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martes, 6 de enero de 2015

Una mujer se convierte en la primera alcaldesa transexual de India

Una mujer perteneciente a una de las clases más bajas de India se ha convertido este lunes en la primera alcaldesa transexual del país tras imponerse en las elecciones en la localidad de Raigarh, según ha informado el diario 'The Times of India'.

Madhu Bai Kinnar ha logrado la victoria en las elecciones locales celebradas durante la jornada del domingo, imponiéndose al candidato del Bharatiya Janata Party (BJP), la formación del primer ministro del país, Narendra Modi.

 

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Madhu Bai Kinnar, de 35 años de edad, es miembro de la casta de los 'dalit', conocidos también como 'intocables', y ha comparecido en público para agradecer la fe mostrada en ella por los votantes, prometiendo hacer todo lo posible para "cumplir sus sueños".

"He visto que las carreteras de esta ciudad están en un estado deplorable. Hay mucha gente pobre que no tiene donde vivir. Quiero satisfacer sus demandas. Me aseguraré de que la gente de mi comunidad no avergüenza a nadie y de que se le dan las oportunidades necesarias para que tengan independencia económica", ha dicho.

La victoria de Kinnar ha llegado apenas nueve meses después de que el Tribunal Supremo de India fallara que los transexuales debían ser reconocidos como un tercer género, una decisión histórica en una sociedad muy conservadora.


lunes, 22 de diciembre de 2014

China: Eje comercial y político para la conformación del ALCAP

Oscar Ugarteche y Miriam E. Chaverría Reséndiz

ALAI AMLATINA, 22/12/2014.-  Del 8 al 10 de noviembre se llevó a cabo en Beijing, China,  la reunión de los 21 países miembros del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC) que incluye a Australia, Brunei Darussalam, Canadá, Chile, China, China Taipéi, Hong Kong, Indonesia, Japón, Corea del Sur, Malasia, México, Nueva Zelanda, Papúa Nueva Guinea, Perú, Filipinas, Rusia, Singapur, Tailandia, Estados Unidos y Vietnam.  El anfitrión –China- resaltó por su papel de líder global económico y diplomático ante un Estados Unidos debilitado económicamente por la crisis de 2008 y por sus fracasos militares en Medio Oriente. Desde la segunda guerra mundial Estados Unidos viene siendo considerado como el poder hegemónico en todos los planos: económico, político, diplomático, cultural y militar.

China aprovechó su posición de anfitrión para llegar a sendos acuerdos bilaterales con Corea del Sur y Rusia. Con el primero firmó un pacto bilateral para la reducción de las barreras comerciales que abarca 17 áreas, de las que destacan: el comercio electrónico y las compras estatales. Se exceptúan al arroz y al sector automotriz.

Con Rusia reforzó sus acuerdos de gas. El primer acuerdo por el que Gazprom vendería a la firma china CNPC 30,000 millones de metros cúbicos anuales de gas natural a través de la ruta oriental, para los siguientes 30 años, se firmó el pasado mes de mayo entre Xi Jinping y Vladímir Putin. Por ello, no es de sorprender un nuevo memorándum de entendimiento donde Moscú busca reorientar su potente sector energético hacia China, por las recientes sanciones impuestas por Europa y Estados Unidos por el conflicto en la frontera de Ucrania.  Dichas sanciones han llevado a un acercamiento comercial, político y militar entre el Kremlin y el Gigante Asiático. Tan sólo una semana después de la cumbre de APEC, el 19 de noviembre los ministros de defensa de ambos países se reunieron en Beijing con la finalidad de reforzar sus lazos militares y con la aspiración de crear un sistema colectivo de seguridad regional. Desde 1989 –tras los hechos de Tiananmen-  y debido al embargo militar decretado por parte de EEUU y la Unión Europea al gobierno Chino, Rusia funge como  su principal proveedor de armas; aunque con restricciones a su tecnología militar de mayor avance.

Por otro lado, el camino de la integración comercial mostrado en la Cumbre de la APEC ha planteado una confrontación entre las dos economías mayores del mundo, con Estados Unidos auspiciando el Acuerdo Transpacífico (TTP, por sus siglas en inglés), sin la participación de China pero con la participación de Australia, Brunei Darussalam, Canadá, Chile, Estados Unidos, Japón, Malasia, México, Nueva Zelandia, Perú, Singapur y Vietnam - cuyas economías  representan cerca del 40% de la economía mundial-. China de su parte promueve el ALCAP –Área de Libre Comercio Asia Pacifico- entre los integrantes del APEC.

En el contexto de la economía mundial -llena de incertidumbres-, es incuestionable que se han venido gestando incidencias que han contribuido a los cambios tanto geopolíticos como geoeconómicos -especialmente a la luz de la crisis económica internacional- dando como resultado la aparición de nuevos actores e instituciones en la escena internacional. Según el CRIES, en su anuario de integración, “¿Atlántico vs. Pacífico? : América Latina y el Caribe, los cambios regionales y los desafíos globales” (2014), China tiene la potencialidad para financiar el comercio global a las naciones deficitarias por todas las razones vinculadas a su fortaleza económica siendo que no es aún emisor de una divisa.

China también logró reflejar su liderazgo global en materia diplomática y comercial en la cumbre. A Japón le mandó la señal que los dos temas de conflicto entre ellos y Estados Unidos para la conformación del TPP, no serán obstáculo para el ALCAP, por las excepciones que le dio a Corea del Sur. Esto fue a pesar de las disputas territoriales con Japón, siendo este encuentro el primer acercamiento entre los líderes de ambos países asiáticos después de tres años. Las islas Diaoyu, en mandarín o Senkaku, en japonés, según la BBC “Importan porque están cerca de rutas marítimas importantes, ofrecen zonas de pesca ricas y yacen cerca de reservas potenciales de petróleo y de gas. Tienen también una posición estratégicamente significativa, en la competencia creciente entre Estados Unidos y China sobre la primacía militar en la región del Asia Pacífico”. El conflicto existe desde el final de la primera guerra -sino- japonesa (1894-1895) cuando pasó de control chino a control japonés. Fueron reclamadas por China en la década de 1970 y continúan en disputa. El mandatario Chino tuvo también una reunión con el presidente Truong Tan Sang de Vietnam, país con el que también ha mantenido conflictos debido a la disputa territorial en el mar del sur de China (Islas Spratly).

Este escenario internacional refleja el papel crecientemente importante que desempeña China dentro de la escena geoeconómica y geopolítica, dejando en claro cómo piensa llevar a buen puerto sus relaciones comerciales y políticas para la conformación de la ALCAP.  Este escenario sin duda resulta relevante para América Latina porque por su parte Estados Unidos –actual primera economía mundial- quiere garantizarse el mercado del continente americano asegurando las preferencias comerciales -que aún mantiene- y por su parte China –segunda economía mundial-  busca dominar económicamente en Sudamérica, como socio exportador de varios países latinoamericanos y con la apertura de sus bancos en el continente. Es hasta el momento el segundo socio comercial en la cuenca del Caribe, pero su lugar lo mantiene muy cerca a Estados Unidos.

1) http://www.cries.org/wp-content/uploads/2014/11/Anuario-2014-1.pdf

- Oscar Ugarteche es economista peruano, trabaja en el Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, México. Miembro del SNI/Conacyt. Coordinador del Observatorio Económico de América Latina (OBELA) www.obela.org  y presidente de ALAI www.alainet.org
- Miriam E. Chaverría Reséndiz es miembro del proyecto OBELA, IIEc-UNAM

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lunes, 8 de diciembre de 2014

Corea siglo XXI

La inmensa Ciudad del Libro de Paju concentra la industria editorial del país | La amenaza del vecino del norte tal vez explica la fascinación por el género de terror


Cultura | 03/12/2014 


ANTONIO LOZANO







Entre las amenazas bélicas que llegan del norte y el viejo legado de Confucio, entre el extenuante milagro económico y el exitoso pop de 'Gangnam style', entre Oriente y Occidente, Corea del Sur intenta sobrevivir construyendo también un entramado cultural -literario, arquitectónico, cinematográfico...- con vistas al futuro. Recorremos sus principales enclaves y paisajes


Como la Austria en tránsito impaciente del siglo XIX al XX, la Corea del Sur que quema los puentes que unen el XX y el XXI es una sociedad profundamente angustiada que está desarrollando una vida cultural esplendorosa, un país que vende progreso y exhibe creatividad al tiempo que por sus tejidos profundos se expande la necrosis. Corea del Sur es uno de los mayores fabricantes y exportadores de productos cosméticos del planeta y su capital, Seúl, un centro de peregrinaje para las operaciones de cirugía estética, pero también una nación infeliz que ha encontrado en el arte una válvula de escape con la que sacar a la luz cuanto disimula el maquillaje y el bisturí. 

