE.UU. lo son. Los dichos de Bush sobre las Cruzadas, el bien y el mal, son de un lenguaje al que los estadounidenses estamos acostumbrados porque casi todos nuestros políticos lo utilizan. El Partido Republicano, que controla las dos cámaras del Congreso, proclama constantemente que EE.UU. es una nación cristiana, que sus leyes deben basarse en el cristianismo e incluso que la constitución debe ser alterada para estar en alineación con los valores cristianos. Muchos están de acuerdo, y por eso los republicanos ganan tantas elecciones. Pero cuando alguien dice lo mismo con otra lente religiosa, suena aterrador. Si ven por TV a un miembro de los Hermanos Musulmanes diciendo “Egipto es una nación musulmana, ha sido fundada en ideales islámicos y las leyes deben cambiar para estar mejor alineadas con el islam”, todos se vuelven locos y no se detienen a pensar en que el tipo al que votaron dice lo mismo.

–Pero la religión no es el fin de ese tipo de mensajes.

–Parte de todo eso, desde luego, no es más que política. El lenguaje de la religión es poderoso. Si Bush hubiera dicho después del 11/9: “Nos encontramos a la vera de una compleja acción político militar contra una organización transnacional que pretende atraernos hacia un conflicto global”, nadie lo hubiera escuchado. Pero si revestís cualquier discurso en términos religiosos, vas a convocar.

–¿Cuál es la situación de la islamofobia en Estados Unidos?

–En este momento ha absorbido por completo a la islamofobia europea. El sentimiento anti-musulmán de hoy no tiene precedentes, y ha superado incluso al que surgió tras los atentados del 11/9. Así que esto no solo tiene que ver con ese ataque terrorista; existe un esfuerzo concertado y millonario para promover la idea de que los musulmanes son el enemigo interno y que están aquí para derribar la civilización occidental. Todo el tiempo oímos esas cosas. Hay republicanos que han dicho que no permitirían que ningún musulmán ocupara un cargo en su gabinete, o que han querido enmendar la constitución para prohibir la ley islámica en este país, como si existiera tal problema. Solo el 1% de la población de EE.UU. es musulmana. En Europa escuchás lo mismo: que los musulmanes van a conquistar la región. Solo el 6% de la población europea es musulmana.

–¿Y cómo prende ese discurso?

–Esa histeria tiene en realidad muy poco que ver con el islam en sí y todo que ver con una crisis de identidad que se vive en EE.UU. y Europa. En otras palabras, el islam se ha convertido en el nuevo “otro”; en lo que sirve para nombrar a todo lo que es aterrador y desconocido. Por eso partidos islamófobos como el Front National de Francia, el Ukip inglés o Pegida de Alemania, también se oponen a la Unión Europea, porque para ellos todo es lo mismo. Ven que el paisaje político, cultural y racial de Francia, Gran Bretaña y Alemania no es como hace 30 años, ven colores y religiones, ven que la economía no está tan bien, que no hay suficientes empleos, que la Unión Europea se llevó buena parte de la autonomía que tenían. ¿A quién culpan? A los musulmanes.

–La situación de los judíos como “el otro” al que culpar no era muy distinta hace algunas décadas.

–Los musulmanes son los nuevos judíos de Europa, no hay dudas; son la fuerza contra la cual los europeos se están definiendo. En su caso, hubo un éxodo masivo. Sufrieron el Holocausto y muchos emigraron a Israel y a EE. UU..

–¿Qué relación hay entre la islamofobia y el reclutamiento de jóvenes por parte de grupos fundamentalistas?

–El rabioso sentimiento islamófobo hace que muchos jóvenes musulmanes se sientan bajo ataque y no puedan construir su identidad. Nacieron en Gran Bretaña, pero no se sienten británicos. Nacieron en Alemania, pero no son alemanes. El nacionalismo étnico de esos países ha creado un nuevo vacío y ahí entran grupos como Al Qaeda e ISIS, cuyo mensaje es simple: “¿Sabés por qué no te sentís francés, inglés o alemán? Porque no lo sos, nunca lo serás, nunca te van a aceptar, vos pertenecés a un cuerpo mundial de fe atacado. Así que luchá con nosotros por tu identidad”. Ese puede ser un mensaje muy atractivo para un chico políticamente consciente y socialmente activo, como lo son todos a los 20 años seas islamista o lo que sea.

–La facción de Al Qaeda que perpetró la matanza de Charlie Hebdo sabía que iba a cooperar con la islamofobia.

–Esa fue su intención. Si tu estrategia es convencer a los jóvenes musulmanes de que su sociedad se les opone, cualquier cosa que puedas hacer para que la sociedad se les oponga va a servir a tu causa.

–¿La solución?

–Revertir la inmigración, como pretenden los partidos xenófobos, no es la respuesta y es imposible. La respuesta es asimilación, integración, y eso requiere de una clase política europea proactiva en lugar de reactiva y comprometida con la nueva Europa. Y requiere de una generación de musulmanes que crea en esa Europa, que sienta que es su hogar, que ahí pertenece, y que no debe abandonar su identidad religiosa para ser francés o alemán; que puede ser ambas cosas.

–Algunos ven en el Papa a un reformista y otros no creen que pueda existir un cambio dentro de la institución católica. ¿Usted qué cree?

–Ambas posturas tienen razón. El catolicismo no es solo una religión, es una institución; no es solo una iglesia, es una burocracia. Me parece notable que Francisco haya aprendido una lección de Benedicto: no se puede cambiar la institución, que es una bestia de 2 mil años, pero sí la fe. En lugar de intentar, como su predecesor, reestructurar el Vaticano, Francisco lo ha ignorado y ha expresado con acciones y palabras su visión de cómo debería ser el catolicismo moderno; un catolicismo al que naturalmente se estaban inclinando muchos creyentes. Quiere dar el ejemplo en lugar de reformar la burocracia, y eso me parece muy inteligente.

–El “nuevo ateísmo” clama con mucho énfasis que la religión no es compatible con la ciencia. ¿Qué opina?

–Al nuevo ateísmo lo llamo por lo que realmente es: antiteísmo. Un ateo no cree en Dios y listo. Un antiteísta cree que la religión es un mal insidioso que debe ser removido de la sociedad y que cualquier creyente no solo se equivoca, sino que es estúpido. Tiene tal fervor que podemos llamarlo fundamentalismo ateo y, como cualquier fundamentalismo, no es muy sofisticado. Quien diga que la religión y la ciencia no pueden coexistir no entiende nada de religión ni ciencia. El propósito de la ciencia es responder a la pregunta por el cómo; el de la religión, a la del por qué. Son dos modos del saber, y no hay razón por la que tengan que entrar en conflicto. Y quien diga que la religión es responsable de todo el mal que hay en el mundo, solo tiene que pensar en el siglo XX, el más sangriento de la historia: cientos de millones murieron en nombre del nacionalismo y el comunismo. Sólo Mao y Stalin mataron a más personas que todos los muertos por conflictos religiosos en el siglo. Culpar a la religión por la violencia cometida en su nombre es como culpar al socialismo por el comunismo, al nacionalismo por el fascismo, a la ciencia por la eugenesia. Es ridículo. ¿Quién podría pensar así?



lunes, 2 de febrero de 2015

Chile: Las cortinas de humo de empresarios y operadores políticos en los incendios forestales

La nebulosa informativa que generan ciertos operadores políticos y ejecutivos de empresas de la madera en el marco de descontrolados incendios forestales en el centro sur de Chile, se lleva a  cabo sin asco ni remordimiento, con cortinas de humo que desvían la atención sobre problemas y responsabilidades de fondo.

