Mostrando entradas con la etiqueta IMPERIALISMO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta IMPERIALISMO. Mostrar todas las entradas

sábado, 9 de julio de 2016

El territorio argentino en venta

Alejandro Teitelbaum

ALAI AMLATINA, 08/07/2016.-  El actual Gobierno argentino dictó hace poco un decreto “flexibilizando” la ley de tierras de 2011 a fin de facilitar aún más la compra de tierras por capitalistas extranjeros.

La ley de tierras aprobada en 2011 no impide globalmente dichas ventas, pues tiene numerosas brechas. Además, no afecta las operaciones terminadas antes de su sanción. (Para más detalles véase: http://argentina.indymedia.org/news/2011/09/794040.php ).

Según la Federación Agraria Argentina unos 300 mil kilómetros cuadrados (el 10% del territorio nacional) están en manos de extranjeros (equivalente a la superficie de toda la Provincia de Buenos Aires). Hay por lo menos dos aeropuertos extranjeros construidos en la Patagonia, sin que puedan ser detectados por los radares argentinos, ya que éstos o son obsoletos o no existen en la región.

Un aeropuerto construido por Lewis, que está a nombre de un argentino de apellido Van Ditmar , cuya pista es tan larga como la de Aeroparque de Buenos Aires, desde donde se puede entrar y sacar  del territorio cualquier tipo de material. Lewis posee 14000 hectáreas en Chubut, que incluyen el Lago Escondido.

El terrateniente más grande es en grupo familiar italiano y multinacional Benetton, que posee 900 mil hectáreas. Desde hace 15 años, cada vez son más numerosos los extranjeros que compran vastas extensiones de tierras, desplazando a las familias tradicionales de la oligarquía argentina. "Tenemos tierra en exceso", declaró en los años '90 el Presidente Carlos Menem, invitando a corporaciones extranjeras y a particulares a invertir. Desde 2002, la devaluación del peso, otrora vinculado al dólar, implicó un cambio favorable, acelerando un proceso de venta desenfrenado y sin control.

"En las provincias de Santiago del Estero y el Chaco, la hectárea cuesta lo mismo que una hamburguesa", decían los periodistas Andrés Klipphan y Daniel Enz, autores de "Tierras, S.A.", una investigación realizada durante tres años por todo el país. "Se puede comprar lo que quiera, en cualquier lugar, si se tiene el capital suficiente, incluso en los parques nacionales", asegura Gonzalo Sánchez, autor de "La Patagonia vendida", que entrevistó a la mayoría de los extranjeros que han comprado tierras en el sur, que representa la tercera parte del territorio nacional y contiene sus principales riquezas: energía hidroeléctrica, 80% del petróleo y gas natural y una de las grandes reservas de agua dulce del planeta. Esta región se ha convertido en el paraíso de millonarios extranjeros que, según los autores de "Tierras, S.A.", "se han beneficiado de la actitud flexible de los diferentes gobiernos nacionales y provinciales para adquirir millones de hectáreas y recursos no renovables, sin restricciones y a precios módicos".

El vicepresidente de AOL Time Warner y fundador de la cadena CNN, Ted Turner, posee 45 mil hectáreas en la región. El belga Huber Grosse compró 11 mil hectáreas en la provincia de Río Negro, donde los turistas ricos van a jugar polo y golf.

"La Patagonia me recuerda al Texas de los años'50", asegura Ward Lay, magnate de las papas fritas y amigo de George W. Bush, que se compró miles de hectáreas en esa provincia y viñedos en Mendoza. El cantante Florent Pagny vive parte del año entre sus dos estancias de la provincia de Chubut. Estos nuevos terratenientes tienen frecuentes altercados con las comunidades indígenas, que los acusan de apropiarse de las tierras de sus ancestros. Los habitantes de la Patagonia se quejan también de no tener acceso libre a algunos lagos y senderos en las montañas donde se encuentran las propiedades privadas.

Los actores Robert Duvall, Richard Gere y Matt Damon son propietarios de varias estancias en las provincias norteñas de Tucumán, Salta y Jujuy. Grandes grupos vinícolas franceses, españoles e italianos se han instalado en Mendoza, al pie de la cordillera de los Andes, que ofrece tierras y un clima excepcional para el cultivo de la vid. Ahí, la hectárea vale diez veces menos que en California. Grandes grupos mineros, en su mayoría canadienses, explotan minas de oro y plata en las provincias de San Juan, La Rioja y Santa Cruz. Entre los inversionistas figura Bill Gates. Los nuevos ricos argentinos, principalmente estrellas del espectáculo y del deporte, pero también políticos, constituyen a su vez una nueva burguesía terrateniente. El jugador de básquetbol Emanuel Ginobili, estrella de los Spurs de San Antonio en la NBA, invirtió más de dos millones de dólares en proyectos turísticos de gran lujo en las costas del río Negro y en la ribera del lago Correntoso, en la Patagonia. El futbolista Gabriel Batistuta, ex delantero de la Fiorentina, se ha convertido en uno de los grandes terratenientes de la fértil provincia de Santa Fe.

Lista (publicada en 2008 por Marcelo Mangiante) de la cantidad de territorio argentino vendido a extranjeros:

Mendoza: 250.000 hectáreas (equivalente a 12 veces la superficie de la Capital Federal), compradas por empresarios de Malasia, con gente adentro, además de miles vendidas y ofrecidas a capitales chinos y españoles. Vendidas: 500.000 hectáreas. En venta: 800.000 hectáreas. San Luis: 40.000 hectáreas compradas por empresarios italianos. En venta: 850.000 hs. San Juan: 2.000.000 de hectáreas en venta, más del 20% de la provincia incluyendo la frontera con Chile. Catamarca: Se venden campos del tamaño de la Isla Gran Malvina a U$S 8.- la hectárea (el precio de un 'Big Mac' en EEUU) Vendidas: 100.000 hectáreas a un grupo holandés. En venta: 1.600.000 hectáreas. Misiones: 172.000 hectáreas de la selva Paranaense (única en el mundo), taladas por la empresa Alto Paraná, propiedad del grupo Arauco de Chile. Formosa, Chaco y Corrientes: 1.400.000 hectáreas en manos de capitales australianos. Santa Fe: tierras compradas por EEUU. Entre Ríos: Vendidas 100.000 hectáreas. En venta 150.000 hectáreas. Santiago del Estero, Tucumán y La Rioja: Vendidas: 120.000 hectáreas. En venta: 1.300.000 hectáreas. Salta: 2.400.000 hectáreas en venta, entre ellas se encuentra la finca Jasimana en el corazón de los valles calchaquíes, equivalente a 65 veces la superficie de la Capital Federal. En total, en venta y vendidas 13.000.000 de hectáreas.

En Patagonia se vendieron tierras que incluyen lagos, ríos, fronteras, animales, aún en zonas fronterizas de seguridad. Tierra del Fuego, 100.000 hectáreas de bosque (el más austral del mundo), compradas por una corporación de EEUU que intenta talarlas. Cada planta tarda decenas de años en crecer debido a las condiciones climáticas. Chubut: 20.000 hectáreas compradas y cercadas por alemanes, que incluían la reserva de Mapuches más grande del país, que fue desplazada y despojada de las mejores pasturas para alimentar ganado. Santa Cruz: las estancias (80.000 hectáreas), Monte León, Don Aike, El Rincón, y Sol de Mayo (cordillera), comprada por el terrateniente Douglas Tompkins de EEUU, quién pretende apoderarse de las reservas de agua potable más puras del planeta, formadas por la cuenca de los hielos continentales patagónicos, que desembocan en su mayoría en el río más caudaloso de Patagonia, el Rio Santa Cruz.


Te invitamos a sostener el trabajo de ALAI.
Contribuciones: http://alainet.org/donaciones.php

Mas informacion: http://alainet.org
FaceBook: http://facebook.com/America.Latina.en.Movimiento
Twitter: http://twitter.com/ALAIinfo
RSS: http://alainet.org/rss.phtml

______________________________
________
Agencia Latinoamericana de Informacion
email: info@alainet.org

Suscripciones: http://listas.alainet.org/listas/subscribe/alai-amlatina
Desuscripciones: http://listas.alainet.org/listas/signoff/alai-amlatina

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Del bloqueo de Cuba al bloqueo del Alba

Por Rafael Bautista S.

Si el propósito del bloqueo a Cuba fue aislar a esa revolución y, de ese modo, condenarla a la inanición; el reciente anuncio de apertura de relaciones bilaterales entre USA y Cuba, ¿es el fin del bloqueo o el anuncio de uno nuevo? Porque a partir de la caída del precio del petróleo, la nueva contraofensiva occidental (contra los BRICS) contempla un nuevo bloqueo en ciernes; no se trata sólo de una guerra declarada contra Rusia e Irán, sino también contra Venezuela (y, en definitiva, contra el ALBA). Como consecuencia del desplome inducido del petróleo, la revolución bolivariana parece perfilarse hacia otra inanición, coadyuvada esta vez por una jugada geopolítica maestra de Washington; pues el discurso antimperialista de Maduro se desinfla una vez que Cuba “normaliza” sus relaciones con el Imperio.