Aunque un festín de gansadas, colorines y ritmos pegadizos hiciera que pasara desapercibida para la mayor parte de los occidentales, la contradicción quedaba a su vez representada y expuesta en aquel elemento que, por sí solo, más ha hecho en la última década por colocar al país asiático en el mapa: la canción Gangnam style (del rapero PSY), y su correspondiente videoclip de viralidad récord, denunciaba la superficialidad y la fachada del nuevo rico que compra desaforadamente y se pavonea por el barrio chic del título de la canción, conteniendo un subtexto más amplio por el que se criticaba la obsesión patria por practicar una consumista huida hacia adelante en lugar de sentarse en el diván.  Si el sufrimiento antes venía dado por deplorables cuestiones políticas -la dominación japonesa de la península entre 1910 y 1945, seguida por la guerra civil y la partición en dos estados de 1953, y luego tres décadas de dictaduras militares-, ahora es la excelencia económica la que de forma irónica ha puesto la soga alrededor del cuello. De ser un país considerablemente pobre y atrasado a mediados de los años ochenta, momento en que sus ciudadanos comienzan a obtener permiso para salir al extranjero, devino en los noventa uno de los denominados tigres asiáticos que, tras superar una bancarrota que condujo a su rescate por el Fondo Monetario Internacional, goza hoy de un destacado crecimiento anual del PIB y un desempleo mínimo, habiéndose consolidado como una voraz potencia tecnológica con la tentacular empresa Samsung copando en torno al 25 por ciento del mercado mundial de smartphones.