Por Alfredo Seguel

En recientes intervenciones, el senador Alberto Espina (RN) nuevamente sacó a la palestra la palabra “mapuche”,  en el marco de una  reunión con el Subsecretario del Interior a mediados de enero de este 2015, indicando a medios que detrás de los “ataques incendiarios” se encuentran delincuentes que se esconden tras la causa Mapuche. A  esto se agregan las declaraciones del presidente de Corma (Corporación de la madera),  Patricio Santibáñez, quien el pasado 19 de enero y sin ningún escrúpulo,  dijo en entrevista al Diario Austral de Temuco que el 70 % de los incendios que afectan a sus socios son intencionales, y que el incendio de Casa Piedra en el que siete brigadistas de la empresa forestal Mininco perdieron la vida en 2012, fue intencional y organizado.  Agregó:   “En las últimas semanas hemos visto un crecimiento sostenido en la intencionalidad”, y aprovecha el escenario para argumentar que se debe dotar de mayor contingente policial con controles de camino. 

Po su parte,  informes preliminares que Carabineros entregó a La Moneda,  dan cuenta que de 160 incendios registrados en los últimos seis meses en La Araucanía, solo 15 tienen alguna relación con el conflicto mapuche, es decir, menos del 10 por ciento, según información publicada en Radio Cooperativa el 14 de enero de 2015. Este informe agrega:   “La cifra de incendios en la última evaluación es menor a los 360 del periodo anterior y las hectáreas quemadas también bajaron, de 10.986 a 896”.

Incendios, montajes y responsabilidades criminales

Es inconcebible cómo campañas informativas de ciertos agentes públicos y privados buscan desviar la atención sobre los problemas de fondo, eludiendo responsabilidades civiles y penales que tienen las propias empresas. Estas propician la situación de siniestros incendiarios para aprovechar de demonizar toda causa Mapuche sobre procesos de recuperación de tierras ancestrales en manos de forestales, impulsar una mayor criminalización y  militarización de territorios para contener movilizaciones y protestas, instalar en el universo cognitivo de la opinión pública montajes y quedar en la impunidad frente al cobro de seguros por incendios  e imputabilidades judiciales, con imagen de “víctimas” en el marco de sus relaciones comerciales  y perfil público.

El presidente de Corma aseveró que el fatal incendio en Carahue, Casa Piedra, que costó la vida de siete brigadistas de la empresa forestal Mininco,  provenientes de esforzadas familias, eran parte del 70 % de los atentados “organizados – planificados” de que son “víctimas”. Si bien, no hizo alusión directa al término “Mapuche”, viene sosteniendo la existencia de grupos terroristas.

Santibañez olvidó señalar que el incendio de enero del 2012 fue parte de una cadena de siniestros  que afectó a más de 50 mil hectáreas de plantaciones, mayoritariamente de pinos y concentrados en Bio Bio y la Araucanía.  También, de que la mayoría de estos incendios fueron coincidentes con el avance de la plaga de la avispa taladradora que mata el árbol y que no han sido capaces de controlar, donde servicios públicos subsidian a las forestales  enormes montos fiscales para su intento de erradicación y que las empresas aseguradoras no cubren este tipo de afectaciones que son pérdidas totales, sí los incendios.  

Cabe consignar que el incendio Casa Piedra, donde murieron los jóvenes brigadistas: Marcelo de la Vega, Cristián Freire, Diego Mella, Ítalo Vidal, Carlos Pinto, Juan Carlos Cordero y Rodrigo Cifuentes Llanquileo,  por responsabilidad directa de la empresa, fue utilizado por operadores políticos  como el senador Espina y el diputado Edwards, refiriéndose  a causas de grupos “violentistas” Mapuche,  acto simultáneo con el ex Ministro del interior Hinzpeter y el ex intendente Andrés Molina, quienes acusaron directamente a organizaciones Mapuche como la Coordinadora Arauco Malleco, hecho desmentido por la misma.

Consecutivamente, el ex gobierno de Sebastián Piñera aplicó la Ley antiterrorista que tenía como único propósito generar un mayor clima de hostigamiento y criminalización de Mapuches,  sin embargo, la evidente responsabilidad empresarial y las constantes denuncias, obligaron al ministerio público y fiscal a cargo Luis Torres,  incorporar la tesis de “autoatentado” y contextualizarlo en la ola de incendios que azotó  el centro sur de Chile en temporada estival a fines de diciembre del 2011 e inicios del 2012. Hasta el momento,  continúa en el vacío y el gobierno actual de Bachelet retiró durante el 2013 la aplicación por “terrorismo”.

A la fecha, trabajos de investigación académica y científicos independientes se han realizado sobre las responsabilidades empresariales en estos siniestros y con respecto a los siete brigadistas fallecidos, el actual alcalde de Tirúa, integrante de la organización identidad territorial Lafkenche, quien  además fue involucrado indirectamente por Forestal Mininco en el origen de los incendios, acusó a la misma empresa el 12 de enero del 2012 por su responsabilidad en las muertes, señalando a los medios de prensa: “Yo acuso directamente como responsable de la muerte de los trabajadores a forestal Mininco, con nombre y apellido, no tengo ninguna duda”, dijo el dirigente y actual edil comunal.

Por su parte, el 6 de enero del 2012, la Confederación Nacional de Trabajadores Forestales de Chile afirmó a través de una declaración pública que "este accidente es responsabilidad de Forestal Mininco y exigimos todo el peso de la ley para los encargados de prevención y los jefes del área respectiva".

Composiciones inflamables: Los  peligrosos  impactos de las plantaciones de pino y eucaliptus

Más allá de  la relación de  plagas sobre  pinos y los incendios forestales, que incluye las acusaciones por autoatentados, hay un hecho incuestionable que ningún sector político de poder ni empresarial  quiere asumir, por el contrario, se omite con el propósito de no alterar las proyecciones sobre negocios y gananciales de las forestales y la fase expansiva que se pretende sobre suelos de comunidades Mapuche y sectores campesinos, como verdaderos botines. Se trata de las peligrosas composiciones inflamables e impactos de las plantaciones de pino y eucaliptus, que se vuelven constantes focos de incendios y que ya han arrojado numerosas víctimas.

El mismo año 2012 en temporada estival, además de los siete brigadistas muertos, fueron 250 casas devastadas por incendios forestales y un hombre muerto por negarse a la evacuación. Año tras año los focos incendiarios continúan con graves consecuencias para miles de familias rurales.

La masiva introducción de especies exóticas como el pino y los eucaliptos, que se aproximan a las tres millones de hectáreas en el centro sur, han secado  las tierras ya que  succionan las napas subterráneas y generan verdaderos desiertos donde, sumado a las temperaturas y la resequedad de sus estructuras, se vuelven un peligro constante.