En toda jugada estratégica, hay siempre un tercero, pero en el caso presente, ya no se trata sólo de Venezuela sino de todo el ALBA, pues esta decisión no sólo descoloca a los gobiernos de la región sino que nos muestra que, en definitiva, más allá de la retórica integracionista, prima demasiado la sobrevivencia propia. Desgraciadamente esa es la tónica en toda nueva reconfiguración geopolítica global; todo se trata de sobrevivir en un nuevo orden. Eso lo sabe muy bien el Imperio, por eso prefiere la bilateralidad y no tratar con bloques conjuntos (que era a lo que apuntaba la creación del ALBA). Más allá del triunfo moral que representa, para la isla, la admisión del fracaso de la política gringa con respecto a Cuba, llama la atención el desconocimiento que los gobiernos del ALBA tenían al respecto y, más aun, el “oportuno” anuncio de Obama, en medio de dos cumbres latinoamericanas importantes. Aunque no significa el fin del bloqueo a Cuba, en las palabras del presidente Maduro –en el MERCOSUR– se podía conjeturar lo bloqueada que quedaba, con esa decisión, Venezuela (¿será que para desbloquearse hay que bloquear a otro?).

Para colmo, el silencio de Fidel hace más incómodo el asunto (¿también habrá sido sorprendido como lo fue Maduro?); pues si ya se sabía del pragmatismo político que venía mostrando el gobierno de Raúl Castro, nadie podía sospechar un acuerdo de tal magnitud y, sobre todo, envuelto en medio de una guerra híbrida que patrocina Washington, valiéndose de toda su infraestructura financiera global. ¿Se precipitaron los presidentes o todo formaba parte de una estrategia que preparaba USA después de que China le arrebatara la iniciativa del libre comercio en el pacífico? Recordemos que el reciente “Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico”, culminó con la creación del “Área de Libre Comercio Asia-Pacífico”, donde China sienta hegemonía incluso con los países del TPP y de la Alianza del Pacífico (bastiones de USA contra el ascenso chino).

Si en toda recomposición geopolítica global, todo se trata de sobrevivir, pareciera que la apuesta cubana se precipita y es subsumida por la geopolítica imperial, que no considera favorable a sus intereses una franca integración económico-política de Latinoamérica. Bolivia también anunció una reanudación de relaciones diplomáticas con USA, dejando incómoda a una Venezuela que se verá también en la necesidad de pelear por lo suyo. Si es así, ¿en qué queda el ALBA, la CELAC, la UNASUR y el MERCOSUR? Si no hay una clara perspectiva geoestratégica, todas podrían quedar refuncionalizadas bajo las prerrogativas de una nueva recomposición hegemónica imperial. Nadie objeta la repatriación de los héroes cubanos o el cese de hostilidades, pero lo que se quiere subrayar es que la supuesta apertura no es ajena a la contraofensiva reciente que ha desatado USA y la OTAN contra los BRICS, el grupo de Shanghai, el ALBA y todo bloque hostil a la supremacía gringa. Y Venezuela es, en la mirada imperial, el eslabón decisivo para iniciar una ofensiva contra toda la región. No sólo se le quita el sostén económico a la revolución bolivariana (con la caída el precio del petróleo) sino también el sostén discursivo (pues su antimperialismo se queda sin su mejor argumento).

Las reacciones de nuestros países han sido demasiado ingenuas y, por lo dicho, no sólo ha descolocado a todos sino que ha logrado desunirlos. Venezuela resulta la más afectada pero, si no hay un serio balance de situación geoestratégica (que sólo podría ser común), esa afectación podría expandirse a todo el conjunto ahora en desequilibrio. Como en los episodios anteriores (el golpe a Honduras, o el secuestro del avión presidencial boliviano), nuestros países todavía no sopesan la magnitud de las apuestas de recomposición geopolítica que asume el Imperio; pues al no consolidar una efectiva comunidad político-económica, cada una sigue velando por su estabilidad de manera unilateral. Esa es la mejor forma de arrinconar a nuestros países a una suerte de sobrevivencia marginal, sin nunca consolidar una unión efectiva. Esa ausencia alimenta las pretensiones imperiales. La apuesta del gobierno cubano es sumamente pragmática: ante un eventual recorte de ayuda venezolana (debido a la inestable situación de su economía), opta por una normalización de las relaciones, lo cual conduciría a la apertura comercial y ello, a una peligrosa asimilación vertiginosa al mercado norteamericano. Lo que no pudo el bloqueo bien podría lograrlo el comercio: liberalizar la economía para disolver la revolución.

            Fue en la reunión del MERCOSUR que se notó la incomodidad que produce un anuncio que desinfla uno de los argumentos bandera del anti-imperialismo latinoamericano. También hay que recalcar que, al no actualizar, de modo estratégico, el discurso anti-imperialista, éste se encuentra a merced de la pura nostalgia sin repercusión decisiva en el presente. La sola insistencia de la condena al bloqueo fue la carta que le sirvió al Imperio para desinflar el anti-imperialismo de nuestros gobiernos, dejando sin argumentos a los presidentes que no pudieron hacer otra cosa que saludar las declaraciones del presidente Obama. En eso hay que destacar la casi nula perspectiva geopolítica que nuestros Estados manifiestan y que les impide diagnosticar de mejor modo la transición hacia un mundo multipolar (que podrían direccionar regionalmente hacia la cero-polaridad, más pertinente al Sur global). Parece que el episodio del secuestro del avión presidencial boliviano sirvió de muy poco, pues la nula respuesta de carácter estratégico que muestran nuestros países ante las arremetidas imperiales, no hace sino constatar, para desgracia nuestra, que nuestros gobiernos son todavía incautos en materia geopolítica.

Los términos que enuncia la declaración del gobierno cubano, guarda los amargores que representa el haber vivido el “periodo especial” y, sobre todo, el haber vivido aquello solitariamente. Cuando toda la OEA le dio la espalda a la revolución cubana, ésta persistió heroica, sin más apoyo que el que pudo encontrar en la ex URSS. Cuando sucedió la crisis de los misiles, y el mundo estaba al borde de una guerra nuclear, Cuba fue el chivo expiatorio que cargó con todas las penas, pues gringos y soviéticos negociaron todo, a espaldas de la más afectada, que se quedó para siempre estrangulada y, sin embargo, sobrevivió. Y sobrevivió inspirando la liberación de nuestros pueblos.

Desde entonces la liberación se entendía no como una apuesta aislada sino mancomunada. Ese fue el legado de Fidel y, cómo no, de Hugo Chávez. Desde Bolívar esa fue la única posibilidad efectiva de independencia hemisférica. Por eso preocupa que la unidad se vea menguada por gambetas geopolíticas que descolocan de tal modo a nuestros países, que la reacción que pueden ofrecer muestra la pervivencia de estructuras coloniales aun en los estamentos revolucionarios.

Aunque el bloqueo se levantara, otro bloqueo parece estar en ciernes, pero ya no sólo contra Venezuela. No hay que olvidar que la política norteamericana no es decidida por el presidente sino por el complejo petro-militar-financiero; estando el Congreso en manos del Oil Party, podría producirse un acuerdo como parte de un canje propuesto entre lobbies que acechan la Casa Blanca: “cedemos” Cuba pero recapturamos Venezuela y su petróleo. Deslegitimar la revolución bolivariana forma parte de las guerras híbridas, es decir, guerras no convencionales que inciden en guerras de desinformación, ciberguerras y la promoción de los letales “caos constructivos”.

Aunque el bloqueo a Cuba formaba parte de la guerra fría, una vez acabada ésta y balcanizada la ex URSS, el bloqueo persiste, pues éste no servía sólo de escarmiento sino significaba la prevalencia de la Doctrina Monroe. El anuncio que hizo John Kerry, a propósito el fin de tal doctrina, no hizo sino confirmar su actualidad en la política exterior norteamericana (desde Madeleine Albright hasta Hilary Clinton, uno puede leer entre líneas el Destino Manifiesto que funda el excepcionalismo gringo).

No sólo la creación de la Alianza del Pacífico sino otras instancias han venido mostrando la insistencia norteamericana en minar toda posibilidad de independencia regional. Lo más inmediato es mermar la influencia china. En el Caribe, la presencia china es preocupante para USA (sumado a ello la influencia rusa); por eso una recaptura estratégica del Caribe se hace necesaria, y nada mejor que la cobertura mediática de la reanudación de relaciones con Cuba. Se trata de una contraofensiva geopolítica. USA no puede renunciar a su Mediterráneo, es decir, el Caribe. Como tampoco Obama se puede permitir ser considerado como el presidente que perdió a Latinoamérica. Si el partido republicano, considerado el Oil Party, no ve con buenos ojos el anuncio de Obama, otro tipo de financiadores de la política norteamericana (ligados a los demócratas) aplaude la decisión, pues se trata siempre de la expansión del capital; por eso Thomas Donohue, quien es presidente de la Cámara de Comercio, resalta, en términos que suenan a los prolegómenos de los acuerdos de libre comercio que, “un diálogo abierto e intercambio comercial entre sectores privados de ambos países generará beneficios comunes”, y termina señalando que “la comunidad empresarial de Estados Unidos da la bienvenida al anuncio de hoy”.

            Al parecer, bajo sofisticadas estratagemas de política exterior, se están detonando armas de destrucción masiva que, en medio de la nueva reconfiguración planetaria, se busca asegurar áreas estratégicas para la recomposición de la economía norteamericana (el poder militar es apenas un apéndice del poder real, aquél se encarga de crear las condiciones para la reproducción del dólar). Si de la reanudación de las relaciones entre USA y Cuba se produjera un distanciamiento con los demás países el ALBA, se confirmaría la intención del juego norteamericano. Aislando a Venezuela, los demás no correrían mejor suerte; como ya se viene diciendo: donde no haya procesos de regionalización económica sucederán inevitablemente procesos de balcanización.