 Ahora bien, ¿cómo se produjo el milagro? En crudas palabras, con la tasa de suicidio infantil más elevada del planeta -el gobierno tuvo que obligar por ley a que las academias de refuerzo cerraran sus puertas a las diez de la noche en vez de a las dos de la madrugada- y una asfixiante exigencia laboral -jornadas extenuantes unidas a ridículos periodos vacacionales-. Sobre esto último: el gobierno anda detrás de abolir la costumbre de que los jefes arrastren a sus ya de por sí derrengados empleados a beber hasta bien entrada la noche, obligándolos con frecuencia a regresar a la oficina a dormir sobre sus mesas de trabajo dado que suelen residir muy lejos del centro.  Pero antes de abordar cualquier asunto relacionado con Corea del Sur, incluyendo por descontado sus actividades culturales, hay que hablar del legado de Confucio. Su doctrina sigue regulando la educación, el carácter y todos los órdenes del trato privado y profesional de sus individuos. La misión primordial es la búsqueda de la armonía del conjunto, no la satisfacción de los deseos e intereses personales. Uno sirve a su país y satisface a la comunidad. La contemplación del orden jerárquico es sagrada y, por ello, se reverencia a la tercera edad y a la autoridad. A título personal, recuerdo una cena con el escritor estadounidense Gary Shteyngart, cuya esposa coreana dejó estupefactos a los comensales al decir que, cuando en su país te preguntan cómo te marchan las cosas, nunca te incluyes en la respuesta, sino que la defieres a lo bien o lo mal que le va a tu familia y a tu empresa.  "Creo que lo que más define al carácter coreano es su tenacidad. Al contrario que los japoneses, no somos personas marcadamente perfeccionistas, pero sí muy entregadas y constantes. Si nos proponemos algo, lo llevamos a cabo, no desfallecemos. Existe un gran espíritu de sacrificio, aunque juegue en contra de nuestro bienestar e incluso de nuestra salud". Así se expresa Kim Cheson, profesora del Departamento de Español de la Universidad de Hankuk, que se encuentra disfrutando de una beca en la Fundación Cultural Toji. Engastado en el apacible paisaje montañoso de Gangwondo y cercado por campos de labranza, el centro supone el legado de un tesoro literario nacional, Park Kyong Ni (1926-2008), autora de la saga épica en veintiún volúmenes Toji (Tierra). Cheson es la traductora al castellano de la obra teatral de Juan Mayorga y, junto a casi una veintena de residentes (escritores, músicos, ilustradores, fotógrafos...), trabaja en proyectos creativos en un entorno remoto e idílico.  La disciplina que se observa en Toji es marcial, almuerzo a las doce y cena a las seis, nada de sobremesas, sólo los fines de semana se socializa. En el mes de julio que pasó este periodista en Toji no vio a nadie utilizar los juegos de mesa de la sala de ocio, ni encender su aparato de televisión, ni sacarle las telarañas a las raquetas de ping pong. Pasada la medianoche, las ventanas abiertas para que corriera el aire fresco permitían distinguir, recortándose contra la oscuridad de la habitación por la tenue luz emitida por los flexos, a multitud de figuras con expresión reconcentrada inclinadas sobre la mesa de trabajo.  Un ovni polémico
  A menos de una hora en coche del verdor y el aire puro de Gangwondo, la bulliciosa capital coreana (diez millones y medio de habitantes) saca pecho y levanta polvareda con la llamada a convertirse en la principal turbina cultural y de ocio del país. Inaugurado el pasado marzo, el Dongdaemun Design Plaza (DDP), puede ser, atendiendo a miradas y valoraciones en ocasiones irreconciliables; uno: una ballena de hormigón reforzado y acero inoxidable o un platillo volante de una aleación extraterrestre varado en medio de la urbe, siempre para la mente con tendencia a fantasear. Dos: un glorioso dinamizador de la industria creativa y del diseño, destinado a inspirar urbi et orbi, cuyas sesenta atracciones atraerán a 5,5 millones de visitantes anuales hasta procurar un aumento de la renta per cápita de los locales de cuarenta dólares llegado el 2020, siempre bajo la óptica de sus impulsores (gobierno y sector privado). O tres: un vergonzoso despilfarro -451 millones de dólares de infladísimo coste final-, una aberración estética, un sacrilegio al levantarse en parte sobre unas valiosas ruinas arqueológicas, y una amenaza para los centenares de pequeños comercios que se apiñan en el mercado de ropa con el que comparte barrio, según al detractor al que se le pregunte.  Sea como fuere, Seúl ya cuenta con su controvertido edificio icónico (calificativos que suelen ir de la mano), firmado por la arquitecta vedette Zaha Hadid, quien ha asegurado haberse inspirado en las técnicas de representación de la naturaleza de la pintura tradicional coreana. 85.320 metros cuadrados, repartidos en cinco espacios -destinados a exposiciones, conciertos, performances, negocios, lanzamiento de productos, compras y relajación-; 45.133 paneles de aluminio, cada uno de diferente tamaño; diseño eco-friendly de última generación y voluntad de buscar la máxima continuidad y fusión orgánica entre el exterior y el interior. La fuerza de la novedad y el tirón popular de algunas de las primeras exposiciones, dedicadas a temas como los Transformers, una telenovela romántica y la casa de modas Chanel, han facilitado una avalancha de visitantes en los primeros meses, pero todo lo que a medio plazo no suponga un efecto Guggenheim se antojará un relativo fracaso.  Las dos Coreas firmaron un armisticio en 1953, por lo que técnicamente no hay paz entre ellas, tal y como recuerdan las frecuentes bravuconadas del régimen de Pyongyang amenazando con iniciar maniobras militares y los periódicos simulacros de ataque que, concretamente en Seúl, movilizan a la ciudadanía hacia los refugios subterráneos, junto a la presencia de máscaras antigás en la mayoría de estaciones de metro y el despliegue en el país de más de 28.000 soldados estadounidenses. Existen por lo menos dos fórmulas de aproximación al impacto que el belicoso vecino y su política de acoso eminentemente verbal ha tenido en la cultura reciente del bloque meridional:  1. Desde un punto de vista creativo, son numerosos los analistas que han trazado abundantes conexiones entre la fascinación de cineastas y espectadores (también autores y consumidores de cómics) con el género del terror y la violencia desaforada y el estado de paranoia y ansiedad en la que vive instalado el individuo surcoreano. La recurrencia de tipologías como la criatura sobrenatural, el asesino en serie o el gángster de métodos truculentos enmascararía, tras diversos rostros, un mismo enemigo, ese soldado norcoreano de identidad y rasgos indefinidos.  Las orgías de sangre y la producción en cadena de escalofríos en la pantalla procurarían, por consiguiente, veladas catarsis psicológicas ante el pavor que provoca tener a antiguos hermanos dispuestos a levantarse en armas bajo las órdenes de un líder entre lo mesiánico y lo esperpéntico como es Kim Jong Un. No parece en absoluto casual que, entre el 2006 y el 2104, la película más taquillera de la historia de Corea del Sur fuera The host (Goemul, es decir, monstruo, en su título original) de Bong Joon-ho, historia de una viscosa y destructiva criatura marina que esparce el caos en la capital y que mora en el río Han, el mismo que discurre hasta la frontera con el Norte y que es puntualmente atravesado por embarcaciones espía. Tampoco podría calificarse de azaroso que, desde este pasado verano, tomara el relevo la superproducción The admiral: Roaring currents de Kim Han-min, espectacular recreación de la épica batalla naval de Myeongnyang que en 1597 condujo a apenas doce embarcaciones comandadas por el almirante Yi Sun-sin a vencer a las trescientas que conformaban la flota japonesa (la particular batalla de las Termópilas de los surcoreanos, aunque obviamente con un desenlace opuesto al de sus aniquilados pares griegos). 2. Desde un punto de vista geoestratégico, la sombra del Caín septentrional ha dejado al descubierto cuáles son las preferencias de la nación presidida por la conservadora Park Geun-hye, hija del difunto dictador Park Chung-hee. En líneas generales, concentrar las industrias culturales en las zonas de mayor riesgo, esto es, aquellas limítrofes con Corea del Norte, y alejar de las mismas a las industrias de I+D. Dicho de otro modo, la ciencia y la tecnología multiplicarían sus opciones de repliegue y supervivencia ante la eventualidad de un ataque, mientras que las artes quedarían K.O. a las primeras de cambio. Esta realidad queda ejemplificada por el contraste entre la ubicación de la Incheon Free Economic Zone -el corazón económico del país, una ciudad artificial articulada en tres áreas que suman 169,5 kilómetros cuadrados y que, con un presupuesto de 36,36 trillones de wones, se halla en proceso de erigirse en un hub de los negocios, la biomedicina, la logística, la industria avanzada y la educación técnica superior- y la Ciudad de los Libros de Paju. La primera crece a pasos agigantados en dirección sur, mientras que la segunda se expande a un ritmo sostenido en dirección norte.  Libros al final de las alambradas y sobre un pantano
  A treinta kilómetros de Seúl y, por tanto, sin abandonar la provincia de Gyeonggi, se levanta la ciudad de Paju, dentro de cuyos límites se encuentra la Ciudad del Libro, un complejo de un millón y medio de metros cuadrados sobre terrenos que antaño pertenecieron al ministerio de Defensa y que, desde junio de 1999, concentra el grueso de la industria editorial del país.  La autopista que conduce a la Ciudad del Libro desde la capital es la misma que desemboca en la DMZ o Zona Desmilitarizada, un puesto fronterizo entre ambos contendientes que sirve de lugar neutral de reuniones y que ha acabado convertido en un surrealista foco de atracción turística. El trayecto permite divisar las alambradas que circundan el río Han, salpicado de monolitos para frenar el avance de lanchas espía y de garitas de observación en las que se apostan soldados (el servicio militar, de dos años de duración, es obligatorio), y, coronando diversos puntos de la carretera, gigantescos arcos de hormigón prestos a ser dinamitados para bloquear el avance por tierra de las tropas norcoreanas. Casi a las puertas de Paju, uno topa con dos señales claras de que, al otro lado del río, ya se extiende terreno norcoreano. Por un lado, las montañas están peladas de árboles, pues han sido talados para obtener leña con la que calentarse, y, por el otro, con la ayuda de unos prismáticos pueden divisarse los restos de una ciudad de cartón piedra con la que el aparato de propaganda norcoreana pretendía, décadas atrás, animar a la defección a los del sur bajo la promesa de un paraíso residencial.  Puede que ceder al libro un enclave tan poco tranquilo demuestre falta de sensibilidad por parte de las autoridades pero, desde un ángulo onomástico, la decisión adquiere plena coherencia ya que Paju forma parte del municipio de Munbalri, que significa cultura o letras. Este templo literario también tuvo que hacer frente a desafíos orográficos ya que se levanta sobre una zona pantanosa, contemplando sus proyectores como objetivo sagrado una integración absoluta con el entorno, lo que implica la preservación de la flora y la fauna con un celo tal que deja a los jainistas como auténticos bárbaros. Para un país que deposita en la armonía uno de sus principios rectores, el mensaje subyacente era que el libre curso de la naturaleza y el libre curso de la cultura estaban indisolublemente unidos.  Con unos índices de lectura anual de 9,9 títulos por año, fruto en parte de que, independientemente de la abusiva manera de llegar a ello, el país lidera el ranking mundial de formación escolar, el sector del libro en Corea del Sur, aunque en clara recesión, es muy potente. Paju surgió como un pool de pequeñas y medianas empresas de capital modesto que, atraídas por los incentivos fiscales ofrecidos por el gobierno (no se pagan impuestos durante el primer lustro y sólo el cincuenta por ciento los siguientes tres años), decidieron mudarse a sus coordenadas de cara a conectar y abaratar la mayor cantidad posible de fases y actividades en torno al libro. De este modo, en Paju trabajan codo con codo, realizan sinergias o fusionan áreas de especialización las editoriales, las agencias literarias, las imprentas, las oficinas de derechos de autor, los estudios de diseño, las empresas de distribución...  Hoy la Ciudad del Libro concentra el ochenta por ciento del negocio en Corea del Sur a través de doscientas empresas que dan empleo a 10.000 personas que se reparten entre ciento cincuenta edificios. Para el 2015 está prevista la segunda fase de expansión con la llegada del sector cinematográfico y las telecomunicaciones.  Sin embargo, no todo es negocio y efectividad. Para empezar, hay conocimiento. Bajo el principio que se lee en uno de sus folletos -"un país con una infraestructura bibliotecaria bien desarrollada existirá por mucho tiempo y su pueblo gozará de ella para el cultivo de la mente"-, Paju dispone de dos fondos bibliográficos y visuales fundamentales: el Archivo del Conocimiento Cultural de Asia, destinado a preservar y difundir el patrimonio histórico, lingüístico y cultural; y la Biblioteca de Seres Queridos, ideada con el fin de recolectar testimonios que permitan "reflexionar sobre la vida y la muerte desde un punto de vista humanitario". Con medio millón de visitas anuales, Paju ha conseguido asimismo convertirse en un dinamizador cultural y de ocio, contando entre sus instalaciones con librerías (un total de cuarenta que cobran una entrada simbólica), galerías, salas de conferencias y auditorios. Todo edificio no debe superar las cinco plantas para no obstaculizar la vista del monte Sumhak, tiene que reservar la primera de ellas para exposiciones culturales, estar orientado según los principios del feng-shui y haberse construido con materiales que al envejecer combinen cromáticamente con el entorno.  Problemas afines
  Sin abandonar Paju, la Ciudad del Libro cuenta con una suerte de espejo de carácter pluridisciplinar en el prácticamente colindante Pueblo de los Artistas de Heyri. Lo que hasta 1998 consistió en un zoco informal donde adquirir libros de segunda mano en pequeños negocios rodeados por una espesa vegetación es ahora una mezcla de comunidad artística y foco de promoción cultural de atmósfera hippy y ambiente festivo. Casi cuatrocientos creadores (músicos, arquitectos, escritores, pintores, fotógrafos...) residen y trabajan en un espacio de 500.000 metros cuadrados que asimismo comprende museos, galerías, teatros, auditorios... Un 45 por ciento son áreas comunes abiertas al visitante (sobre los 800.000 anuales), estando cada artista obligado a destinar un tercio de su vivienda/estudio a una zona en la que exhibir y compartir su producción con el público. De nuevo el conjunto de instalaciones y servicios siguen una política de riguroso compromiso con el Medio Ambiente. Los responsables de Heyri se jactan de que no se alteró un ápice el paisaje de cara a acomodar unos edificios que, por su diseño innovador y sus prestaciones ecológicas, suponen un destino obligado para estudiantes y amantes de la arquitectura.  A grandes rasgos, el estado actual del mercado literario surcoreano responde a las tendencias globales: caída progresiva y alarmante de las ventas -los estudios muestran que los hogares gastan en libros sobre un 30 por ciento menos que hace una década-, encogimiento del mercado -el números de títulos publicados no deja de bajar año tras año-, destacado predominio de la ficción entre las preferencias de los lectores (o, mejor dicho, de las lectoras, pues ellas son las que sostienen la industria), concentración de las ventas en muy pocos títulos (fuera de los hits globales, llámense Haruki Murakami o Dan Brown, resulta muy improbable que un no coreano consiga ser un best seller)... Respecto a este último punto, el gregarismo está tan extendido en el país que, el año pasado, los medios de comunicación denunciaban la extendida práctica editorial de comprar enormes lotes de sus propios títulos para hacerlos entrar artificialmente en las listas de más vendidos. La polémica le costó el cargo al director ejecutivo del sello Jaeum & Moeum y la petición de dos de los buques insignia de la casa de que retiraran sus últimas novedades de las librerías. Frente a los problemas de la literatura para adultos, a los que se añade el hecho de que, pese a tratarse de una sociedad avanzada tecnológicamente, el e-book no ha acabado de despegar, la literatura infantil de Corea del Sur lleva muchos años siendo un referente creativo, gozando de prestigio en festivales especializados y de una considerable difusión internacional, al haber podido soslayar las barreras idiomáticas y culturales a las que se ha enfrentado la primera. Posiblemente porque los padres suelen volcarse mucho en la educación de sus hijos, el país es el quinto mercado mundial de libros para niños en volumen de títulos publicados.  Sin embargo, no es oro todo lo que reluce. La ilustradora Jisun Lee, ganadora de diversos galardones en la Feria del Libro Infantil de Bolonia, la más relevante del planeta, sostiene desde Toji que "es verdad que existe mucha producción y ventas, pero casi toda concentrada en pocas, clónicas y nada imaginativas series, confeccionadas al gusto de los padres. Estos suelen comprar por packs, todos del mismo sello y sin criterio". El fúnebre diagnóstico lo secunda su colega Hyang-soo Kim para quien "creativamente nuestro mercado infantil es miserable y demasiado conservador. El pastel se reparte entre cinco o seis grandes empresas que poseen sus divisiones infantiles y que trabajan en cooperación con editores extranjeros. No apoyan a los autores pequeños y se limitan a producir en masa contenidos infantilizados y blancos, obviando cualquier tema delicado como el conflicto con el Norte, la brutal exigencia escolar, la exclusión social de los niños nacidos en familias multiculturales...". Coda
  A finales de los años noventa, la exitosa difusión de series televisivas, películas y grupos de música pop de origen coreano, principalmente por el este de Asia, fue bautizada con el nombre de Hall-yu (ola coreana). El fenómeno arrojaba a un país en perenne estado de guerra psicológica y que aún no había interiorizado los mecanismos democráticos al huracán del consumo de masas y lo convertía en una potencia cultural de naturaleza popular de primer orden. Pero a pesar de que el sueño húmedo de su juventud haya fluctuado en buena medida de trabajar para Samsung a eclosionar en el firmamento K-Pop, el Hyang-kak, un contrato establecido en el siglo XV durante la dinastía Joseon de cara a regular la vida comunitaria, fijando la armonía del cuerpo social como objetivo prioritario, parece muy vigente en la vida cotidiana. Basta entrar en un cine de Seúl para hacer la prueba. Antes de que empiece la película, un anuncio solicita que, amén de no hablar, deglutir palomitas y hablar por el móvil, te abstengas de pegarle patadas al asiento delantero. Cuando vuelven a encenderse las luces y los espectadores abandonan ordenadamente la sala, el servicio de limpieza tiene difícil justificar su sueldo.