Los focos de sequía además en el centro sur de Chile, son coincidentes con los lugares de mayor concentración de monocultivos forestales que intensifican la escasez hídrica. Año tras año son miles las familias que no tienen agua en zonas rurales durante la temporada estival en regiones como el Maule, Bio Bio, Araucanía y varios sectores de la décima región.

Mary T. Kalin Arroyo, premio nacional de Ciencias 2010 y directora del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB) de la Universidad de Chile, publicó en abril del 2014 en el diario La Tercera una nota de opinión con respecto al incendio que afectó a los cerros de Valparaíso y la relación con las plantaciones forestales, señalando: “Un aspecto poco mencionado (con respecto al incendio en el puerto) es la composición de la vegetación natural de las colinas de Valparaíso, que es el típico matorral chileno, si bien inflamable, no tanto como especies exóticas (eucaliptos, pino y acacia) que han sido sembradas en la zona. El Eucalyptus globulus es considerado una de las plantas más pirofíticas del mundo. Las hojas contienen compuestos volátiles que localmente producen incendios explosivos. Una vez encendida, la corteza se desprende, produciendo focos adicionales. Los pinos tienen un alto contenido de resina en las hojas. La Acacia delata, que es común en Chile central, está incluida en la lista de plantas más inflamables de Tasmania, de donde es nativa”.

La académica Kalin Arroyo sostiene además que “similares tragedias se han vivido en California (Estados Unidos), donde también se encuentra mucho eucalipto, pino y acacia. Por ejemplo, un incendio en la vecindad de Oakland en 1991 destruyó más de 3 mil casas, con 25 vidas perdidas. Hoy está en marcha un programa para remover eucaliptos, pinos y acacias de mil hectáreas, con la idea de reemplazar dichas especies por especies nativas. El costo del programa es de 5.6 millones de dólares, monto que evidentemente es mínimo comparado con los 1.5 billones de dólares (1.5 mil millones) del daño físico causado por el incendio, sin hablar del incalculable impacto emocional…Hay que sacar lecciones”.

Como han señalado diversas fuentes de análisis científicos e investigativo periodístico, no es casualidad que una gran cantidad de los siniestros surjan en medio de plantaciones forestales de pinos y eucaliptus. Monocultivos de una misma especie, plantados a una razón de mil 600 árboles aproximados por hectárea, extraen enormes cantidades de agua, y secan y erosionan el suelo como consecuencia de la destrucción y desplazamiento total o parcial del bioma original de pradera, bosques y/o montes destinados a la extracción forestal. Esto a la larga se traduce en la disminución de las napas freáticas –producto de las diferencias en la masa de follaje sobre la tierra, el sistema radicular, la tasa de crecimiento, el consumo de nutrientes, las relaciones e intercambios con la atmósfera y la alteración de los ciclos de nutrientes, de energía, de carbono y de agua–, y deja a su paso un rastro de problemas sociales, como el deterioro de suelos agrícolas contiguos, la emigración rural, conflictos por tierras, empleos de mala calidad y cuestiones ambientales, como la erosión y contaminación de suelos, pérdida de biodiversidad y bosque nativo, fragmentación de ecosistemas y deterioro del paisaje, entre otros.

Los lugares de mayor concentración forestal, coinciden ampliamente, con zonas de mayor nivel de empobrecimiento, emigración, desempleo y crisis hídrica, verificables en los mismos instrumentos públicos de tipo censal, social y de emergencia, sin embargo, sólo por una cuestión de lucro para ciertos grupos de poder económico  que no tienen otra visión para hacer negocios sustentables, se persiste en la mantención y expansión de este inviable modelo para la vida de los territorios, bajo el proteccionismo y fomento de una red de poder político descaradamente intervenida, a quien  no le interesa el bienestar social y ambiental y que incluye a la Alianza y a sectores del oficialismo.


domingo, 1 de febrero de 2015

Ecuador/ Alberto Acosta: “Refinería se ha convertido en un cuento chino” Entrevista

Alberto Acosta: “Refinería se ha convertido en un cuento chino” 

El exministro de Energía y Minas Alberto Acosta asegura que con crédito de China o no, la Refinería del Pacífico se ha convertido en un verdadero “cuento chino”.

El Diario (ED): Han pasado seis años y medio desde que se colocó la primera piedra de la Refinería del Pacífico, pero aún no se resuelven temas básicos como el financiamiento, o de dónde llegará el crudo para procesarse.
¿Por qué cree usted que no se ha avanzado mucho?
Alberto Acosta (AA): Sin duda alguna, el proyecto fue mal planteado y su ejecución ha sido muy deficiente. 
En la Agenda Energética que entregué al presidente cuando concluí mi función como ministro de Energía y Minas, en junio del 2007, está considerado este proyecto como estratégico. En realidad es una propuesta anterior a este Gobierno. Yo mismo, en mayo del 2006,  insistía en la necesidad de esta refinería.
Difiero, eso sí, en el lugar escogido. Me incliné desde el principio por la zona de Jaramijó, en donde hay una gran base naval y donde se producirían menos impactos socioambientales.
ED: El ministro coordinador de la Producción, Empleo y Competitividad, Richard Espinosa, ha dicho que este año no está establecido conseguir recursos en China para el proyecto, debido a que el precio del petróleo ha caído, pero que el tema está en carpeta para el 2016. ¿Esto qué significa?
AA: Esto ratifica que el proyecto no estuvo bien definido. Faltó desde el inicio claridad de cómo llevarlo adelante.
Se debía asegurar el suministro de crudo venezolano y como proponía en dicha agenda se debía buscar una alianza estratégica con empresas petroleras estatales de países vecinos, que podrían estar interesadas en esta obra, inclusive para recibir derivados de petróleo y productos petroquímicos.
Asegurado el suministro de ese petróleo se podía, lo había señalado con anterioridad, dejar de ampliar la frontera petrolera en la Amazonía ecuatoriana, que conlleva pasivos ambientales y sociales intolerables. Contando con petróleo venezolano no sería necesario explotar el crudo del ITT (Ishpingo-Tambococha-Tiputini) en el Yasuní.
ED: ¿Cree usted que sí se irá a construir este proyecto, o ya es un objetivo “difícil de alcanzar”?
AA: Este es uno de los proyectos emblemáticos de la ahora mal llamada Revolución Ciudadana y sigue en la lista de las obras básicas para la transformación de la matriz productiva propuesta por el presidente Correa. Disponer de amplios recursos económicos, como ningún otro gobierno en la historia republicana, tener conciencia de la necesidad de este proyecto más allá de la transformación de la matriz productiva propuesta, y no poder ponerlo en marcha, demuestra la incapacidad de gestión del Gobierno.
ED: Si no se construye esta obra. ¿Cree usted que las tuberías ya colocadas para trasladar el agua desde La Esperanza podrían o deberían ser utilizadas para  dotar de agua para potabilizar  en los cantones o para riego?
AA: Sería lo mínimo que se puede hacer. Sería una vergüenza adicional que no se aprovechen para nada esos materiales y que la obra sea una suerte de esqueleto de elefante blanco inútil. 
ED: Ya se habla de que algunas obras  preliminares  están listas. ¿Se corre el riesgo que éstas se destruyan o qué se puede hacer para que no se afecten? 
AA: Esta es una pregunta técnica que no podría responderla. Sin embargo, hay que considerar que cualquier construcción que no avanza o se suspende tiene un deterioro obvio. Sería indispensable una auditoría ciudadana para conocer el estado de la obra y los problemas que han impedido su cristalización.
Sería conveniente, por ejemplo, saber por qué se contrataron “a dedo” algunas de estas obras con Odebrecht, empresa transnacional brasileña, que antes había sido expulsada por el presidente Correa debido a notorios incumplimientos en la construcción de una represa a su cargo; cuando dichas obras para la Refinería del Pacífico bien podían ser ejecutadas por empresas constructoras ecuatorianas.
ED: ¿El precio del petróleo permitiría que este proyecto se concrete? ¿Se debe insistir en socios como China, Venezuela o ya se debe pensar en otros créditos directos?
AA: En este punto habría que replantearse cómo continuar. Recordemos que la baja del precio del petróleo afecta enormemente, vemos lo que está sucediendo en Venezuela actualmente y yo dudo que China tenga la misma voluntad de hace poco más de un año. 
ED: Analistas han criticado que las autoridades sigan analizando los impactos económicos, comerciales y socio-ambientales del proyecto, luego de que se ha avanzado en obras civiles donde se ha invertido dinero. ¿Esto, acaso, suena como que primero me puse los zapatos y luego las medias? ¿Qué hacer para salvar este proyecto? o ¿Ecuador ya no debe insistir con esto? 
AA: Sigo convencido de la necesidad de este proyecto que radica en la posibilidad de reducir las costosas importaciones de derivados de petróleo, algo inaguantable en un país que exporta petróleo. Pero para llevar adelante este proyecto es indispensable tener una visión estratégica para su ejecución y funcionamiento.
ED: ¿Debería haber reajustes en el presupuesto? 
AA: Eso dependerá del replanteamiento integral del proyecto, incluso tomando en cuenta el precio del petróleo, porque el panorama cambia, los ingresos que recibe el Estado son menores, pero también se vuelven menos interesantes los proyectos petroleros. Incluso la explotación del ITT puede fracasar, ese crudo era rentable con altos precios; anoto, al margen, que estando en juego la vida de seres humanos en el Yasuní los conocidos como pueblos no contactados, independientemente de la cotización del petróleo, no se justifica la extracción de petróleo en esa región: la vida humana no tiene precio.
En fin, por lo pronto, lamentablemente, con crédito de China o no, la Refinería del Pacífico se ha convertido en un verdadero cuento chino.