Lo que se proponía el ALBA, con Chávez y Fidel, era la mancomunidad de esfuerzos para iniciar un proceso de independencia política y económica conjunta. Cuba fue tenaz y fue ejemplo; y cuando aparecieron Chávez, Kirchner, Evo, Correa, Lula, Pepe Mujica, etc., en palabras de Fidel, la isla ya no era más isla. La integración parecía asegurada mientras el Imperio se encontraba acorralado en Medio Oriente. Ahora que la aislada es Venezuela, ¿cómo se puede sostener una integración si, por sobrevivir, y a cualquier precio, empieza a cundir el bilateralismo, pertinente siempre al dominio imperial? Con China se había logrado un foro permanente con la CELAC, es decir, una novedosa agenda de relaciones comerciales y económicas entre la región y China, de forma simultánea; lo cual parecía dejar atrás la historia de negociaciones bilaterales siempre funcionales al Imperio (aislados somos fáciles de dominar), pues la asimetría constituye siempre el factor insalvable para nuestros países.

            El desplome del precio del petróleo tuvo su impacto en las alternativas que se le presentaba al gobierno cubano; el deterioro de la economía venezolana aparece como una sombra nada halagüeña para la isla: si los venezolanos también optasen por sobrevivir, a toda costa, los cubanos también saldrían afectados. Nos encontramos ya en medio de una guerra fría, donde la guerra económica se expresa en el desplome deliberado del precio del petróleo; sólo los ingenuos en geopolítica no se dan cuenta que el precio del petróleo ha sido siempre político. Y lo que sucede actualmente no es producto de los vaivenes de la oferta y la demanda sino de la manipulación de la mano del mercado, que no es invisible sino bien visible y bien armada.   

El mundo post-Crimea obliga a la decadente potencia unipolar a realizar un retroceso táctico y hacer uso de su infraestructura financiera global. Pero los riesgos son considerables. La ofensiva multidimensional desatada contra Rusia, agravada por la caída del precio del petróleo, que está seriamente dañado el equilibrio presupuestario de países como Irán y Venezuela (sólo Qatar y los Emiratos Árabes podrían sobrevivir con un crudo por debajo de los 70 $US), parece formar parte de una declaración de guerra que USA y la OTAN anuncian al mundo entero: el mundo no será repartido.

Financieramente el mundo es rehén del dólar, desde que el binomio dólar-petróleo ha sido el sostén del orden mundial desde Bretton Woods, pero desde que el petróleo ha ido retornando a manos nacionales, el orden ya no es más orden y el actual desorden desregulado del mercado petrolero es lo que está originando, en gran medida, la incertidumbre planetaria. Todas las arremetidas imperiales tratan de desordenar todo para imponer un orden mucho más vertical, que se traduciría en un nuevo mapa energético; el TLCAN es una muestra de ello, pues sobre aquella integración de USA, Canadá y México (sobre todo por el petróleo del Golfo y del norte del país azteca), se trataría de sostener la estabilidad energética norteamericana.

La estrategia gringa consiste en controlar áreas estratégicas de acceso privilegiado a fuentes energéticas, lo cual le brinda poder disuasivo ante otras potencias. Contrarrestar el ascenso chino es combinado con una guerra multidimensional contra una Rusia económicamente vulnerable (aunque ya cotiza el gas y el petróleo en otras monedas, lo cual le hace menos dependiente del dólar); al igual que otras economías que, curiosamente, conforman la lista gringa de países hostiles (es difícil que Venezuela y Ecuador sostengan su presupuesto fiscal con los actuales precios del petróleo). Pero esta guerra económica que promueve USA tiene también consecuencias negativas en su propia producción que, gracias a los hidrocarburos no convencionales, le garantiza (aunque discutible) autosuficiencia.  

Pero la arremetida contra el ALBA, su fracturación, tiene que ver con un otro asunto que empieza a cobrar relevancia. Desde el 2006, USA viene promoviendo y preparando (en el TLCAN) las condiciones de la transición hacia una nueva moneda, ante el probable y posible apocalipsis del dólar. Pues para paliar la descomunal deuda gringa (que oscila por sobre el 600% de su PIB) y cuando los gastos militares superen los ingresos de la propia Reserva Federal, produciendo el estallido de la burbuja del dólar, USA –se dice– adoptará el amero, mientras congele los dólares del mercado global. Esto conduciría a un colapso del sistema financiero y, en definitiva, al colapso de la economía mundial. Mientras el mundo se venga abajo con todos sus dólares, USA podría imponer un nuevo patrón monetario sostenido por el colchón energético del TLCAN, además de la recoptación financiera de las economías del Sur.

El bloqueo sería regional y supondría una sangría de nuestras economías mucho más inaudita. En toda reconfiguración geopolítica global, todo consiste en sobrevivir, incluso el Imperio pugna por aquello. Sobrevivir a costa de los demás parece ser su apuesta, por eso la guerra se convierte en una disposición latente de las potencias decadentes, como muestra de su insana resistencia a un nuevo orden global mucho más democrático. El ultimátum de los halcones straussianos, ahora que el Congreso norteamericano está en control del Oil Party y el lobby financiero, suena más amenazante que nunca: “si USA cae, haremos que el mundo entero caiga con nosotros”. Parece que a Latinoamérica le ha tocado, en esta transición civilizatoria postcapitalista, enfrentar el desafío de su definitiva independencia. Eso convierte a la región en factor decisivo en la nueva geopolítica mundial. Las condiciones objetivas están dadas. Falta saber si las condiciones subjetivas de la dirigencia de nuestros procesos estarán a la altura de la definición de este culminante momento histórico. 


La Paz, Bolivia, 21 de diciembre de 2014
Rafael Bautista S.
autor de “Reflexiones des-coloniales”,
rincón ediciones, la Paz, Bolivia
rafaelcorso@yahoo.com

La unidad latinoamericana como proyecto histórico

La unidad latinoamericana como proyecto histórico

Monica Bruckmann

ALAI AMLATINA, 24/12/2014.-  La coyuntura latinoamericana contemporánea está marcada por grandes avances en los proyectos y procesos de integración regional.  Nunca antes en la historia, la región tuvo una densidad diplomática tan dinámica y un conjunto tan amplio y diverso de mecanismos de intercambio y acción política conjunta.  A la dinámica compleja de integración de las naciones, acompaña también la integración de los pueblos y de los movimientos populares, con un creciente poder de presión social y participación en la elaboración de políticas públicas que reflejan la afirmación del movimiento democrático. En este contexto, un principio que adquiere cada vez mayor centralidad es de la soberanía, como la capacidad de autodeterminación de los Estados, de las naciones, de los pueblos y de las comunidades. 

El debate actual en torno a la integración regional y sus perspectivas tiene fuertes antecedentes que muestran la profundidad de la unidad latinoamericana como proyecto histórico.  Sin detenernos en un desarrollo más extenso de estos antecedentes, buscamos presentar algunos ejemplos de lo que constituyen las bases doctrinarias del actual proceso de integración regional.  Este enfoque muestra, sobre todo, los límites de un intento de convertir este proceso de integración en un simple intercambio comercial. 

Integración regional y proyecto estratégico

La geopolítica de la integración regional latinoamericana está profundamente impactada por una disputa de intereses entre el proyecto hegemónico de Estados Unidos, expresado en una estrategia compleja de dominación y apropiación de recursos naturales considerados “vitales”, lo que convierte el acceso a estos recursos, que se encuentran fundamentalmente fuera del territorio continental y de ultramar de Estados Unidos, en un asunto de “seguridad nacional” para este país.   Por otro lado, se desarrollan procesos de integración regional herederos de las luchas continentales por la independencia durante el siglo XIX, que encuentran en la renovación del bolivarianismo un proyecto de afirmación soberana que ha avanzado y se ha profundizado durante los últimos años.

Sin embargo, el fortalecimiento de la integración regional exige una nueva visión estratégica elaborada a partir de una amplia discusión sobre la dinámica y las tendencias del sistema mundial, la emergencia de nuevas potencias a nivel global, el desarrollo de una visión geopolítica que articule los intereses en juego y la conformación de nuevas territorialidades a partir de una amplio movimiento social de “abajo hacia arriba”.  Este momento de elaboración del pensamiento regional tiene como desafíos la construcción de una estrategia de reapropiación social de los recursos naturales y de su gestión económica y científica, lo que exige una rediscusión profunda de la propia noción de desarrollo, del concepto mismo de soberanía y de la posición de América Latina en la geopolítica mundial. 

El análisis de las diversas dimensiones que implica la disputa global por los recursos naturales considerados estratégicos, requiere un balance de la historia mundial reciente que tiene en la emergencia de China en el sistema mundial, un aspecto fundamental.  La nueva centralidad de China en la economía y política mundial nos conduce a destacar la importancia del enfoque de larga duración (desde la perspectiva Braudeliana) y de los procesos civilizatorios en la construcción de los instrumentos teórico-metodológicos para el análisis de la coyuntura. En este contexto, y desde un enfoque que se esfuerza en capturar la complejidad del mundo contemporáneo, la cuestión estratégica trasciende ampliamente el marco de la política de seguridad y de la defensa nacional, para insertase en el análisis de los procesos históricos de larga duración y de la dimensión civilizatoria de las visiones estratégicas.

América Latina tiene, en relación a China, una oportunidad histórica de desarrollar una cooperación estratégica de largo plazo, orientada a romper la relación de dependencia que marcó su inserción en el sistema mundial.  Cabe a la región aprovechar esta oportunidad o reproducir la lógica de la dependencia y la dinámica de exportación de materias primas de bajo valor agregado, que tiene como base la lógica del llamado extractivismo, que ajeno a cualquier proyecto nacional, restringe nuestro horizonte económico a los intereses de las economías centrales y de las empresas transnacionales que se constituyen en agentes económicos de estos intereses. 