miércoles, 15 de octubre de 2014

Parlamento británico apoya reconocimiento del Estado Palestino

Parlamento británico apoya reconocimiento del Estado Palestino
Muestras de apoyo al reconocimiento de Palestina como estado se lucieron afuera del parlamento en Londres. (Foto: Reuters)
Londres (Agencias)

Legisladores británicos votaron a favor de reconocer a Palestina como un Estado, una medida que no alterará la política del Gobierno, pero tiene un valor simbólico en momentos en que los palestinos buscan el reconocimiento internacional.

Reino Unido no clasifica a Palestina como un Estado, pero dice que podría hacerlo en cualquier momento si cree que eso ayudaría a promover la paz entre palestinos e israelíes.

El primer ministro David Cameron se abstuvo de participar en la votación, que fue convocada por un legislador de oposición, y el portavoz de Cameron había dicho previamente que la política exterior británica no se vería afectada por el resultado.

La votación fue seguida de cerca por palestinos e israelíes que buscan medir la disposición de los países europeos a actuar frente a las esperanzas de los palestinos de un reconocimiento unilateral de los estados miembros de Naciones Unidas.

La moción final, que fue aprobada por 274 votos a favor y 12 en contra, sostiene: "Que esta Cámara cree que el Gobierno debería reconocer al Estado de Palestina junto al Estado de Israel como una contribución para lograr una solución negociada de dos estados".

La votación ocurre en momentos en que el nuevo Gobierno de centro izquierda de Suecia se prepara para reconocer oficialmente a Palestina, una medida condenada por Israel, que dice que una Palestina independiente sólo se puede lograr a través de negociaciones.

Los legisladores que apoyaron la moción dijeron que aumentaría la presión sobre las autoridades israelíes y palestinas para revivir el estancado proceso de paz.

Sólo 286 de 650 legisladores votaron, muchos fuera del Gobierno optaron por abstenerse. La votación no es vinculante y no obligará a Reino Unido, la potencia colonial que alguna vez rigió Palestina, a cambiar su política exterior.
ISRAEL CRITICÓ LA VOTACIÓN
En respuesta, Israel dijo hoy que la decisión del Parlamento británico de apoyar el reconocimiento de un Estado Palestino no ayuda a resolver el conflicto.

"El camino hacia un Estado Palestino pasa por la sala de negociaciones", indicó el Ministerio del Exterior en Jerusalén. "Un reconocimiento internacional prematuro manda un mensaje problemático a la cúpula palestina: que puede evitar las duras decisiones que ambas partes tienen que adoptar", añadió.

El ex ministro de Exteriores británico Jack Straw argumentó al diario "The Guardian" que el gobierno de derecha israelí de Benjamin Netanyahu sólo entiende el lenguaje de la presión.

También el nuevo jefe de gobierno socialdemócrata de Suecia, Stefan Löfven, anunció que reconocerá a Palestina, lo que fue criticado por Israel y Estados Unidos.

Francia recibirá el año próximo a representantes del gobierno de unidad nacional palestino, formado tanto por miembros del moderado Al Fatah como del extremista Hamas, que es rechazado por los israelíes.


Quiénes son los kurdos y por qué no tienen Estado

Más de 30 millones de personas distribuidas entre Turquía, Siria, Irak e Irán


Para los kurdos su historia empieza en el año 612 a.C. Conservan una lengua y una cultura propia. Pero no han logrado tener un Estado independiente propio, lo que los convierte en la minoría étnica más importante de Medio Oriente.

Pero unidos por una lengua propia y una cultura milenaria, el pueblo kurdo nunca ha dejado de soñar con un Kurdistán independiente.

Y algunos creen que la amenaza del grupo autodenominado Estado Islámico podría contribuir a hacer ese sueño realidad.

Por un lado los kurdos se han erigido en una de las más importantes líneas de defensa contra los avances de los yihadistas en el norte de Irak y Siria, obligando a Occidente a reconocerlos como aliados clave en la batalla contra EI.

Y también han aprovechado el debilitamiento de los gobiernos de Bagdad y Damasco para expandir el territorio controlado por las autoridades del Kurdistán iraquí y ganar mayor protagonismo en Siria, donde aspiran a obtener un nivel de autonomía similar al que ya tienen en Irak.

Aunque la reticencia de Turquía a involucrarse directamente en la defensa de Kobane también da una idea de las fuerzas que a lo largo de la historia han evitado la unificación e independencia de la nación kurda.

Ajedrez de siglos

En esta estratégica ciudad siria de Kobane, ubicada al sur de la frontera turca, un puñado de milicianos kurdos apenas ha logrado resistir a los embates de EI, en buena medida gracias al apoyo de los bombardeos de la coalición occidental.