lunes, 29 de diciembre de 2014

Nodal/ Perú: Jóvenes salen otra vez a las calles en rechazo a la nueva ley laboral

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La tercera marcha contra la ley laboral juvenil se realizará este lunes 29 a las 5.00 p.m. los jóvenes se agruparán en la plaza San Martín.

La marcha convocada para mañana busca protestar contra la aprobación de la ley que crea el nuevo régimen laboral para jóvenes de entre 18 y 24 años, pues a juicio de los protestantes, no garantiza los derechos laborales de este sector de la población.

El recorrido será hasta llegar a la sede de la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas (Confiep), en San Isidro, informaron organizadores de la marcha.
De acuerdo a El Comercio, uno de los representante de la Coordinadora Juvenil 18D, Gabriel Salazar, señaló que la manifestación concluirá en San Isidro.

Otros organizadores señalan que el grupo podría retornar de la Confiep hacia la Plaza San Martín.

Todas las marchas realizadas hasta el momento ha sido convocada por grupos sociales, sindicatos, grupos estudiantiles y otros gremios.

La primera marcha se realizó el jueves 18  de diciembre. Los jóvenes se concentraron en la plaza San Martín y marcharon por toda la avenida Arequipa hasta llegar algunos al parque Kennedy. Esta decisión se tomó tras ser impedidos de llegar al Congreso.

La segunda protesta se llevó a cabo el lunes 22. Esta vez la marcha tuvo el propósito de marchar hacia la Confiep, el parque Kennedy y regresar hasta la plaza San Martín, donde protagonizaron un enfrentamiento con la policía.

(Tomado de: http://www.nodal.am/2014/12/jovenes-salen-otra-vez-a-las-calles-en-rechazo-a-la-nueva-ley-laboral/)

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Del bloqueo de Cuba al bloqueo del Alba

Por Rafael Bautista S.

Si el propósito del bloqueo a Cuba fue aislar a esa revolución y, de ese modo, condenarla a la inanición; el reciente anuncio de apertura de relaciones bilaterales entre USA y Cuba, ¿es el fin del bloqueo o el anuncio de uno nuevo? Porque a partir de la caída del precio del petróleo, la nueva contraofensiva occidental (contra los BRICS) contempla un nuevo bloqueo en ciernes; no se trata sólo de una guerra declarada contra Rusia e Irán, sino también contra Venezuela (y, en definitiva, contra el ALBA). Como consecuencia del desplome inducido del petróleo, la revolución bolivariana parece perfilarse hacia otra inanición, coadyuvada esta vez por una jugada geopolítica maestra de Washington; pues el discurso antimperialista de Maduro se desinfla una vez que Cuba “normaliza” sus relaciones con el Imperio.

En toda jugada estratégica, hay siempre un tercero, pero en el caso presente, ya no se trata sólo de Venezuela sino de todo el ALBA, pues esta decisión no sólo descoloca a los gobiernos de la región sino que nos muestra que, en definitiva, más allá de la retórica integracionista, prima demasiado la sobrevivencia propia. Desgraciadamente esa es la tónica en toda nueva reconfiguración geopolítica global; todo se trata de sobrevivir en un nuevo orden. Eso lo sabe muy bien el Imperio, por eso prefiere la bilateralidad y no tratar con bloques conjuntos (que era a lo que apuntaba la creación del ALBA). Más allá del triunfo moral que representa, para la isla, la admisión del fracaso de la política gringa con respecto a Cuba, llama la atención el desconocimiento que los gobiernos del ALBA tenían al respecto y, más aun, el “oportuno” anuncio de Obama, en medio de dos cumbres latinoamericanas importantes. Aunque no significa el fin del bloqueo a Cuba, en las palabras del presidente Maduro –en el MERCOSUR– se podía conjeturar lo bloqueada que quedaba, con esa decisión, Venezuela (¿será que para desbloquearse hay que bloquear a otro?).

Para colmo, el silencio de Fidel hace más incómodo el asunto (¿también habrá sido sorprendido como lo fue Maduro?); pues si ya se sabía del pragmatismo político que venía mostrando el gobierno de Raúl Castro, nadie podía sospechar un acuerdo de tal magnitud y, sobre todo, envuelto en medio de una guerra híbrida que patrocina Washington, valiéndose de toda su infraestructura financiera global. ¿Se precipitaron los presidentes o todo formaba parte de una estrategia que preparaba USA después de que China le arrebatara la iniciativa del libre comercio en el pacífico? Recordemos que el reciente “Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico”, culminó con la creación del “Área de Libre Comercio Asia-Pacífico”, donde China sienta hegemonía incluso con los países del TPP y de la Alianza del Pacífico (bastiones de USA contra el ascenso chino).