De la hegemonía unipolar a la hegemonía compartida

Durante la última década, el debate teórico y político estuvo profundamente marcado por la crisis de la hegemonía unipolar y por la configuración de un espacio global con hegemonía compartida, o multipolar.  La creciente importancia económica y política de las potencias emergentes, los llamados BRICS (Brasil, Rusia, India, China y, recientemente, Sudáfrica), colocan elementos nuevos para pensar la dinámica económica y política de un mundo multipolar, donde los procesos y proyectos de integración regional se conviertan en mecanismos necesarios para la compartimentación del poder mundial y regional y para el fortalecimiento de los proyectos de desarrollo desde y para el Sur.

La colaboración sur-sur encuentra su inspiración más profunda en la afirmación de la lucha anticolonial del tercer mundo y en el surgimiento de los países no alineados.  La Conferencia de Bandung, celebrada en abril de 1955, significó uno de los momentos más importantes de este proceso.  Esta reunión, en la que participaron 23 países asiáticos y 5 africanos, se sustentó en los principios de la lucha anti-colonial y antiimperialista, elaborando un amplio llamado de autodeterminación y desarrollo de los pueblos basado en la solidaridad y cooperación económica y cultural y buscando crear un espacio político independiente en relación a los bloques militares y la confrontación entre Estados Unidos y la Unión Soviética durante el periodo de la Guerra Fría.  El foco principal estaba puesto en las luchas nacionales por la independencia, la erradicación de la pobreza y el desarrollo económico, a través de organizaciones regionales y políticas económicas de cooperación entre los países del tercer mundo.

El espíritu de Bandung permitió crear un amplio consenso entre los principales líderes y los pueblos de Asia, África y América Latina en relación a la afirmación de la paz y los principios de coexistencia pacífica, en un momento en que el mundo vivía una situación de extrema tensión y amenaza de guerra: la invasión a Guatemala organizada por Estados Unidos para derrocar al presidente Jacobo Árbenz, el desplazamiento de la Séptima Flota de Estados Unidos hacia el mar de China, la sustitución de las tropas francesas por estadounidenses en la región sur de Vietnam, después de la derrota francesa en Dien Bien Phu en 1954 y la guerra de Corea (1950-1953).

Los cinco principios de coexistencia pacífica, propuestos por el primer Ministro chino Chou En-lai y ratificados por el Premier hindú Jawaharlal Neru en 1954: no agresión, no intervención en los asuntos internos de otros Estados, igualdad y ventajas mutuas y coexistencia pacífica, fueron asumidos por la Conferencia de Bandung como parte de los diez principios generales, que incluían:

-    El respeto a los derechos fundamentales de acuerdo a la Carta de la ONU de 1948;

-    Respeto a la soberanía y la integridad territorial de todas las naciones;

-    Reconocimiento de la igualdad de todas las razas y naciones, sin importar el tamaño;

-    No intervención y no injerencia en los asuntos internos de otros países;

-    Respeto a los derechos de cada nación a defenderse, individual o colectivamente de acuerdo a la Carta de la ONU;

-    Rechazo a participar de los preparativos de defensa destinados a servir a los intereses particulares de las superpotencias;

-    Abstención de todo acto o amenaza de agresión o empleo de fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de otros países;

-    Solución pacífica de los conflictos internacionales, de acuerdo a la Carta de la ONU;

-    Estímulo a los intereses mutuos de cooperación;

-    Respeto a la justicia y obligaciones internacionales.

El movimiento de los no alineados dio contenido diplomático, dentro de las Naciones Unidas, a sus líneas de acción. Bajo influencia latinoamericana se crea la United Nations Conference on Trade and Development -UNCTAD. Surgen también expresiones radicales de la lucha política revolucionaria, como la organización Trilateral, que se crea en La Habana, en 1973.  La emergencia de gobiernos como el de Velasco Alvarado en Perú, Juan José Torres en Bolivia, Omar Torrijos en Panamá, Salvador Allende en Chile, y el regreso de Perón en Argentina, conducen a iniciativas estatales que se expresan en la transformación de la ALALC en ALADI (Asociación Latinoamericana de Integración). Se crea también el Sistema Económica Latinoamericano y del Caribe (SELA) en 1975, destinado al estudio de la integración regional y a la formulación de sus políticas. Sin embargo, la organización interestatal más fuerte se crea en 1960 con la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).  En este mismo momento, la votación de la “Carta de Derechos y Deberes Económicos de los Estados", en 1972, promovida por el presidente mexicano Luis Echeverría, consagra los principios del no-alineamiento en las Naciones Unidas.

Son varias las iniciativas internacionales que forman parte de esta ofensiva del tercer mundo, que tiene en la victoria de la revolución vietnamita y la liberación de Laos y Camboya una epopeya de la lucha antiimperialista mundial.  La respuesta del centro imperial a esta ofensiva se empieza a articular en torno a la formación de la Comisión Trilateral (Trilateral Commission) en 1973, que reúne Estados Unidos, Europa y Japón en una estrategia de recuperación de poder mundial. Esta estrategia alcanzará sus resultados en la década de 1980, durante los gobiernos de Margaret Thatcher y Ronald Reagan, y se expresa en el establecimiento de la hegemonía del pensamiento único que logra, incluso, transformar el Glasnost y la Perestroika, iniciadas por los soviéticos, en la disolución de la Unión Soviética.

Durante la década de 1990 se inician fuertes movimientos de reestructuración de la ofensiva de los gobiernos y movimientos del tercer mundo, que tiene en el éxito económico de China e India y, en parte, de Brasil a inicios del siglo XXI, una búsqueda de formas institucionales que expresan esta nueva situación.

Si en la década de 1970 se creó el Grupo de los 7 principales países desarrollados, en la década del 2000, además de la incorporación de Rusia, se incluyen también varios países emergentes conformando el grupo de los 20.  Se consagra así el principio de la hegemonía compartida como sucesor de los desastres causados por la política del unilateralismo que se impuso con el gobierno de Bush hijo(1). 

El legado histórico de las luchas del tercer mundo se revela de gran utilidad para una estrategia de afirmación de un sistema multipolar y para orientar, desde el punto de vista estratégico, el proceso de integración latinoamericana y su impacto en la geopolítica mundial contemporánea.

América Latina y la construcción de la unidad continental

En este mismo momento América Latina vive un proceso a través del cual la diplomacia regional adquiere una densidad hasta entonces desconocida.  Un conjunto de nuevas articulaciones se traducen en instituciones subregionales, regionales y continentales, que transforman el proceso de integración en una compleja realidad que involucra a jefes de Estado, ministerios de relaciones exteriores y varias otras agencias nacionales, lo que al mismo tiempo, está acompañado de un proceso de integración de los pueblos y de los movimientos sociales, incluyendo los sindicatos y los movimientos campesinos y estudiantiles que ya tenían una cierta tradición de integración regional. 

En el plano de las ciencias sociales, se desarrolló un proceso creciente de integración regional con nuevas instituciones de estudio, universidades y redes académicas que permiten avanzar hacia el estudio de la problemática regional, fortaleciendo una visión de conjunto.  Tal vez algunos de los ejemplos más notables de este proceso sea el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), cuya primera sesión se realizó en Lima, en 1968; o la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales  (FLACSO), que se crea en 1954, en Chile, y luego se amplía hacia Argentina, México, Brasil, Ecuador y América Central.

En el ámbito de la investigación se crearon, después de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), el Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (CELADE), en Chile (1957); la Escolatina, en el área de economía (Chile); el Instituto Latinoamericano de Planificación Económica y Social (ILPES); la Maestría Latinoamericana de Administración Pública de la Fundación Getulio Vargas, en Brasil; el Consejo Superior Universitario Centro Americano (CSUCA), que coordina las universidades de esta sub-región; la Coordinación de Universidades del Cono Sur y, más recientemente, el Foro Universitario del Mercosur (FOMERCO) y la Universidad de Integración Latinoamericana (UNILA), con sede en la ciudad de triple frontera, Foz de Iguaçú (Brasil).  Entre las varias asociaciones profesionales que se constituyeron a lo largo de las últimas décadas se destacan la Asociación de Economistas de América Latina y el Caribe (AEALC) y la Asociación Latinoamericana de Sociología (ALAS). Esto muestra que se están creando condiciones para una integración de largo plazo a través de una red de instituciones que permitan la cooperación y el intercambio en diversas áreas del conocimiento.

Un balance histórico mínimamente informado muestra la creciente densidad de la integración regional, al contrario de lo que sostienen los defensores del panamericanismo, que descalifican sistemáticamente los avances de este proceso.

Los parlamentos latinoamericanos del Mercosur, de la Comunidad Andina, del Pacto Amazónico, son también mecanismos de ampliación del proceso de integración. Este marco institucional creciente abre camino para el debate sobre una estrategia común sudamericana y latinoamericana, con posibilidades de convertirse en políticas concretas. El fortalecimiento del Mercosur y la posterior creación de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA); el creciente impacto subregional de la Comunidad y Mercado Común del Caribe, que actualmente lleva el nombre de  Comunidad del Caribe- Caricom y más recientemente, la creación de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) y la Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe (CELAC), son expresión de la creciente densidad y dinamismo de la integración regional, al contrario de lo que sostiene los defensores del panamericanismo, que descalifican sistemáticamente los avances de este proceso y que persisten en sus intentos de desestabilizar y debilitar un proyecto histórico de unidad de los pueblos de la región que se revela, en última instancia, como un proyecto histórico da larga duración.

- Monica Bruckmann es Doctora en ciencia política, profesora del Departamento de Ciencia Política de la Universidad Federal de Río de Janeiro, Brasil. Directora de Investigación de la Cátedra UNESCO sobre Economía Global y Desarrollo Sustentable –REGGEN.  Integrante del Consejo de ALAI.