"Los kurdos de Turquía, sin embargo, están furiosos con las tropas turcas que les impiden cruzar la frontera para pelear al lado de las milicias kurdas en Siria, el YPG", contó el corresponsal de la BBC en Turquía, Mark Lowen.

"Creen que a Turquía le alegraría ver caer a Kobane si eso también significa el fin de las esperanzas kurdas para una entidad autónoma en Siria", explicó.

Y ese sólo es un ejemplo del complicado ajedrez político que lleva décadas, evitando la existencia de un Kurdistán independiente. Esa posibilidad tomó especial fuerza al final de la Primera Guerra Mundial.

Historia milenaria

La historia del pueblo kurdo, sin embargo, empieza mucho antes. En el año 612 a.C., según los historiadores que consideran a los kurdos descendientes directos de los Medos, el imperio que dominó la zona desde esa fecha hasta su anexión por el Imperio persa en 6 a.C.

Y durante las posteriores invasiones árabes-musulmanas los kurdos terminarían convirtiéndose al Islam, pero sin perder su lengua e identidad distintiva y a pesar de estar divididos en numerosos principados.

Los embates del Estado Islámico han obligado a muchos kurdos a huir de Irak y Siria hacia Turquía. Pero Ankara ve a los nacionalistas turcos como una amenaza para su integridad muy similar a la de EI.

Esos principales kurdos se disputaron por mucho tiempo los Imperios otomano y el Persa, que tenían sus capitales en lo que hoy son Turquía e Irán.

Y, en esa pugna, los kurdos terminarían alineándose con el Imperio otomano por razones religiosas y a cambio de una importante dosis de autonomía que sólo empezaría a ser cuestionada a inicios del siglo XIX.

Esa es una de las razones por las que con el desmembramiento del Imperio turco, al final de la Primera Guerra Mundial, algunos kurdos, empujarían con fuerza la idea de un Kurdistán independiente.

Y la idea sería incluso recomendada por el Tratado de Sèvres, que certificó la rendición del Imperio otomano en 1920.

La reticencia de Turquía a apoyar a los kurdos en Kobane es un ejemplo de las fuerzas que no han permitido un Kurdistán independiente.

Un conjunto de factores, sin embargo, terminarían haciéndola impracticable.

Por un lado, los sectores más conservadores de la sociedad kurda, más interesados en la protección de su religión que en un incierto proyecto nacionalista, no veían con buenos ojos la separación de la naciente Turquía, que prometía un Estado islámico de turcos y kurdos y terminó quedándose con la mayor parte del Kurdistán.

Y las potencias occidentales también reelaborarían las fronteras para darle partes del territorio habitado por los kurdos a sus protegidos: Siria, en el caso de los franceses, e Irak, para la que Reino Unido reclamó la rica zona petrolera de Mosul.

"Los aliados dibujaron las fronteras en función de sus intereses", explicó Murat Nisancioglu, del servicio turco de la BBC.

"Y ya luego los proyectos nacionalistas a lo interno de los nuevos países, como Turquía, hicieron todo lo posible por aplastar cualquier oposición", agregó.

Luchando por la independencia

Movimientos independentistas kurdos surgirían luego, inevitablemente, en Turquía, Siria, Irak e Irán. Pero nunca conseguirían el apoyo real de Occidente, más preocupado por lo que las pretensiones kurdas podía significar para la estabilidad regional.

Y la orientación comunista del PKK, el Partido de los Trabajadores del Kurdistán, la principal fuerza independentista kurda en Turquía, considerada una organización terrorista por el gobierno de Ankara y sus amigos occidentales tampoco les ayudaría a los nacionalistas kurdos a granjearse la simpatía de EE UU y sus principales aliados.

En la actualidad, Turquía está inmersa en un proceso de paz con el PKK marcado por un acuerdo de cese del fuego en marzo de 2013, el que muchos esperan represente el final de una lucha armada que inició en 1984 y ha causado más de 40.000 muertos.

Pero el objetivo declarado no es independencia, sino autonomía.

Y el máximo líder el PKK (Abdullah Ocalan, en la cárcel desde 1999) ya advirtió que si Turquía deja que Kobane caiga en manos de Estado Islámico, las conversaciones llegarán a su fin.

En ese contexto, las cada vez más fuertes protestas de los kurdos en Turquía y los recientes ataques del ejército turco en contra de posiciones del PKK, no auguran nada bueno para las negociaciones en Turquía.

Mientras en Irak y Siria el cada vez mayor protagonismo de los kurdos, y las menciones cada vez más frecuentes a la posibilidad de su independencia, también ha generado nerviosismo entre las poblaciones no kurdas con las que comparten algunas áreas y ciudades.

Porque la posibilidad de un Kurdistán independiente está de nuevo en el tapete, con más fuerza que nunca. Aunque está por verse si esta vez las fuerzas se alinearán del lado de los kurdos, por primera vez.



domingo, 12 de octubre de 2014

Entrevista a Nobel de la Paz: “Hay que morir alguna vez en la vida”

Con solo 16 años es un icono global contra el integrismo. Los talibanes le arrebataron su infancia a balazos. Sin miedo. Sin rencores. Esta es su historia

12 OCT 2013 - 23:29 CEST


"Empecé mi lucha a los diez años". / Antonio Olmos

Es diminuta pero posee una cabeza rotunda, una cabeza que destaca en la delicadeza de su cuerpo de elfo. Viste ropas tradicionales pastún de alegres colores y su cara está enmarcada en un bonito chal estampado de flores y colocado con gracia. Se le ve el cabello, detalle muy importante en la tremenda jerarquía de tocados musulmanes para mujeres, desde la siniestra y carcelaria burka hasta el ligero hiyab. Parece una figurilla de belén, una pastorcita de terracota. “Le voy a contar algo de mí”, le digo nada más sentarnos en la fea y burocrática sala privada de un hotel de Birmingham, que es donde se está celebrando el encuentro. “Verá, yo he hecho muchas entrevistas durante décadas, hasta que hace cuatro o cinco años me cansé y ya no hice más. Sin embargo, cuando me propusieron su nombre, inmediatamente dije que si.
Así que usted es responsable de mi regreso a este género periodístico…” Malala me mira con una atención absoluta, con una concentración perfecta, una adolescente cautelosa y seria que lo controla todo. Empieza a darme las gracias, muy educada, como corresponde a lo que acabo de decirle. Le interrumpo: “En realidad no se lo digo para halagarle, aunque desde luego la admiro; se lo digo porque me quedé pensando en el enorme efecto que tiene usted en tantísima gente alrededor del mundo. ¿No le agobian las expectativas que todos parecemos tener sobre usted?”.

-No. Estoy entregada a la causa de la educación y creo que puedo dedicarle mi vida entera. No me importa el tiempo que me lleve. Me concentro en mis estudios, pero lo que más me importa es la educación de cada niña en el mundo, asi que empeñaré mi vida en ello y me enorgullezco de trabajar en pro de la educación de las niñas, y la verdad es que es una gran oportunidad tener esta entrevista hoy con usted. ¡Gracias!

Ha contestado con firmeza, con seguridad y con tanta profesionalidad que la última palabra la ha dicho en español. Me la imagino aprendiendo a decir gracias en todos los idiomas de sus entrevistadores. Una niña aplicada. En su libro Yo soy Malala (Alianza Editorial) cuenta con gracia una anécdota reveladora: “Mi profesor de Química [en Paquistán], el señor Obaidullah, decía que yo era una política nata porque, al comienzo de los exámenes orales, yo siempre decía: ‘Señor, ¿puedo decirle que usted es el mejor profesor y que la suya es mi clase preferida?”. El nivel de autocontrol de Malala me parece increíble: ¡tiene dieciséis años! Pero, como se ve en su escalofriante y conmovedor libro, lleva viviendo una vida extremadamente adulta y anormal desde los diez. Lo talibanes no lograron ni matarla ni callarla cuando le metieron una bala en la cabeza, pero le robaron una buena parte de su infancia.

 -¿Ya está bien de salud?

-Estoy muy bien, y esto es por las oraciones de la gente, y también por las enfermeras y los médicos en el hospital, que me han atendido muy bien, y porque Dios me ha concedido una nueva vida. Hago fisioterapia una o dos veces al mes en el lado izquierdo de mi cara, porque el nervio facial que controla el movimiento de este lado fue cercenado por la bala y por lo tanto había dejado de funcionar, pero ya han cosido el nervio, ha empezado a reconstruirse y está recuperándose muy bien. Ha alcanzado un 88% de recuperación.