Si en toda recomposición geopolítica global, todo se trata de sobrevivir, pareciera que la apuesta cubana se precipita y es subsumida por la geopolítica imperial, que no considera favorable a sus intereses una franca integración económico-política de Latinoamérica. Bolivia también anunció una reanudación de relaciones diplomáticas con USA, dejando incómoda a una Venezuela que se verá también en la necesidad de pelear por lo suyo. Si es así, ¿en qué queda el ALBA, la CELAC, la UNASUR y el MERCOSUR? Si no hay una clara perspectiva geoestratégica, todas podrían quedar refuncionalizadas bajo las prerrogativas de una nueva recomposición hegemónica imperial. Nadie objeta la repatriación de los héroes cubanos o el cese de hostilidades, pero lo que se quiere subrayar es que la supuesta apertura no es ajena a la contraofensiva reciente que ha desatado USA y la OTAN contra los BRICS, el grupo de Shanghai, el ALBA y todo bloque hostil a la supremacía gringa. Y Venezuela es, en la mirada imperial, el eslabón decisivo para iniciar una ofensiva contra toda la región. No sólo se le quita el sostén económico a la revolución bolivariana (con la caída el precio del petróleo) sino también el sostén discursivo (pues su antimperialismo se queda sin su mejor argumento).

Las reacciones de nuestros países han sido demasiado ingenuas y, por lo dicho, no sólo ha descolocado a todos sino que ha logrado desunirlos. Venezuela resulta la más afectada pero, si no hay un serio balance de situación geoestratégica (que sólo podría ser común), esa afectación podría expandirse a todo el conjunto ahora en desequilibrio. Como en los episodios anteriores (el golpe a Honduras, o el secuestro del avión presidencial boliviano), nuestros países todavía no sopesan la magnitud de las apuestas de recomposición geopolítica que asume el Imperio; pues al no consolidar una efectiva comunidad político-económica, cada una sigue velando por su estabilidad de manera unilateral. Esa es la mejor forma de arrinconar a nuestros países a una suerte de sobrevivencia marginal, sin nunca consolidar una unión efectiva. Esa ausencia alimenta las pretensiones imperiales. La apuesta del gobierno cubano es sumamente pragmática: ante un eventual recorte de ayuda venezolana (debido a la inestable situación de su economía), opta por una normalización de las relaciones, lo cual conduciría a la apertura comercial y ello, a una peligrosa asimilación vertiginosa al mercado norteamericano. Lo que no pudo el bloqueo bien podría lograrlo el comercio: liberalizar la economía para disolver la revolución.

            Fue en la reunión del MERCOSUR que se notó la incomodidad que produce un anuncio que desinfla uno de los argumentos bandera del anti-imperialismo latinoamericano. También hay que recalcar que, al no actualizar, de modo estratégico, el discurso anti-imperialista, éste se encuentra a merced de la pura nostalgia sin repercusión decisiva en el presente. La sola insistencia de la condena al bloqueo fue la carta que le sirvió al Imperio para desinflar el anti-imperialismo de nuestros gobiernos, dejando sin argumentos a los presidentes que no pudieron hacer otra cosa que saludar las declaraciones del presidente Obama. En eso hay que destacar la casi nula perspectiva geopolítica que nuestros Estados manifiestan y que les impide diagnosticar de mejor modo la transición hacia un mundo multipolar (que podrían direccionar regionalmente hacia la cero-polaridad, más pertinente al Sur global). Parece que el episodio del secuestro del avión presidencial boliviano sirvió de muy poco, pues la nula respuesta de carácter estratégico que muestran nuestros países ante las arremetidas imperiales, no hace sino constatar, para desgracia nuestra, que nuestros gobiernos son todavía incautos en materia geopolítica.

Los términos que enuncia la declaración del gobierno cubano, guarda los amargores que representa el haber vivido el “periodo especial” y, sobre todo, el haber vivido aquello solitariamente. Cuando toda la OEA le dio la espalda a la revolución cubana, ésta persistió heroica, sin más apoyo que el que pudo encontrar en la ex URSS. Cuando sucedió la crisis de los misiles, y el mundo estaba al borde de una guerra nuclear, Cuba fue el chivo expiatorio que cargó con todas las penas, pues gringos y soviéticos negociaron todo, a espaldas de la más afectada, que se quedó para siempre estrangulada y, sin embargo, sobrevivió. Y sobrevivió inspirando la liberación de nuestros pueblos.

Desde entonces la liberación se entendía no como una apuesta aislada sino mancomunada. Ese fue el legado de Fidel y, cómo no, de Hugo Chávez. Desde Bolívar esa fue la única posibilidad efectiva de independencia hemisférica. Por eso preocupa que la unidad se vea menguada por gambetas geopolíticas que descolocan de tal modo a nuestros países, que la reacción que pueden ofrecer muestra la pervivencia de estructuras coloniales aun en los estamentos revolucionarios.

Aunque el bloqueo se levantara, otro bloqueo parece estar en ciernes, pero ya no sólo contra Venezuela. No hay que olvidar que la política norteamericana no es decidida por el presidente sino por el complejo petro-militar-financiero; estando el Congreso en manos del Oil Party, podría producirse un acuerdo como parte de un canje propuesto entre lobbies que acechan la Casa Blanca: “cedemos” Cuba pero recapturamos Venezuela y su petróleo. Deslegitimar la revolución bolivariana forma parte de las guerras híbridas, es decir, guerras no convencionales que inciden en guerras de desinformación, ciberguerras y la promoción de los letales “caos constructivos”.

Aunque el bloqueo a Cuba formaba parte de la guerra fría, una vez acabada ésta y balcanizada la ex URSS, el bloqueo persiste, pues éste no servía sólo de escarmiento sino significaba la prevalencia de la Doctrina Monroe. El anuncio que hizo John Kerry, a propósito el fin de tal doctrina, no hizo sino confirmar su actualidad en la política exterior norteamericana (desde Madeleine Albright hasta Hilary Clinton, uno puede leer entre líneas el Destino Manifiesto que funda el excepcionalismo gringo).

No sólo la creación de la Alianza del Pacífico sino otras instancias han venido mostrando la insistencia norteamericana en minar toda posibilidad de independencia regional. Lo más inmediato es mermar la influencia china. En el Caribe, la presencia china es preocupante para USA (sumado a ello la influencia rusa); por eso una recaptura estratégica del Caribe se hace necesaria, y nada mejor que la cobertura mediática de la reanudación de relaciones con Cuba. Se trata de una contraofensiva geopolítica. USA no puede renunciar a su Mediterráneo, es decir, el Caribe. Como tampoco Obama se puede permitir ser considerado como el presidente que perdió a Latinoamérica. Si el partido republicano, considerado el Oil Party, no ve con buenos ojos el anuncio de Obama, otro tipo de financiadores de la política norteamericana (ligados a los demócratas) aplaude la decisión, pues se trata siempre de la expansión del capital; por eso Thomas Donohue, quien es presidente de la Cámara de Comercio, resalta, en términos que suenan a los prolegómenos de los acuerdos de libre comercio que, “un diálogo abierto e intercambio comercial entre sectores privados de ambos países generará beneficios comunes”, y termina señalando que “la comunidad empresarial de Estados Unidos da la bienvenida al anuncio de hoy”.