Este texto es parte de la Revista América Latina en Movimiento, No.500 de diciembre de 2014, que trata sobre el tema "América Latina: Cuestiones de fondo" - http://alainet.org/publica/500.phtml

(1) Véase SANTOS, Theotonio.  The future of geopolitical alignments.  En: The Ritsumeikan Journal of International Relations, Kyoto, Vol 4, N°3, marzo de 1992, p. 1-32.  y Unipolaridad ou hegemonia compartilhada, En: Os impasses da globalização: Hegemonia e contra-hegemonia (Vol. 1),  Loyola: São Pulo, 2003, p. 46-106.


URL de este artículo: http://alainet.org/active/79724

Mas informacion: http://alainet.org
RSS: http://alainet.org/rss.phtml
Twitter: http://twitter.com/ALAIinfo

Te invitamos a sostener el trabajo de ALAI.
Contribuciones: http://alainet.org/donaciones.php
______________________________
________
Agencia Latinoamericana de Informacion
email: info@alainet.org

Suscripciones: http://listas.alainet.org/listas/subscribe/alai-amlatina
Desuscripciones: mailto:sympa@listas.alainet.org?subject=UNS%20alai-amlatina

martes, 23 de diciembre de 2014

Other News - La tortura también es terrorismo

Luis Matías López*
 
“El diccionario de la Real Academia Española define terrorismo como sucesión de actos de violencia ejecutados para infundir terror”, y tortura como “grave dolor físico o psicológico infligido a alguien, con métodos y utensilios diversos, con el fin de obtener de él una confesión, o como medio de castigo”.
 
No son términos sinónimos, pero casi, de lo que se deduce que utilizar la tortura para conseguir informaciones que contribuyan a evitar actos de terrorismo es un sinsentido. Porque tan terrorista es el que aplica la picana en los genitales de un detenido o le sumerge la cabeza en agua hasta el límite del ahogamiento, como el que se ciñe un cinturón explosivo y lo detona para causar el mayor dolor posible al enemigo, aunque se lleve por delante a un puñado de inocentes.
 
Por añadidura, la frontera entre buenos y malos, entre ellos y nosotros, es difusa porque, casi siempre, los bandos se definen por ideologías y comportamientos que esconden intereses económicos e ideológicos egoístas o fanáticos. Como estamos a este lado de la tenue línea de separación, engullimos con facilidad, como si fuese lo más natural del mundo, la idea de que Estados Unidos y Occidente en general representan el poder blando que, por puro altruismo, intenta llevar la civilización, la democracia y los derechos humanos allá donde reinan el fanatismo y la barbarie.
 
Sin embargo, al otro lado, la película se ve de forma muy distinta, y lo que desde aquí se llama terrorismo se justifica como una respuesta asimétrica (la asimetría es obligada por la desigualdad de medios) al imperialismo brutal que se impone a sangre y fuego, a la desautorización de la defensa de legítimos intereses nacionales, al aplastamiento de los intentos de establecer un modelo social y cultural propio, no coincidente con la llamada “civilización cristiana” y al expolio de las materias primas,. A la postre, la historia, como casi siempre, impondrá su particular justicia y convertirá en malos a los vencidos y en buenos a los vencedores, que serán quienes la escriban.
 
La utilización de la tortura como método habitual de interrogatorio a detenidos durante la presidencia de George Bush supuso una aberración que no puede justificarse ni siquiera con el argumento de que con ello tal vez se evitaron nuevos actos de terrorismo como los del 11 de septiembre de 2001. Por supuesto, el único terrorismo que se admite que existe es el de los otros porque, por ejemplo, reducir Gaza, Irak o Afganistán a escombros, derribar regímenes como el del siniestro Gaddafi para que Libia termine convertida en un Estado fallido, u ordenar asesinatos selectivos en los que mueren más inocentes que supuestos terroristas no es terrorismo, sino legítimos actos de guerra en defensa propia.
 
En el caso de la pena capital, los Estados que reivindican su superioridad moral sobre los delincuentes o terroristas no pueden llamar justicia a la ley del talión. Una muerte, por legal que sea, no se conjura con otra, sino que se convierte en un despreciable acto de venganza. De la misma forma, responder al terror con el terror, cazar enemigos a bombazo limpio aún a costa de muchas vidas inocentes, encarcelar con carácter indefinido y sin derecho a juicio a sospechosos de ejecutar o preparar actos terroristas, someterles a todo tipo de malos tratos, sevicias y torturas supone una indignidad que nunca podrá tener justificación moral.
Que el país con más abogados por kilómetro cuadrado del mundo mantenga la alegal cárcel de la vergüenza de Guantánamo, y que, tras sus muros y alambradas, se prive a los reclusos incluso del derecho a un juicio justo y a la propia dignidad, dice muy poco de la superioridad ética que se atribuye Estados Unidos, en nombre de la cual hace y deshace por todo el mundo.
 
Peor aún: estas prácticas, que un reciente informe del Senado ha vuelto a recordar, sirven de detonante o pretexto del imperdonable salvajismo con el que Al Qaeda, sus franquicias y el emergente Estado Islámico actúan en sus áreas de influencia: ejecuciones masivas en Irak y Siria, degollamientos filmados y difundidos por Internet de inocentes rehenes occidentales, matanzas y secuestros de centenares de niñas en Nigeria... Por tópico que suene, la violencia engendra más violencia; el odio, más odio; el terror, más terror; y la injusticia, más injusticia.
 
Las reacciones al informe del Senado de EE UU han supuesto todo un ejercicio de cinismo e hipocresía. Se han reconocido los múltiples abusos y atrocidades cometidas. John Brennan, el mismísimo director de la CIA –la agencia que llevó el peso de los interrogatorios entre 2002 y 2007- reconoce que se trató de prácticas “aberrantes”, pero evita emplear el término “tortura” –dada su cobertura legal- y asegura que permitieron obtener “informaciones útiles” que, por ejemplo, contribuyeron a eliminar a Osama Bin Laden aquella “noche más oscura” de 2012. La película de ese mismo título de Kathryn Bigelow avalaba esa tesis y mostraba cómo se utilizaron con los sospechosos procedimientos tan científicos como el ahogamiento simulado, la privación durante días de sueño, la humillación sexual e incluso el encierro en un maloliente ataúd. El informe del Senado añade otros como la “alimentación rectal” forzosa, los baños en agua helada, palizas y golpes contra los muros y asaltos sexuales.
 
El informe niega la relación causa-efecto (tortura-información) y sostiene que las llamadas “técnicas de interrogatorio reforzadas” (siniestro eufemismo) no proporcionaron datos relevantes para prevenir atentados. Brennan admite que se cometieron “errores” por los que luego no se exigieron responsabilidades, pero asegura que la mayoría de los agentes de la CIA cumplieron con su deber “al servicio de la nación”. Apenas un paso menos de lo que ha dicho el ex vicepresidente Dick Cheney, ideólogo de esa guerra sucia: “Deberían ser condecorados, no criticados (…) ¿Tienes que ser amable con los asesinos de 3.000 norteamericanos?”. No hay problema: esos patrióticos torturadores tienen garantizada la impunidad.
 
El descafeinado mea culpa apesta a autocomplacencia, sobre todo cuando se recuerda que el programa contaba con los avales más altos posibles: los del Departamento de Justicia y la Casa Blanca. La cuestión es ahora: ¿Se acabó? ¿Se cerró ese negro capítulo? ¿Se trató de aberraciones que nunca más volverán a perpetrarse? Es más que dudoso. Barack Obama llegó al poder prometiendo que su presidencia estaría definida por el “imperio de la ley y los derechos humanos”, convencido de que son compatibles “nuestra seguridad y nuestros ideales”. Lo dijo en 2009, al tiempo que el entonces jefe de la CIA, Leon Panetta, declaraba: “No se debe utilizar la tortura bajo ninguna circunstancia”.
 
¿Está siendo así? Depende, por supuesto, de lo que se entienda por tortura, pero cuesta mucho no calificar de tortura el trato que sufren los reclusos de Guantánamo, muchos de los cuales ni siquiera son ya sospechosos de ningún delito, pero a los que no se sabe a dónde enviarlos si se les libera, mientras que el resto se pudren sin esperanza razonable de comparecer algún día ante un tribunal de justicia. Y cerrar Guantánamo, no hay que olvidarlo, era lo primero que Obama prometió hacer si alcanzaba la presidencia, hace ya seis años. Una prueba más de su impotencia, su incapacidad, su falta de voluntad o todo eso junto.
 
Sobre todo, cabe dudar de que, si se produce otra vez una “emergencia nacional” como la del 11-S, la hipócrita preocupación por los derechos humanos ajenos, los del enemigo, ceda ante los sacrosantos intereses de la seguridad nacional, sobre todo si Obama ya no está en la Casa Blanca. Entre tanto, no habrá tortura de forma oficial por una razón elemental, porque, por definición, ya no existe. Por tanto, lo de Guantánamo, por ejemplo, debe ser otra cosa. Y si se llegasen a aprobar nuevas medidas que recuerden a las de Bush y que se parezcan a la tortura tanto como una gota de agua a otra, ya se buscaría un término tan inocente como el eufemismo “métodos de interrogatorio reforzados” que tanto rendimiento ha dado.
 