-¿Le han dado ayuda psicológica?

-Sí, los psicólogos del hospital me han ayudado. Vinieron y me hicieron muchas preguntas y a las dos o tres sesiones dijeron, Malala está bien y ya no le hace falta tratamiento… Además es muy aburrido.

La bala entró por debajo del ojo izquierdo y salió por el hombro. Le destrozó los huesos de media cara, cortó el nervio y rozó el cerebro, que se inflamó tanto que tuvieron que quitarle toda la tapa de la cabeza. Durante meses estuvo con el cerebro al aire y con el pedazo de cráneo metido, para su conservación, bajo la piel del abdomen (al final tiraron el hueso y le pusieron una pieza de titanio). También estuvo meses con medio rostro desplomado: no podía reir, apenas podía hablar, no podía parpadear con el ojo izquierdo y los dolores eran terribles. En su discurso a la ONU el pasado 12 de julio, el día que cumplió dieciséis años, se le notaban más las secuelas que ahora: la rehabilitación hace su efecto. Sigue siendo una chica guapa y sólo queda una ligera sombra de desequilibrio en su cara.

-Le pregunto todo esto porque usted ha pasado por una situación durísima, y ahora podría tomarse cierto tiempo para recuperarse. Pero no, inmediatamente ha sacado usted este libro, que le obliga a volver a dar entrevistas y a estar de nuevo en primera línea. Eso es una elección. Y parece dura.
Estar en primera línea es mi vida. Ya no puedo abandonar
-Es que esto ya es mi vida, no es sólo una parte de ella. No puedo abandonar. Cuando veo a la gente de Siria, que están desamparados, algunos viviendo en Egipto, otros en el Líbano; cuando veo a toda la gente de Paquistán que está sufriendo el terrorismo, entonces no puedo dejar de pensar, “Malala, ¿por qué esperas a que otro se haga cargo? ¿Por qué no lo haces tú, por qué no hablas tú a favor de sus derechos y de los tuyos?” Yo empecé mi lucha a los diez años.
-Lo sé. Cuando llegaron los talibanes.

-En aquel entonces vivía con mi padre en Swat, es nuestra región natal, y y los talibanes se levantaron y empezó el terrorismo, azotaron a las mujeres, asesinaron a las personas, los cuerpos aparecían decapitados en las plazas de Míngora, nuestra ciudad. Destruyeron muchas escuelas, destruyeron las peluquerías, quemaron los televisores en grandes piras, prohibieron que las niñas fueran a la escuela. Había mucha gente en contra de todo esto, pero tenían miedo, las amenazas eran muy grandes, así que hubo muy pocos que se atrevieron a hablar en voz alta en pro de sus derechos, y uno de ellos fue mi padre. Y yo seguí a mi padre.

El libro de Malala no es sólo sobre Malala sino, en gran medida, también sobre su padre. Un tipo singular y sin duda heroico, un maestro dispuesto a conquistar, por medio de la cultura, un futuro de justicia y de paz en un mundo en llamas. Y un hombre que, además, en una sociedad brutalmente machista como la pastún, apoyó a su hija mayor y le dio la misma libertad y la misma confianza que a un varón. El padre, Ziauddin, también está aquí, sentado al otro lado de la mesa. Bajito, de unos cuarenta años, con algo limpio y casi niño en su sonrisa. La gravedad de Malala contrasta con la ligereza juvenil de Ziauddin. Pero, claro, él no perdió su infancia ni tuvo que luchar contra todo su mundo para ser reconocida como persona pese a ser mujer.

A los once años, en lo más negro del terror talibán, Malala empezó a escribir un blog para la BBC en urdú. En la primera entrada decía: “En mi camino a casa desde la escuela escuché a un hombre gritando: ¡Te mataré! Apresuré el paso… pero para mi gran alivio vi que estaba hablando por su movil y que debía de estar amenazando a otra persona”. Aunque firmaba con seudónimo, todo el mundo acabó sabiendo que era ella. Además empezó a acudir a las televisiones y a las radios, junto con su padre, a protestar por los abusos. Fueron casi los únicos en hacerlo.

-El libro tiene una parte que es como un cuento de terror. Dice usted: “Tenía diez años cuando los talibanes llegaron a nuestro valle. Moniba [su mejor amiga] y yo habíamos estado leyendo los libros de Crepúsculo y deseábamos ser vampiras. Y nos pareció que los talibanes llegaron en la noche exactamente como vampiros"...

- Lo importante es que si preguntas a los niños aquí de qué tienen miedo, te van a contestar que de un vampiro, de Drácula o de un monstruo, pero en nuestro país tenemos miedo a los humanos. Los talibanes son seres humanos pero son muy violentos y hacen tanto daño que cuando un niño oye hablar de un talibán le entra miedo, igual que si fuera un vampiro o un monstruo.

-Es un sistema perverso y demencial; prohibieron la música, prohibieron cantar...
-Nos prohibieron todo y si oían barullo y risas en una casa, irrumpían por si estabas cantando o viendo la televisión, y rompían los televisores. A veces se limitaban a amonestar a la gente, a veces la pegaban o la fusilaban o la masacraban. No nos dejaban ni jugar a las peluqueras con las muñecas.

-Ustedes terminaron viendo la televisión dentro de un armario. Era la apoteosis del absurdo,

El presidente Barack Obama, Michelle Obama y su hija Malia reciben a Malala Yousafzai en el Despacho Oval, el 11 de octubre. / Pete SOUZA (AFP)

-Sí, y con el volumen muy bajo, para que nadie más la oyera. Con tanto temor por todas partes la vida se hacía muy dura y pensábamos desesperadamente en nuestro futuro, en cómo íbamos a vivir con ese miedo, en lo peligrosa que era la situación…. Y aún así nos quedaba cierta esperanza en un rincón del corazón.

-Luego los talibanes empezaron a matar. Primero a los policías, asi que dejaron sus empleos y pusieron anuncios en los periódicos diciendo que ya no eran policías, para que no les asesinaran…. Después asesinaron a los músicos, y los músicos también pusieron anuncios diciendo que habían dejado el pecado de la música y que ya eran fervientes creyentes…. Eso de los anuncios me impresionó. Su propio padre, cuando le amenazaron, puso un anuncio que decía: “Matadme a mí pero no hagáis daño a los niños de mi escuela, que rezan todos los días al mismo Dios en el que vosotros creeis”.

-Sí, y luego estaba la radio de los talibanes, predicaban como dos veces al día. Y daban mensajes diciendo: “Felicitamos a Fulano, que se ha dejado crecer la barba y por eso va a entrar en el paraíso; felicitamos a Zutano, que ha cerrado su tienda de video y se ha arrepentido; nos congratulamos de que la niña Tal y Cual ha dejado de ir a la escuela”... Y a las niñas que íbamos a clase nos insultaban todos los días de forma muy fea y nos decían que iríamos al infierno.

-En los últimos años ustedes estaban convencidos de que su padre, Ziauddin, iba a ser asesinado. E idearon todo tipo de estrategias para evitarlo… Sus hermanos pequeños querían construir un túnel…

-Sí, y también pensábamos esconder a mi padre en un armario. Mi madre dormía con un cuchillo debajo de la almohada, y también dejamos una escalera apoyada en el muro de atrás para que mi padre pudiera huir si venían a buscarle. Algún tiempo después se coló en nuestra casa un ladrón gracias a esa escalera y nos robó la tele.

-De hecho, --interviene el padre desde el otro lado de la mesa, -- nos alegró mucho que se llevara la tele, porque de haberse llevado la escalera nada más, habríamos tenido miedo de verdad.

-- ¡Cierto! De modo que era alguien que, como ustedes, ¡quería ver la televisión!

-¡Sí, sí! (Malala y Ziauddin ríen) ¡Gracias a Dios ha sido un ladrón!

-¿Cómo podían aguantar ese miedo todos los días?
Los talibanes, que tenían fusiles y explosivos, eran más débiles que la gente con lápices y libros
-En aquel entonces el miedo nos rodeaba. Fue todo tan duro. No sabíamos lo que el futuro nos deparaba, queríamos hablar pero no sabíamos que nuestras palabras nos conducirían al cambio, que nos escucharían en todo el mundo. No estábamos enterados del poder que encierra un lápiz, un libro. Sin embargo, se ha demostrado que los talibanes, que tenían fusiles y explosivos, eran más débiles que la gente con lápices y libros.