            Al parecer, bajo sofisticadas estratagemas de política exterior, se están detonando armas de destrucción masiva que, en medio de la nueva reconfiguración planetaria, se busca asegurar áreas estratégicas para la recomposición de la economía norteamericana (el poder militar es apenas un apéndice del poder real, aquél se encarga de crear las condiciones para la reproducción del dólar). Si de la reanudación de las relaciones entre USA y Cuba se produjera un distanciamiento con los demás países el ALBA, se confirmaría la intención del juego norteamericano. Aislando a Venezuela, los demás no correrían mejor suerte; como ya se viene diciendo: donde no haya procesos de regionalización económica sucederán inevitablemente procesos de balcanización.

Lo que se proponía el ALBA, con Chávez y Fidel, era la mancomunidad de esfuerzos para iniciar un proceso de independencia política y económica conjunta. Cuba fue tenaz y fue ejemplo; y cuando aparecieron Chávez, Kirchner, Evo, Correa, Lula, Pepe Mujica, etc., en palabras de Fidel, la isla ya no era más isla. La integración parecía asegurada mientras el Imperio se encontraba acorralado en Medio Oriente. Ahora que la aislada es Venezuela, ¿cómo se puede sostener una integración si, por sobrevivir, y a cualquier precio, empieza a cundir el bilateralismo, pertinente siempre al dominio imperial? Con China se había logrado un foro permanente con la CELAC, es decir, una novedosa agenda de relaciones comerciales y económicas entre la región y China, de forma simultánea; lo cual parecía dejar atrás la historia de negociaciones bilaterales siempre funcionales al Imperio (aislados somos fáciles de dominar), pues la asimetría constituye siempre el factor insalvable para nuestros países.

            El desplome del precio del petróleo tuvo su impacto en las alternativas que se le presentaba al gobierno cubano; el deterioro de la economía venezolana aparece como una sombra nada halagüeña para la isla: si los venezolanos también optasen por sobrevivir, a toda costa, los cubanos también saldrían afectados. Nos encontramos ya en medio de una guerra fría, donde la guerra económica se expresa en el desplome deliberado del precio del petróleo; sólo los ingenuos en geopolítica no se dan cuenta que el precio del petróleo ha sido siempre político. Y lo que sucede actualmente no es producto de los vaivenes de la oferta y la demanda sino de la manipulación de la mano del mercado, que no es invisible sino bien visible y bien armada.   

El mundo post-Crimea obliga a la decadente potencia unipolar a realizar un retroceso táctico y hacer uso de su infraestructura financiera global. Pero los riesgos son considerables. La ofensiva multidimensional desatada contra Rusia, agravada por la caída del precio del petróleo, que está seriamente dañado el equilibrio presupuestario de países como Irán y Venezuela (sólo Qatar y los Emiratos Árabes podrían sobrevivir con un crudo por debajo de los 70 $US), parece formar parte de una declaración de guerra que USA y la OTAN anuncian al mundo entero: el mundo no será repartido.

Financieramente el mundo es rehén del dólar, desde que el binomio dólar-petróleo ha sido el sostén del orden mundial desde Bretton Woods, pero desde que el petróleo ha ido retornando a manos nacionales, el orden ya no es más orden y el actual desorden desregulado del mercado petrolero es lo que está originando, en gran medida, la incertidumbre planetaria. Todas las arremetidas imperiales tratan de desordenar todo para imponer un orden mucho más vertical, que se traduciría en un nuevo mapa energético; el TLCAN es una muestra de ello, pues sobre aquella integración de USA, Canadá y México (sobre todo por el petróleo del Golfo y del norte del país azteca), se trataría de sostener la estabilidad energética norteamericana.

La estrategia gringa consiste en controlar áreas estratégicas de acceso privilegiado a fuentes energéticas, lo cual le brinda poder disuasivo ante otras potencias. Contrarrestar el ascenso chino es combinado con una guerra multidimensional contra una Rusia económicamente vulnerable (aunque ya cotiza el gas y el petróleo en otras monedas, lo cual le hace menos dependiente del dólar); al igual que otras economías que, curiosamente, conforman la lista gringa de países hostiles (es difícil que Venezuela y Ecuador sostengan su presupuesto fiscal con los actuales precios del petróleo). Pero esta guerra económica que promueve USA tiene también consecuencias negativas en su propia producción que, gracias a los hidrocarburos no convencionales, le garantiza (aunque discutible) autosuficiencia.  

Pero la arremetida contra el ALBA, su fracturación, tiene que ver con un otro asunto que empieza a cobrar relevancia. Desde el 2006, USA viene promoviendo y preparando (en el TLCAN) las condiciones de la transición hacia una nueva moneda, ante el probable y posible apocalipsis del dólar. Pues para paliar la descomunal deuda gringa (que oscila por sobre el 600% de su PIB) y cuando los gastos militares superen los ingresos de la propia Reserva Federal, produciendo el estallido de la burbuja del dólar, USA –se dice– adoptará el amero, mientras congele los dólares del mercado global. Esto conduciría a un colapso del sistema financiero y, en definitiva, al colapso de la economía mundial. Mientras el mundo se venga abajo con todos sus dólares, USA podría imponer un nuevo patrón monetario sostenido por el colchón energético del TLCAN, además de la recoptación financiera de las economías del Sur.

El bloqueo sería regional y supondría una sangría de nuestras economías mucho más inaudita. En toda reconfiguración geopolítica global, todo consiste en sobrevivir, incluso el Imperio pugna por aquello. Sobrevivir a costa de los demás parece ser su apuesta, por eso la guerra se convierte en una disposición latente de las potencias decadentes, como muestra de su insana resistencia a un nuevo orden global mucho más democrático. El ultimátum de los halcones straussianos, ahora que el Congreso norteamericano está en control del Oil Party y el lobby financiero, suena más amenazante que nunca: “si USA cae, haremos que el mundo entero caiga con nosotros”. Parece que a Latinoamérica le ha tocado, en esta transición civilizatoria postcapitalista, enfrentar el desafío de su definitiva independencia. Eso convierte a la región en factor decisivo en la nueva geopolítica mundial. Las condiciones objetivas están dadas. Falta saber si las condiciones subjetivas de la dirigencia de nuestros procesos estarán a la altura de la definición de este culminante momento histórico. 