Brennan ha insinuado algo terrible: que en el futuro, en caso de otro ataque como el de las Torres Gemelas y el Pentágono, podría recuperarse la lógica y el tipo de medidas que hicieron posible los excesos que ahora se condenan en el demoledor informe del Senado. Sabe de lo que habla: tenía un cargo de responsabilidad en la CIA cuando la agencia convirtió la tortura en rutina y, antes de ser el principal asesor antiterrorista de Obama, defendió los procedimientos que servían para “obtener información relevante que puede salvar vidas”. Eso frenó su elección como director de la CIA en 2009… pero solo hasta 2013.
 
*Exredactor jefe y excorresponsal en Moscú de EL PAIS, miembro del Consejo Editorial de PÚBLICO hasta la desaparición de su edición en papel. Columnista regular de Público.es. 23.12.14


[]  

Crímenes de lesa humanidad, EEUU y Venezuela

imperialism1 

Por Aram Aharonian

Al cabo de varios años de revisiones, el Senado de EEUU publicó el informe sobre la tortura en cárceles clandestinas de la CIA, que concluye que los detenidos bajo el régimen del Programa de Detención e Interrogación de la CIA sufrieron tortura y maltratos y que causaron muerte.Pero el informe no cuestiona el punto esencial, que la tortura es un crimen injustificable según las leyes internacionales… y tampoco propone que los culpables deben ser enjuiciados.

El informe solo confirma lo que todo el mundo ya sabía, las acciones terroristas, desestabilizadoras de la CIA en Irak, Afganistán, los campos de concentración y tortura de Abu Ghiram y Guantánamo, el asesinato de líderes nacionalistas y revolucionarios.

Pero sin siquiera un atisbo de vergüenza y mientras todo EEUU protesta por una justicia racista y discriminatoria, a Barack Obama se le ocurre avanzar con una ley que permite imponer sanciones a funcionarios del gobierno venezolano, acusados de haber violado los derechos de manifestantes involucrados en una ola de protestas que sacudió al país a principios de año, que dejó un saldo de 43 muertos, paradójicamente la mayoría de ellos militantes chavistas.

La medida permite negar visas y congelar activos de funcionarios que la ley considera que estuvieron involucrados en la una contención de la agresiva ofensiva de la oposición. La ley permite aplicar sanciones, pero queda a entera disposición de Obama hacer uso de la norma.

El informe completo del Senado estadounidense sobre torturas, de 6.700 páginas, continúa clasificado como “secreto”. La introducción escrita por Dianne Feinstein, presidenta del Comité de Inteligencia del Senado, dice que se decidió iniciar este estudio en marzo de 2009 a raíz de la investigación sobre el hecho de que la CIA destruyera los videos de interrogatorios de detenidos realizados a partir de diciembre de 2007.

El informe olvida que la tortura es un crimen injustificable según las leyes internacionales y garantiza la impunidad de los culpables. Por su parte, los organismos de derechos humanos de EEUU parecen tener pocas expectativas de que se inicien juicios a los culpables o que, al menos, se pida la renuncia de los involucrados que hoy desempeñan altos cargos en el gobierno de Obama, como John Brennan, funcionario de la CIA y ferviente defensor de la tortura durante el gobierno de Bush, quien en marzo de 2013 fue nominado por el mismo comité del Senado para ser director de la CIA .

El documento concluye que el uso de técnicas de interrogación –con métodos brutales- reforzadas no fue una manera eficaz de obtener información o de conseguir la colaboración de los detenidos. La justificación de la CIA para usar métodos de interrogación reforzados se basa en reclamos inexactos de que estos métodos son eficientes

Pero nuevamente fue WikiLeaks la que divulgó el documento de las recomendaciones que hace la oficina de asuntos transicionales de la CIA a sus agentes, en un manual clasificado de ultrasecreto (secret/noforn, 7 de julio de 2009). Se trata de un estudio de la agencia donde se recomienda a gobiernos del mundo que enfrentan conflictos armados con grupos insurgentes lo que considera las mejores prácticas para realizar operaciones contra objetivos de alto nivel (HVT por sus siglas en inglés, high-value targeting) como una herramienta contrainsurgente efectiva.

Estas operaciones incluyen el asesinato político como recurso válido, además de capturas, remoción de liderazgos, neutralización y marginación de dirigentes guerrilleros. El documento incluye también un par de tablas que evalúan la eficacia de estos golpes: por ejemplo, la mayoría de las operaciones implementadas con participación de la CIA en Israel y Palestina, Afganistán e Irak tuvieron resultados limitados,

Coincidentemente, esta nueva filtración sucede apenas 10 días después de que el Comité de Inteligencia del Senado estadounidense decidió hacer público un informe secreto sobre cómo el Pentágono y la CIA utilizaron la tortura en sus formas más brutales durante los años del ex presidente George W. Bush, en interrogatorios atroces, que resultaron innecesarios e ineficaces.

En el manual se evalúan los pros y contras de los planes de asesinato de líderes insurgentes. WikiLeaks indica que después de este informe, se dispararon a niveles históricos los asesinatos cometidos mediante ataques de drones.

Señala que, a veces, asesinar a las cabezas visibles de un movimiento armado resulta positivo en la lucha contrainsurgente de un gobierno, ya que se erosiona la capacidad de acción del grupo rebelde. Un ejemplo es el bombardeo de la fuerza aérea colombiana sobre un objetivo de alto valor en un campamento guerrillero en Ecuador, donde murieron el comandante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) Raúl Reyes, quien era el blanco, y otras 22 personas, entre ellas cuatro estudiantes mexicanos. Es un caso que la Agencia Central de Inteligencia (CIA) califica de exitoso.

Indica asimismo que si el ataque a un objetivo de alto valor produce demasiadas bajas colaterales, la operación puede generar solidaridad en torno a los terroristas y popularizar a los jefes de línea dura, como ocurrió con los atentados de Israel contra la organización palestina Hamas entre 2000 y 2002.

 (Tomado de http://www.nodal.am/2014/12/crimenes-de-lesa-humanidad-eeuu-y-venezuela-por-aram-aharonian/)

viernes, 19 de diciembre de 2014

Nodal: Diez opiniones sobre el restablecimiento de las relaciones entre Cuba y EEUU


CUBA
Nodal recopila diez artículos de opinión y editoriales de diarios de la región, para pensar desde múltiples miradas los alcances de la histórica decisión de Cuba y EEUU de recomponer el vínculo tras más de cincuenta años de distanciamiento.

(Leer aplicando Aquí)

jueves, 29 de mayo de 2014

Inician campaña por el retiro de la MINUSTAH de Haití


Jubileo Sur/Américas, et al.

Diez años están por cumplirse de la ocupación militar en Haití por parte de la MINUSTAH, recordamos el contexto de un golpe de Estado que antecedió la llegada de las tropas, bajo el supuesto de salvaguardar a la población civil.

Diez años de ocupación, de luchas y resistencias por parte de un pueblo que vive cada día las consecuencias catastróficas de las acciones perpetradas por la MINUSTAH.

En este sentido, estamos invitando y pidiendo que podamos sumarnos a la campaña internacional *Retiro inmediato de la tropas y de la MINUSTAH.*

Lo primero que podemos hacer, es adherir la firma de nuestra organización, red, movimiento al llamamiento, que se encuentra bajo el texto, próximamente estaremos compartiendo las propuestas de acciones que se estarán llevando a cabo en la campaña.


*LLAMADO A MOVILIZARNOS*

*1 de junio – 15 de octubre 2014*

La MINUSTAH no es una misión humanitaria. Es una ocupación militar instalada en Haití el 1er de junio de 2004, por decisión del Consejo de Seguridad, después de que EE.UU. consumaría el primer golpe de estado de este nuevo milenio contra un gobierno en nuestra América, elegido constitucionalmente.

Bajo el pretexto de estabilizar al país, el objetivo verdadero de la MINUSTAH es evitar que el pueblo haitiano ejerza su soberanía y autodeterminación. Sirve además para ensayar nuevas formas de intervención imperialista y control social, como las que luego se han aplicado con los golpes de estado contra Honduras y Paraguay, por ejemplo, o en las favelas y contra las manifestaciones en Brasil.

¿El resultado en Haití? Después de 10 años de ocupación, el país se encuentra en una situación de grave crisis política e institucional, con una clara regresión democrática, la represión violenta y sistemática de las manifestaciones populares y ataques a dirigentes de la oposición. La MINUSTAH, además, sostiene una manipulación grosera de los procesos electorales e institucionales y la entrada libre de capitales transnacionales para controlar espacios estratégicos de la economía, incluyendo la mega minería, el turismo de lujo, la maquila y la agroindustria exportadora.

EE.UU., Francia y Canadá dirigen la inteligencia y planificación estratégica de la MINUSTAH. Lo único novedoso – y lo más inaceptable - es que dejaron a Brasil la comandancia de las tropas que provienen mayormente de nuestra misma América: Argentina, Uruguay, Brasil, Chile, Perú, Guatemala, Bolivia, Ecuador, Paraguay, El Salvador y Honduras.

*10 años de ocupación ¡Basta!*

Hoy resulta más que evidente que la ocupación político-militar de Haití no es ni puede ser la vía para generar una estabilidad ni una institucionalidad basada en los derechos y el *bien vivir *del pueblo haitiano. El Senado de Haití ha pedido dos veces el retiro de las tropas. Encuestas recientes señalan que el 89% de la población rechaza la presencia de la MINUSTAH y la ola de movilizaciones masivas, que ha seguido creciendo desde octubre 2013 exigiendo la renuncia del presidente, reclama siempre y con fuerza el fin de la ocupación.

Las organizaciones populares haitianas denuncian la acción de la MINUSTAH al reprimir las protestas sociales. Denuncian que las tropas han violado a mujeres y jóvenes, usurpado escuelas y otros recursos que necesitan la población, contaminado el agua e introducido la epidemia de cólera que hasta fines de abril habría matado a 8556 personas y enfermado a otras 702.000. Los recursos disponibles para la lucha contra el cólera permitirán atender a solamente 8% de las 45.000 personas que se proyectan se enfermarán durante este año.