-En el libro cuenta que hace poco, en un centro comercial en Abu Dhabi, sintió un repetino ataque de terror. Un comprensible ataque de angustia. ¿Le ha vuelto a pasar?

-Sí, me ha pasado dos o tres veces. Cuando vi a la gente a mi alrededor en Abu Dhabi, a todos esos hombres alrededor, de pronto pensé que estaban al acecho, armados, que me iban a disparar. Y luego me dije, ¿y por qué te da miedo ahora? Ya le has visto la cara a la muerte, ya no debes tenerle miedo, se ve que ya ni la muerte quiere matarte; la muerte quiere que vivas y trabajes en pro de la educación. De manera que me dije, no tengas miedo, sigue adelante, que Dios y la gente te acompaña. Hay que morir alguna vez en la vida.

-Pero usted es demasiado joven…

-Demasiado joven, demasiado joven –repite dolorosamente el padre, como un coro griego.

-Hay otra cosa que me parece muy importante de usted, y es que es creyente. Una intelectual argelina me dijo hace años que la izquierda argelina había fracasado en su intento de modernizar el país porque se habían enajenado completamente de su pueblo y de su sociedad. Eran laicos, rupturistas, demasiado modernos, demasiado occidentalizados para ser aceptados por la mayoría. Usted, en cambio, sigue perfectamente integrada en su cultura y en su religión.
Clamo por los derechos de las niñas en nombre del mismo Dios de los talibanes
-Amo a Dios porque me ha protegido, y creo que me va a preguntar el día del juicio, “Malala, veías el sufrimiento de la gente en Swat, veías cómo sufrían las niñas, que masacraban a las mujeres, que asesinaban a tantos policías. ¿Qué has hecho tú para defender sus derechos?” Sentí que era mi deber clamar por los derechos de las niñas, por los míos, por el derecho de asistir a la escuela, y lo hago en nombre del Dios por el que los talibanes me tirotearon.

-Cuando tenía usted once años y estaba escribiendo el blog, The New York Times hizo un precioso documental de televisión sobre usted y su padre. Le diré que, cuando lo vi, pensé que su padre era como más idealista, más alocado, y que usted era la sensata de los dos. Vamos, usted me pareció la madre de su padre, y usted perdone, Ziauddin.
(Los dos se tronchan de risa)

-¿Me vió asi? En la sociedad pastún, si una chica es muy madura y empieza a hablar muy pronto de cosas de la familia, digamos a los once años, le dicen niyá o sea abuela.

-Pues no sé si será usted una niyá, pero desde luego tiene un gran sentido práctico. Las dos primeras cosas que dijo en el hospital de Birmingham, tras una semana de coma inducido, fue: “¿Dónde está mi padre?” y “No tenemos dinero para pagar todo esto”.

-Por entonces estaba todavía muy aturdida, muy confundida. Cuando un médico hablaba con una enfermera, creía que le estaba preguntando cómo íbamos a pagar el hospital, y pensaba que me iban a expulsar y que tendría que buscar un empleo.
-En ese mismo documental usted decía que su padre quería que fuera política, pero que usted quería ser doctora y que no le gustaba la política…. Ahora ha cambiado de opinión.

Malala Yousafzai, durante su visita a la sede de Naciones unidas el 12 de julio. / Andrew Burton (Getty Images)

-Amo a mi padre y él me inspira, lo cual no significa que siempre esté de acuerdo con él. Discrepo con él en muchas cosas, él cree que la política es buena y sirve para cambiar el mundo pero yo antes quería ser médico. Pero luego pasó el tiempo y fui dándome cuenta de que el Gobierno no estaba haciendo nada, que su deber elemental era conceder derechos básicos al pueblo, proporcionarles electricidad, gas, educación, buenos hospitales. Y entonces por eso de repente pensé que sí que quería ser política para conseguir un cambio grande en mi país. Para que un día Paquistán esté en paz, para que no haya guerra ni talibanes y todas las niñas vayan a la escuela. Y no sólo quiero ser política, sino líder también.

-Líder social.

-Sí, líder social, y guiar a la gente, porque el pueblo en Paquistán anda descaminado, están divididos en muchos grupos, y llega un líder y forma un grupo, llega otro y forma otro grupo distinto, pero nunca he visto a alguien que sepa unir a la gente. Quiero hacer que toda esa gente se una, quiero que Paquistán sea uno solo, quiero ver la igualdad entre todos y la justicia.

-¿Y cree que usted los puede unir?

-Para lograr ese objetivo tengo que conseguir poder, y el verdadero poder consiste en la educación y el conocimiento. Además nos hace falta un escudo, que es la unidad del pueblo. Cuando la gente me acompañe, cuando los padres de las niñas me acompañen, cuando estemos juntos, me apoyarán con su voz, con su acción, con su compasión. Cuando nos apoyemos los unos a los otros, cuando nos eduquemos, cuando logremos ese poder, podremos con todo. Y entonces volveré a Paquistán.

-En su libro dice que, a los trece o catorce años, veía los DVD de la serie norteamericana Betty la Fea “que era sobre una chica con una ortodoncia enorme y un corazón también enorme. Me encantó y soñaba con la posibilidad de ir algún día a Nueva York y trabajar en una revista como ella”. Me parece una afirmación conmovedora. ¡La revista de Betty la Fea es de moda! Esa añoranza por una vida normal y sin el peso sobrehumano que acarrea usted sobre los hombros…

-Me gustaba ver la serie, me gustaba pensar en otro mundo en donde el mayor problema era la moda, quien viste qué ropa, qué sandalias, qué color de lápiz de labios usa tal chica… Mientras por otro lado las mujeres se mueren de hambre, y los niños también, y azotan a las mujeres, y aparecen cuerpos decapitados…

-Pero, en cualquier caso, lo que indica este texto es que por ahí abajo hay ese anhelo comprensible de una existencia liviana y normal…
Malala me mira fijamente, se toma un par de segundos y luego dice que sí con la cabeza. Ni siquiera se atreve a verbalizar su añoranza de otra realidad. Es una niña atrapada entre las ruedas de una responsabilidad colosal. Imaginen la situación: una realidad de violencia y abuso insoportables, un padre heroico que señala el camino y una niña inteligentísima, evidentemente superdotada, consciente de su propia dignidad y con una gran capacidad de compasión. Todo se conjuró en la vida de Malala para encerrarla en su destino de Juana de Arco. Las balas de los talibanes la han catapultado a una visibilidad mundial y es posible que, cuando ustedes lean esta entrevista, le hayan concedido el Nobel de la Paz, que se hará público mientras esta revista esté en imprenta.

Yo he firmado pidiendo el Nobel para ella, pero ahora casi me preocupa que se lo den: sería otro peso más, otra exigencia. Malala, enardecida por haber sobrevivido y todavía muy joven, pese a su madurez, tiene ensueños grandiosos para el futuro de su pueblo. Ensueños inocentes y difíciles de alcanzar pero que quizá ella logre poner en marcha, porque esta pizca de mujer es poderosa. Tanto el padre como la hija tienen algo limpio, el corazón en la boca, una luz que encandila. Pero la luz de Malala está llena de sombras, es una estrella oscura llena de dolor y de determinación. A los dieciséis años está dispuesta a sacrificar toda su vida por su proyecto.

-¿Se ha enamorado alguna vez? Me refiero a esos amores infantiles, de un actor, de un vecino mayor.

-(Risas) Me encantan los jugadores de cricket. Pero eso es sólo parte de la vida, cuando te encariñas con alguien, y tengo cariño a tanta gente. Hay un jugador que se llama Shahid Afridi, que siempre sale eliminado sin anotar, pero sin embargo todos le queremos mucho. Está también Roger Federer. Hay muchos, pero eso no significa que me case con ellos.

-¿Pero piensa casarse?

-¡Tal vez!

-Interesante, porque, en su parte del mundo, todas las líderes políticas tuvieron sin duda que casarse: Benazir, Indira… Es una buena respuesta.

-Es una respuesta diferente.

-Pues nada más. Muchas gracias, Malala.

-Gracias a usted por su amor y su apoyo.

Y al escuchar su primorosa contestación final me siento como el señor Obaidullah, su profesor de Química.


martes, 20 de mayo de 2014

Sri Lanka: Memoria y reacción solidaria ante un horrendo genocidio mayo 18 de 2009 - mayo 18 de 2014

Por: Javier Giraldo M., S.J.