La Paz, Bolivia, 21 de diciembre de 2014
Rafael Bautista S.
autor de “Reflexiones des-coloniales”,
rincón ediciones, la Paz, Bolivia
rafaelcorso@yahoo.com

La unidad latinoamericana como proyecto histórico

La unidad latinoamericana como proyecto histórico

Monica Bruckmann

ALAI AMLATINA, 24/12/2014.-  La coyuntura latinoamericana contemporánea está marcada por grandes avances en los proyectos y procesos de integración regional.  Nunca antes en la historia, la región tuvo una densidad diplomática tan dinámica y un conjunto tan amplio y diverso de mecanismos de intercambio y acción política conjunta.  A la dinámica compleja de integración de las naciones, acompaña también la integración de los pueblos y de los movimientos populares, con un creciente poder de presión social y participación en la elaboración de políticas públicas que reflejan la afirmación del movimiento democrático. En este contexto, un principio que adquiere cada vez mayor centralidad es de la soberanía, como la capacidad de autodeterminación de los Estados, de las naciones, de los pueblos y de las comunidades. 

El debate actual en torno a la integración regional y sus perspectivas tiene fuertes antecedentes que muestran la profundidad de la unidad latinoamericana como proyecto histórico.  Sin detenernos en un desarrollo más extenso de estos antecedentes, buscamos presentar algunos ejemplos de lo que constituyen las bases doctrinarias del actual proceso de integración regional.  Este enfoque muestra, sobre todo, los límites de un intento de convertir este proceso de integración en un simple intercambio comercial. 

Integración regional y proyecto estratégico

La geopolítica de la integración regional latinoamericana está profundamente impactada por una disputa de intereses entre el proyecto hegemónico de Estados Unidos, expresado en una estrategia compleja de dominación y apropiación de recursos naturales considerados “vitales”, lo que convierte el acceso a estos recursos, que se encuentran fundamentalmente fuera del territorio continental y de ultramar de Estados Unidos, en un asunto de “seguridad nacional” para este país.   Por otro lado, se desarrollan procesos de integración regional herederos de las luchas continentales por la independencia durante el siglo XIX, que encuentran en la renovación del bolivarianismo un proyecto de afirmación soberana que ha avanzado y se ha profundizado durante los últimos años.

Sin embargo, el fortalecimiento de la integración regional exige una nueva visión estratégica elaborada a partir de una amplia discusión sobre la dinámica y las tendencias del sistema mundial, la emergencia de nuevas potencias a nivel global, el desarrollo de una visión geopolítica que articule los intereses en juego y la conformación de nuevas territorialidades a partir de una amplio movimiento social de “abajo hacia arriba”.  Este momento de elaboración del pensamiento regional tiene como desafíos la construcción de una estrategia de reapropiación social de los recursos naturales y de su gestión económica y científica, lo que exige una rediscusión profunda de la propia noción de desarrollo, del concepto mismo de soberanía y de la posición de América Latina en la geopolítica mundial. 

El análisis de las diversas dimensiones que implica la disputa global por los recursos naturales considerados estratégicos, requiere un balance de la historia mundial reciente que tiene en la emergencia de China en el sistema mundial, un aspecto fundamental.  La nueva centralidad de China en la economía y política mundial nos conduce a destacar la importancia del enfoque de larga duración (desde la perspectiva Braudeliana) y de los procesos civilizatorios en la construcción de los instrumentos teórico-metodológicos para el análisis de la coyuntura. En este contexto, y desde un enfoque que se esfuerza en capturar la complejidad del mundo contemporáneo, la cuestión estratégica trasciende ampliamente el marco de la política de seguridad y de la defensa nacional, para insertase en el análisis de los procesos históricos de larga duración y de la dimensión civilizatoria de las visiones estratégicas.

América Latina tiene, en relación a China, una oportunidad histórica de desarrollar una cooperación estratégica de largo plazo, orientada a romper la relación de dependencia que marcó su inserción en el sistema mundial.  Cabe a la región aprovechar esta oportunidad o reproducir la lógica de la dependencia y la dinámica de exportación de materias primas de bajo valor agregado, que tiene como base la lógica del llamado extractivismo, que ajeno a cualquier proyecto nacional, restringe nuestro horizonte económico a los intereses de las economías centrales y de las empresas transnacionales que se constituyen en agentes económicos de estos intereses. 

De la hegemonía unipolar a la hegemonía compartida

Durante la última década, el debate teórico y político estuvo profundamente marcado por la crisis de la hegemonía unipolar y por la configuración de un espacio global con hegemonía compartida, o multipolar.  La creciente importancia económica y política de las potencias emergentes, los llamados BRICS (Brasil, Rusia, India, China y, recientemente, Sudáfrica), colocan elementos nuevos para pensar la dinámica económica y política de un mundo multipolar, donde los procesos y proyectos de integración regional se conviertan en mecanismos necesarios para la compartimentación del poder mundial y regional y para el fortalecimiento de los proyectos de desarrollo desde y para el Sur.

La colaboración sur-sur encuentra su inspiración más profunda en la afirmación de la lucha anticolonial del tercer mundo y en el surgimiento de los países no alineados.  La Conferencia de Bandung, celebrada en abril de 1955, significó uno de los momentos más importantes de este proceso.  Esta reunión, en la que participaron 23 países asiáticos y 5 africanos, se sustentó en los principios de la lucha anti-colonial y antiimperialista, elaborando un amplio llamado de autodeterminación y desarrollo de los pueblos basado en la solidaridad y cooperación económica y cultural y buscando crear un espacio político independiente en relación a los bloques militares y la confrontación entre Estados Unidos y la Unión Soviética durante el periodo de la Guerra Fría.  El foco principal estaba puesto en las luchas nacionales por la independencia, la erradicación de la pobreza y el desarrollo económico, a través de organizaciones regionales y políticas económicas de cooperación entre los países del tercer mundo.

El espíritu de Bandung permitió crear un amplio consenso entre los principales líderes y los pueblos de Asia, África y América Latina en relación a la afirmación de la paz y los principios de coexistencia pacífica, en un momento en que el mundo vivía una situación de extrema tensión y amenaza de guerra: la invasión a Guatemala organizada por Estados Unidos para derrocar al presidente Jacobo Árbenz, el desplazamiento de la Séptima Flota de Estados Unidos hacia el mar de China, la sustitución de las tropas francesas por estadounidenses en la región sur de Vietnam, después de la derrota francesa en Dien Bien Phu en 1954 y la guerra de Corea (1950-1953).

Los cinco principios de coexistencia pacífica, propuestos por el primer Ministro chino Chou En-lai y ratificados por el Premier hindú Jawaharlal Neru en 1954: no agresión, no intervención en los asuntos internos de otros Estados, igualdad y ventajas mutuas y coexistencia pacífica, fueron asumidos por la Conferencia de Bandung como parte de los diez principios generales, que incluían:

-    El respeto a los derechos fundamentales de acuerdo a la Carta de la ONU de 1948;

-    Respeto a la soberanía y la integridad territorial de todas las naciones;

-    Reconocimiento de la igualdad de todas las razas y naciones, sin importar el tamaño;

-    No intervención y no injerencia en los asuntos internos de otros países;

-    Respeto a los derechos de cada nación a defenderse, individual o colectivamente de acuerdo a la Carta de la ONU;

-    Rechazo a participar de los preparativos de defensa destinados a servir a los intereses particulares de las superpotencias;

-    Abstención de todo acto o amenaza de agresión o empleo de fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de otros países;

-    Solución pacífica de los conflictos internacionales, de acuerdo a la Carta de la ONU;

-    Estímulo a los intereses mutuos de cooperación;

-    Respeto a la justicia y obligaciones internacionales.