La MINUSTAH opera además con una impunidad aberrante, asegurada por las propias NN.UU. y la intervención de siempre, dirigida por el gobierno de EE.UU., para controlar los tan mentados procesos electorales. El representante de la OEA en Haití ha denunciado públicamente el manipuleo atroz de las últimas elecciones, a fin de asegurar para Washington un presidente dócil a sus intereses y que se ha encargado de rehabilitar a las fuerzas políticas y paramilitares cercanas a la clientela del duvalierismo.

No obstante, a fines de marzo se reunió el Consejo de Seguridad en Nueva York para iniciar consideración de cómo prolongar la ocupación. ¡La MINUSTAH debe finalizar ya, rindiendo cuentas ante la justicia y reparando al pueblo de Haití los crímenes cometidos!

*Por lo anterior, llamamos a los pueblos de nuestra América y del mundo entero, a nuestros movimientos y organizaciones populares, a unirnos en una gran campaña.*

*Llamamos a movilizar por el retiro inmediato de todas las tropas que ocupan a Haití y el fin de la MINUSTAH. *El pueblo haitiano no precisa tropas, sino nuestra solidaridad.

*Llamamos a movilizar para poner fin a la impunidad de esas tropas*, reclamando a NN.UU. que reconozca su responsabilidad por los crímenes cometidos, que haya justicia y la reparación de las víctimas, sus familiares y comunidades.

*Llamamos a movilizar en apoyo solidario al pueblo haitiano en su lucha persistente por ejercer su soberanía y autodeterminación:* el primer pueblo del mundo en poner fin a la esclavitud y declarar los derechos universales de todo hombre y mujer; el primer pueblo de nuestra América en independizarse del yugo colonial y ofrecer su apoyo a otras luchas emancipatorias.

*Llamamos a movilizar una verdadera campaña de sensibilización y acción solidaria entre el 1er de junio y el 15 de octubre *– fecha en la cual el Consejo de Seguridad votará nuevamente la continuidad, o no, de la MINUSTAH. En cada uno de nuestros países y frente a los principales espacios de integración regional, Haití precisa que se oiga nuestra voz:

Primeros convocantes:

Jubileo Sur/Américas JS/A
School of the Americas Watch SOAW
Plataforma Interamericana de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo PIDHDD
Articulación de Movimientos Sociales hacia el ALBA
Resumen Latinoamericano
Amigos de la Tierra – América Latina y el Caribe ATALC
Comité por la Anulación de la Deuda países del Tercer Mundo (CADTM – AYNA)
Sociedad de Economía Política de América Latina SEPLA
Observatorio Latinoamericano de Geopolítica
Plataforma de Acción por un Desarrollo Alternativa PAPDA – Haití
Plataforma de Organizaciones de Derechos Humanos POHDH – Haití
Comité Argentino de Solidaridad por el Retiro de las Tropas de Haití
Diálogo 2000-Jubileo Sur Argentina
Central de Trabajadores Argentina-CTA Capital
Unidad Popular, Argentina
Servicio Paz y Justicia SERPAJ – Argentina
Articulación de Movimientos Sociales hacia el ALBA – Capítulo Argentino
Movimiento por la Unidad Latinoamericana y el Cambio Social (MULCS) – Argentina
Encuentro Sindical Nuestra América ESNA – Argentina
PSTU – Argentina
ATTAC – Argentina
FISYP (Fundación de Investigaciones Sociales y Políticas) – Argentina
Rede Jubileu Sul Brasil
CSP Conlutas – Brasil
PACS Brasil
Comité Pro-Haití – Brasil
Colectivo VientoSur – Chile
Centro Martin Luther King – Cuba
Bloque Popular BP – Honduras
Frente Nacional de Resistencia Popular FNRP – Honduras
Otros Mundos AC/Amigos de la Tierra México
Red Mexicana de Afectados por la Minería REMA
Colectivo Revuelta Verde – México
Colectivo Voces Ecológicas COVEC – Panamá
Comité Pro Niñez Dominico-Haitiana – Puerto Rico
Coordinadora por el Retiro de las Tropas de Haití – Uruguay
Plataforma DESCAm – Uruguay
Articulación de Movimientos Sociales hacia el ALBA – Capítulo Uruguayo (en Formación)
Comisión Multisectorial de Uruguay

Particulares:
Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz, Pdte. Servicio Paz y Justicia-Am.Lat.
Nora Cortiñas, Madre de Plaza de Mayo – Línea Fundadora
Mirta Baravalle, Madre de Plaza de Mayo – Linea Fundadora
Anahit Aharonian Kharputlian, Ingeniera Agrónoma/ Ex-presa política uruguaya (1973-1985)
Rita Segato, investigadora, Brasil
Ana Esther Ceceña,Observatorio Latinoamericano de Geopolítica / Instituto de Investigaciones Económicas, UNAM México
Manuel Sutherland, Centro de Invest. y Formación Obrera (CIFO) /SEPLA Venezuela / Edit.: Asociación Latinoamericana de Economía Política Marxista (ALEM)
Alejandro Alvarez Béjar (UNAM) México
Marcelo Dias Carcanholo, SEPLA, Brasil
Mariano Féliz, Profesor Universidad Nacional de La Plata / Investigador CONICET – Argentina

Para sumar adhesiones pueden escribir a las siguientes direcciones electrónicas:

haiti.no.minustah@gmail.com
jubileosur@gmail.com
chalmerscamille6@gmail.com
comunicacion@albamovimientos.org.br

Sitios en Internet:

http://haitinominustah.info/
http://www.albamovimientos.org/2014/05/llamamiento-a-la-jornada-de-solidaridad-por-el-retiro-de-la-minustah-de-haiti/

miércoles, 28 de mayo de 2014

Ciudades ocupadas: la presencia militar permanente en América Latina

 

ALAI AMLATINA, 28/05/2014.-  La presencia militar norteamericana en América Latina tiene una larga historia y diversos paradigmas: invasiones, golpes de estado, acciones de contrainsurgencia. No obstante, las condiciones cambiantes de la región (resistencias de los pueblos, gobiernos progresistas, presencia de otras potencias) imponen la necesidad de replantear la forma que asume la intervención estadounidense. 

La estrategia del Comando Sur para 2018 establece cuáles son los peligros que enfrenta la región: ya no se trata de conflictos entre Estados, sino de corrupción, pobreza, terrorismo, crimen, tráfico de drogas, desastres naturales. Para enfrentarlos es fundamental la cooperación entre las fuerzas militares de la región en diversas misiones entre las que se encuentran: mantenimiento de paz, antinarcóticos, operaciones humanitarias y ayuda en caso de desastres naturales.

 En lo que a infraestructura se refiere, parecen haber quedado atrás las bases militares de gran tamaño para dar paso a instalaciones pequeñas para entrenamiento y abastecimiento que requieren esta clase de misiones, pero cuyas implicaciones son más amplias.

Instalaciones para el entrenamiento militar en zonas urbanas

El despliegue de fuerzas armadas en zonas urbanas se ha convertido en un tema central en la doctrina militar norteamericana. La experiencia histórica ha demostrado la importancia de asegurar el control de las ciudades en los conflictos bélicos; actualmente existen al menos dos elementos que reafirman este señalamiento:

1. Las amenazas a la seguridad nacional se han desplazado de Estados enemigos a actores no convencionales (que incluye desde el narcotraficante hasta las comunidades que resisten ante un megaproyecto en su territorio), por lo que el despliegue militar requiere adaptaciones. En consecuencia, la flexibilidad para enfrentar al enemigo difuso, no institucional, se manifiesta en una amplia variedad de estrategias militares, tecnologías, formas de combate y de persuasión, que garanticen el dominio de espectro completo (Ceceña, La dominación de espectro completo en América, 2013).

2. En la revisión de 2013 sobre las tendencias demográficas, Naciones Unidas apunta hacía una sociedad urbanizada, es decir, se espera que para 2025 el 58 por ciento de la población mundial habite en ciudades; para América Latina ese porcentaje asciende a 82.5%, y de acuerdo con la doctrina militar, una mayor urbanización implica mayores conflictos en el futuro. Según la guía Military Operations on Urbanized Terrain (MOUT) del cuerpo de Marines, las ciudades han sido el lugar donde las ideas radicales fermentan, los disidentes encuentran aliados y los descontentos reciben la atención de los medios de comunicación. Por lo tanto, el entrenamiento y la presencia de las fuerzas estadounidenses en zonas urbanas pueden neutralizar o estabilizar situaciones de inestabilidad política de los países aliados.

Un tipo de instalación que busca dar solución a los conflictos recientes son las unidades para Operaciones Militares en Terreno Urbano (MOUT, por sus siglas en inglés). En 2012, en Fuerte Aguayo, ubicado en Concón, Chile, se estableció el primer centro de entrenamiento para personal de operaciones de paz en zonas urbanas en el país. Construida en 60 días (aún cuando su finalización estaba contemplada para 6 meses) y con un presupuesto de 465 mil dólares, el centro imita una zona urbana con 8 modelos de edificios y sirve para el entrenamiento de tropas en operaciones de paz, como las que realizan los cascos azules de la ONU en Haití y Somalia. Claudio Zanetti, director del Centro Conjunto de Operaciones de Paz de Chile, dijo que militares de Argentina, Perú y Brasil serán entrenados por las fuerzas de su país en Fuerte Aguayo para operaciones patrulladas, comunicaciones, apoyo de helicópteros, y ayuda humanitaria.

Sin embargo, las primeras fotos mostraban un ejercicio de simulación en el que el personal militar sometía a estudiantes dentro de las instalaciones de Fuerte Aguayo[1]. Ante la polémica y el descontento que esto generó en la opinión pública, la Armada de Chile y el Secretario de Defensa de Estados Unidos, Leon Panetta, tuvieron que desmentir que las instalaciones sirvieran para entrenamiento militar de carabineros contra la población civil y que el personal militar norteamericano estuviera encargado de la capacitación.

No hay que olvidar que en 2011 el movimiento estudiantil chileno alcanzó grandes proporciones en su lucha por la democratización de la educación. Las primeras manifestaciones paralizaron Santiago, la capital del país, con movilizaciones de más de 15 mil estudiantes universitarios y posteriormente el movimiento se extendió con toma de universidades y colegios de todo el país, radicalizando sus demandas.

Instalaciones para la asistencia humanitaria y por desastres naturales

Otro tipo de instalaciones recientemente inauguradas en América Latina son pequeños centros que tienen como objetivo la ayuda humanitaria y las operaciones de paz. En el caso de Perú, desde 2009 se han multiplicado los Centros de Operaciones de Emergencia Regional (COER), financiados por el Comando Sur como parte de su Programa de Asistencia Humanitaria. 

Según la embajada estadounidense en Perú, esta inversión asciende a 6 millones y medio de dólares, es decir, más de medio millón de dólares por cada instalación. Hasta mediados del pasado mes de abril, se contabilizaban diez centros, varios Almacenes Regionales, y un Polígono de entrenamiento -que complementan las instalaciones del COER- distribuidos en las ciudades de Arequipa (2009), Junín (2009), Lambayeque (2009, ampliado en 2013), La Libertad (2014), Piura (2014), Puno (2014), San Martín (2012), Tacna (2013), Tumbes (2011) y Uyacali (2012). 

En conjunto, forman una red de respuesta en caso de emergencias. En general, estos centros se establecen en cooperación con los gobiernos regionales quienes aportan el terreno y el equipamiento; mientras el diseño, la construcción y la ulterior capacitación corren por cuenta del Comando Sur.

De acuerdo con los gobiernos regionales y los representantes del Comando Sur, los COER tienen como objetivo el monitoreo de peligros o desastres naturales y la atención de emergencias derivadas de estos. Para dar respuesta a este tipo de situaciones, los centros tienen capacidad para albergar hasta 70 personas. Los edificios cuentan con un cuarto de control, un centro de radio y comunicaciones, un dormitorio, un cuarto de medios y espacio para oficinas. Todos tienen una cisterna subterránea y un generador para operar de forma autónoma luego de un desastre.  Además, cuentan con un helipuerto y pista de entrenamiento.

En 2013, en Lambayeque entró en operaciones el primer Polígono de Entrenamiento para capacitar a los técnicos de las Fuerzas Armadas, Policía Nacional, bomberos y brigadas de Defensa Civil en la búsqueda y rescate de personas ante desastres o emergencias. Además de la infraestructura, el Comando Sur se ocupará del equipamiento y la capacitación. El polígono tiene capacidad para entrenar a 100 efectivos a la vez.

No obstante, de acuerdo con el banco de proyectos del Ministerio de Economía y Finanzas de Perú, no se identificaron riesgos de desastres en Lambayeque, Arequipa, Junín, Tumbes, San Martín; y en lo que se refiere a La Libertad y Piura fueron calificados como medios y bajos los niveles de peligro ante desastres como sismos, inundaciones, vientos fuertes y erosiones. Cabe destacar que todos los centros se localizan en zonas urbanas, sin embargo, la población que cubren  se dedica, en buena parte, a actividades agrícolas.

Es así que las misiones de mantenimiento de paz y de ayuda frente a desastres naturales garantizan el establecimiento de puestos de vigilancia y control de poblaciones y estados aliados y, por supuesto, significan un entrenamiento sistemático para soldados estadounidenses en territorio latinoamericano. Así, huracanes y terremotos se han convertido en el boleto de entrada del Comando Sur en América Latina y el Caribe. Como prueba de ello, al terremoto en Haití en 2010 le siguió la ocupación militar estadounidense, liderada por el Comando Sur, subordinando a la misión de la ONU y tomando el control de las comunicaciones y del funcionamiento de todo el país, quien posee una localización estratégica en el continente.

http://www.alainet.org/images/image002%28597%29.jpgEn febrero de 2014, fue inaugurado el Centro de Operaciones de Emergencia (COE) y el Depósito de Suministros de Emergencia, en Santa Rosa del Aguaray, esto en el departamento de San Pedro, Paraguay. Luego de cinco años de haber suspendido la cooperación militar, el Comando Sur y el Ministerio de Defensa paraguayo celebraron la apertura de esta instalación para responder a desastres en los cuatro departamentos del norte del país (San Pedro, Concepción, Amambay, y Canindeyú), tres de ellos se encuentran en la frontera con Brasil, entre los ríos Paraguay y Paraná. Al igual que en Perú, la construcción del centro y la logística son tarea del Comando Sur, los medios materiales y los recursos humanos son paraguayos. Se prevé que las acciones médicas y de obras realizadas en el COE de Santa Rosa del Aguaray sirvan como entrenamiento a las tropas que serán enviadas a Haití.

La presencia militar en esta zona no es casual. Por un lado, el Departamento de Estado ha señalado a San Pedro y Concepción por la presencia activa de miembros del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) un grupo calificado como terrorista. Según Country Reports on Terrorism 2014, la triple frontera (Argentina, Brasil, y Paraguay) continúa siendo un área importante para el tráfico ilegal de armas, narcóticos, de seres humanos, piratería y de lavado de dinero; todas estas, fuentes potenciales de financiamiento a las organizaciones terroristas. 

El gobierno de Horacio Cartes reafirmó su colaboración con Washington al aprobar en agosto de 2013 una ley antiterrorista que permite el despliegue de las tropas militares para el combate de “cualquier forma de agresión externa e interna que ponga en peligro la soberanía, la independencia y la integridad territorial del país” (Ley 1337/97, 2013). Según el mismo reporte, desde la aprobación de la ley las fuerzas militares paraguayas se han internado en los departamentos de San Pedro, Concepción y Amambay.

A esto hay que agregar que esta zona es también rica en recursos naturales y en resistencias campesinas. En efecto, en Santa Rosa del Aguaray se localiza la reserva natural Laguna Blanca, concesionada casi en su totalidad a empresarios privados, pero que sirve de reserva al sistema acuífero guaraní. La zona de la triple frontera es “la bisagra que une en una franja transversal a los ricos yacimientos y corrientes de agua de la zona con la región petrolera y gasífera de Bolivia y el norte de Argentina” (Ana Esther Ceceña y Carlos Motto, Paraguay: Eje de la dominación del Cono Sur, 2005). Por otro lado, las tomas de tierras por campesinos para recuperarlas de manos de ganaderos, empresarios, y multinacionales en esta zona se han acelerado desde los años noventa.

Este tipo de emplazamientos son parte de una redefinición del uso de las instalaciones militares y quien paga por ellas. Por una parte, se busca sustituir los enormes almacenes de vehículos, armas y municiones por una red de stocks más pequeños, específicos para cada teatro de operaciones. De esta manera, las unidades podrán transportar para cada operación a los efectivos con su equipo personal de armas ligeras, ya que todo el material bélico pesado estará cerca de los lugares de la futura operación. Por otra parte, las tropas aliadas que utilizan ese equipo pagan por él, lo que disminuye la carga financiera para el ejército estadounidense, en un contexto de restricciones presupuestarias.

Pero más allá de la disminución en la carga fiscal, el establecimiento de estos centros de  entrenamiento militar para el mantenimiento y ayuda en caso de desastres, forman parte de una red más amplia de dominio militar. Esta red se compone de instalaciones militares de diferentes escalas; se combina con ejercicios militares sistemáticos (en costas, tierra, ríos) en todo el continente americano y se refuerza con leyes antiterroristas y acuerdos militares. En conjunto, se trata del establecimiento de una serie de mecanismos de disciplinamiento de las fuerzas armadas y de las poblaciones en resistencia.

- Sandy E. Ramírez Gutiérrez, Observatorio Latinoamericano de Geopolítica. Trabajo realizado en el marco del proyecto Territorialidad, modos de vida y bifurcación sistémica (PAPIIT IN301012).

* Artículo publicado en la revista América Latina en Movimiento, No. 495 (mayo 2014) con el título “Reordenando el continente”.  http://www.alainet.org/publica/495.phtml

Nota:
[1] Para estos ejercicios de capacitación, la industria hollywoodense se ha puesto al servicio del aparato militar. El sitio web Strategic Operations ofrece las instalaciones MOUT, así como “la magia de Hollywood” para los ejercicios de simulación y la “fuerza opositora” (hombres y mujeres entrenados, armados y vestidos apropiadamente para cada misión. Los actores de rol replican indígenas y sus costumbres), operations.com/about-us>

URL de este artículo: http://www.alainet.org/active/74118


Mas informacion: http://alainet.org
RSS:  http://alainet.org/rss.phtml Twitter: http://twitter.com/ALAIinfo

Te invitamos a sostener el trabajo de ALAI. Contribuciones: http://alainet.org/donaciones.php
______________________________________
Agencia Latinoamericana de Informacion
email: info@alainet.org

Suscripciones: http://listas.alainet.org/listas/subscribe/alai-amlatina
Desuscripciones:  mailto:sympa@listas.alainet.org?subject=UNS%20alai-amlatina