El movimiento de los no alineados dio contenido diplomático, dentro de las Naciones Unidas, a sus líneas de acción. Bajo influencia latinoamericana se crea la United Nations Conference on Trade and Development -UNCTAD. Surgen también expresiones radicales de la lucha política revolucionaria, como la organización Trilateral, que se crea en La Habana, en 1973.  La emergencia de gobiernos como el de Velasco Alvarado en Perú, Juan José Torres en Bolivia, Omar Torrijos en Panamá, Salvador Allende en Chile, y el regreso de Perón en Argentina, conducen a iniciativas estatales que se expresan en la transformación de la ALALC en ALADI (Asociación Latinoamericana de Integración). Se crea también el Sistema Económica Latinoamericano y del Caribe (SELA) en 1975, destinado al estudio de la integración regional y a la formulación de sus políticas. Sin embargo, la organización interestatal más fuerte se crea en 1960 con la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).  En este mismo momento, la votación de la “Carta de Derechos y Deberes Económicos de los Estados", en 1972, promovida por el presidente mexicano Luis Echeverría, consagra los principios del no-alineamiento en las Naciones Unidas.

Son varias las iniciativas internacionales que forman parte de esta ofensiva del tercer mundo, que tiene en la victoria de la revolución vietnamita y la liberación de Laos y Camboya una epopeya de la lucha antiimperialista mundial.  La respuesta del centro imperial a esta ofensiva se empieza a articular en torno a la formación de la Comisión Trilateral (Trilateral Commission) en 1973, que reúne Estados Unidos, Europa y Japón en una estrategia de recuperación de poder mundial. Esta estrategia alcanzará sus resultados en la década de 1980, durante los gobiernos de Margaret Thatcher y Ronald Reagan, y se expresa en el establecimiento de la hegemonía del pensamiento único que logra, incluso, transformar el Glasnost y la Perestroika, iniciadas por los soviéticos, en la disolución de la Unión Soviética.

Durante la década de 1990 se inician fuertes movimientos de reestructuración de la ofensiva de los gobiernos y movimientos del tercer mundo, que tiene en el éxito económico de China e India y, en parte, de Brasil a inicios del siglo XXI, una búsqueda de formas institucionales que expresan esta nueva situación.

Si en la década de 1970 se creó el Grupo de los 7 principales países desarrollados, en la década del 2000, además de la incorporación de Rusia, se incluyen también varios países emergentes conformando el grupo de los 20.  Se consagra así el principio de la hegemonía compartida como sucesor de los desastres causados por la política del unilateralismo que se impuso con el gobierno de Bush hijo(1). 

El legado histórico de las luchas del tercer mundo se revela de gran utilidad para una estrategia de afirmación de un sistema multipolar y para orientar, desde el punto de vista estratégico, el proceso de integración latinoamericana y su impacto en la geopolítica mundial contemporánea.

América Latina y la construcción de la unidad continental

En este mismo momento América Latina vive un proceso a través del cual la diplomacia regional adquiere una densidad hasta entonces desconocida.  Un conjunto de nuevas articulaciones se traducen en instituciones subregionales, regionales y continentales, que transforman el proceso de integración en una compleja realidad que involucra a jefes de Estado, ministerios de relaciones exteriores y varias otras agencias nacionales, lo que al mismo tiempo, está acompañado de un proceso de integración de los pueblos y de los movimientos sociales, incluyendo los sindicatos y los movimientos campesinos y estudiantiles que ya tenían una cierta tradición de integración regional. 

En el plano de las ciencias sociales, se desarrolló un proceso creciente de integración regional con nuevas instituciones de estudio, universidades y redes académicas que permiten avanzar hacia el estudio de la problemática regional, fortaleciendo una visión de conjunto.  Tal vez algunos de los ejemplos más notables de este proceso sea el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), cuya primera sesión se realizó en Lima, en 1968; o la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales  (FLACSO), que se crea en 1954, en Chile, y luego se amplía hacia Argentina, México, Brasil, Ecuador y América Central.

En el ámbito de la investigación se crearon, después de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), el Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (CELADE), en Chile (1957); la Escolatina, en el área de economía (Chile); el Instituto Latinoamericano de Planificación Económica y Social (ILPES); la Maestría Latinoamericana de Administración Pública de la Fundación Getulio Vargas, en Brasil; el Consejo Superior Universitario Centro Americano (CSUCA), que coordina las universidades de esta sub-región; la Coordinación de Universidades del Cono Sur y, más recientemente, el Foro Universitario del Mercosur (FOMERCO) y la Universidad de Integración Latinoamericana (UNILA), con sede en la ciudad de triple frontera, Foz de Iguaçú (Brasil).  Entre las varias asociaciones profesionales que se constituyeron a lo largo de las últimas décadas se destacan la Asociación de Economistas de América Latina y el Caribe (AEALC) y la Asociación Latinoamericana de Sociología (ALAS). Esto muestra que se están creando condiciones para una integración de largo plazo a través de una red de instituciones que permitan la cooperación y el intercambio en diversas áreas del conocimiento.

Un balance histórico mínimamente informado muestra la creciente densidad de la integración regional, al contrario de lo que sostienen los defensores del panamericanismo, que descalifican sistemáticamente los avances de este proceso.

Los parlamentos latinoamericanos del Mercosur, de la Comunidad Andina, del Pacto Amazónico, son también mecanismos de ampliación del proceso de integración. Este marco institucional creciente abre camino para el debate sobre una estrategia común sudamericana y latinoamericana, con posibilidades de convertirse en políticas concretas. El fortalecimiento del Mercosur y la posterior creación de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA); el creciente impacto subregional de la Comunidad y Mercado Común del Caribe, que actualmente lleva el nombre de  Comunidad del Caribe- Caricom y más recientemente, la creación de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) y la Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe (CELAC), son expresión de la creciente densidad y dinamismo de la integración regional, al contrario de lo que sostiene los defensores del panamericanismo, que descalifican sistemáticamente los avances de este proceso y que persisten en sus intentos de desestabilizar y debilitar un proyecto histórico de unidad de los pueblos de la región que se revela, en última instancia, como un proyecto histórico da larga duración.

- Monica Bruckmann es Doctora en ciencia política, profesora del Departamento de Ciencia Política de la Universidad Federal de Río de Janeiro, Brasil. Directora de Investigación de la Cátedra UNESCO sobre Economía Global y Desarrollo Sustentable –REGGEN.  Integrante del Consejo de ALAI.

Este texto es parte de la Revista América Latina en Movimiento, No.500 de diciembre de 2014, que trata sobre el tema "América Latina: Cuestiones de fondo" - http://alainet.org/publica/500.phtml

(1) Véase SANTOS, Theotonio.  The future of geopolitical alignments.  En: The Ritsumeikan Journal of International Relations, Kyoto, Vol 4, N°3, marzo de 1992, p. 1-32.  y Unipolaridad ou hegemonia compartilhada, En: Os impasses da globalização: Hegemonia e contra-hegemonia (Vol. 1),  Loyola: São Pulo, 2003, p. 46-106.


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