El Tribunal Permanente de los Pueblos examinó a fondo esta matanza en dos sesiones: una realizada en Dublín, Irlanda, entre el 14 y el 16 de enero de 2010, y otra en Bremen, Alemania, entre el 7 y el 10 de diciembre de 2013.

En esta última sesión, el Tribunal examinó numerosos documentos y escuchó a numerosos testigos y pudo concluir que los sangrientos hechos perpetrados entre octubre de 2008 y mayo de 2009 en el nordeste de Sri Lanka eran episodios, quizás los más brutales, de un PROCESO GENOCIDA iniciado casi 60 años atrás y que aún continúa, cuyo objetivo es la destrucción de la nación Tamil en todas sus dimensiones.

Leer en español:

http://www.javiergiraldo.org/spip.php?article243


Leer en inglés:

http://www.javiergiraldo.org/IMG/pdf/140517_Document_on_Sri_Lanka_to_the_social_networks.pdf

viernes, 2 de mayo de 2014

Incidentes en Camboya en una jornada reivindicativa en el Sudeste de Asia

Trabajadores sostienen las fotografías de compañeros, fallecidos durante las protestas convocadas para exigir un aumento de sueldo el pasado mes de enero, en la marcha por las calles de Pnom Penh (Camboya) con motivo del Día Internacional del Trabajo hoy. EFE

PRIMERO DE MAYO ASIA

Bangkok, 1 may (EFE).- Miles de trabajadores reclamaron hoy en el Sudeste Asiático mejoras laborales y salariales durante las manifestaciones convocadas en varios países por el Primero de Mayo, en una jornada marcada por los incidentes registrados en Camboya.
Varias personas resultaron heridas en Phnom Penh cuando agentes municipales de seguridad dispersaron con violencia una manifestación organizada en el Parque de la Libertad y que violaba la prohibición de reuniones públicas decretada por las autoridades, según el diario “Phnom Penh Post”.

La carga comenzó tras los discursos de los líderes de la oposición, que antes, en el distrito donde se concentra el grueso de las fábricas en la capital camboyana, homenajearon a cinco trabajadores muertos por disparos de la Policía durante la huelga de enero del sector textil.
Los trabajadores del textil, ramo clave de la economía camboyana, reclaman un aumento del salario mínimo hasta los 160 dólares al mes, 60 más de lo que les ofrecen, y la puesta en libertad de 21 compañeros detenidos en enero.

En Indonesia, miles de personas participaron en una marcha en Yakarta para reclamar mejoras salariales y la eliminación de la subcontratación, en la primera ocasión en la que el Primero de Mayo es jornada festiva en este país, el cuarto más poblado del mundo, informó el diario “The Jakarta Globe”.

Los manifestantes pidieron un aumento del 30 % del salario mínimo en la región de Yakarta en 2015, después de que el Gobierno de la capital lo elevara a 2,4 millones de rupias (206 dólares) a principios de año.

Los indonesios celebraron elecciones parlamentarias el pasado 9 de abril, cuyo resultado se anunciará la semana próxima, y están convocados a elegir el próximo jefe de Estado en julio.
En Malasia, unas 20.000 personas acudieron a la convocatoria de un centenar de organizaciones en contra del impuesto sobre bienes y servicios que el Gobierno pretende introducir en abril de 2015, de acuerdo con el portal “Malaysia Insider”.

En Filipinas, profesionales del transporte y sindicatos de profesores, funcionarios, personal de banca y teleoperadores se concentraron en Manila para denunciar el rechazo del Ejecutivo a aumentar el salario mínimo, según el diario “Inquirer”.

En Singapur, el primer ministro, Lee Hsieng Loong, rindió homenaje a los primeros sindicalistas y pidió gratitud hacia ellos por su contribución para derrotar el comunismo y abrir la economía para atraer inversión extranjera, de acuerdo con el rotativo local “Straits Times”.

Lee también prometió reformas para permitir que las personas mayores de 65 años puedan seguir trabajando si así lo desean, en un acto ante un millar de sindicalistas.

Según un informe de la Organización Internacional del Trabajo, Filipinas es el país del Sudeste Asiático con el mayor número de parados (7,3 %) y Camboya con el menor (0,3 %).


Protestas desde Europa hasta Asia por el 1º de mayo

En Europa, azotada por la crisis económica, la gente alzó su voz contra los recortes y el desempleo
Daniel Ochoa de Olza I AP
Manifestación en Madrid, donde la gente levantaba carteles con tijeras dibujadas en protesta de los recortes.
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Millones de personas salieron a la calle en todo el mundo ayer, Día Internacional de los Trabajadores, en un contexto tenso.

En Europa, numerosas manifestaciones marcaron tradicionalmente este 1 de Mayo, nacido durante el movimiento para la reducción de la jornada laboral a finales del siglo XIX en Estados Unidos.

España, que empieza a salir tímidamente del marasmo económico y sigue minada por un desempleo récord, salió a la calle. Bajo el lema ‘Sin empleo de calidad no hay recuperación’, miles de personas marcharon en unas 70 ciudades de España, donde los sindicatos denunciaban una precarización laboral pese a la incipiente reactivación económica. En Francia, los sindicatos protestaban en París contra el plan de recortes de 50,000 millones de euros anunciado por el primer ministro, Manuel Valls.

A menos de un mes de las elecciones europeas del 25 de mayo, el ultraderechista Frente Nacional presentó su tradicional desfile como una ‘demostración de fuerza’ para confortar su dinámica en los sondeos, que lo colocan primero o segundo, emparejado con la derechista UMP, en la oposición.

En Grecia decenas de miles de personas se manifestaron contra la austeridad y por una Europa social, recordando que la riqueza es ‘el fruto de los esfuerzos de los trabajadores’. En Italia, donde el presidente del Consejo Matteo Renzi prometió devolver la confianza a los italianos, que salen apenas de más de dos años de recesión, estallaron enfrentamientos entre la policía y los manifestantes en Turín (noroeste).

Horas antes ya hubo escaramuzas en Turquía. La policía turca echó mano de cañones de agua y gases lacrimógenos para dispersar a cientos de personas que intentaron desafiar la prohibición de manifestarse en la plaza Taksim, donde el año pasado hubo protestas que llegaron a poner en jaque al gobierno.

Las celebraciones del 1 de mayo se vieron perturbadas también en Camboya, donde los sindicatos llamaron a apoyar a los obreros textiles en huelga en dos zonas económicas especiales cerca de la frontera con Vietnam. La mayoría de los trabajadores de este sector vital para la economía camboyana, que da empleo a 650,000 personas, ganan menos de 100 dólares mensuales.

‘PUTIN TIENE RAZÓN’

En Rusia, en plena efervescencia nacionalista alimentada por la crisis en Ucrania, unas 100,000 personas se manifestaron en la Plaza Roja de Moscú, muy cerca del Kremlin, con motivo del Día de los Trabajadores, recuperando una tradición soviética desaparecida hace 23 años.

‘Putin tiene razón’, ‘estoy orgulloso de mi país’, rezaban algunas de las pancartas mostradas por los manifestantes, en medio de un mar de banderas rusas.

Otras pancartas y representantes sindicales celebraron la incorporación de Crimea a Rusia. De hecho unas 60.000 personas desfilaron en Simferopol, capital de esta región recién anexada.

CHINA NO RESPALDA LOS DATOS QUE PREVÉN QUE SEA LA PRIMERA ECONOMÍA MUNDIAL


FT publica que la Oficina Nacional de Estadística de China ha expresado sus dudas sobre la metodología utilizada para calcular el ICP y que sitúa al gigante asiático como la primera economía mundial por delante de EEUU. Este diario, que cita fuentes implicadas en la redacción del informe, subraya que China no quiere adelantar a EEUU por las implicaciones políticas que supone ser la primera economía mundial.

miércoles, 30 de abril de 2014

La ONU denuncia la violencia contra las mujeres en política en el sur de Asia

Nueva Delhi, 30 abr (EFE).- La agencia de Naciones Unidas para la Mujer denunció hoy la creciente violencia que padecen las mujeres interesadas en política en Pakistán, Nepal y la India.

El estudio "Violencia contra las mujeres en la política", presentado hoy, expone casos de agresiones contra mujeres entre 2003 y 2013 en esos tres países del sur de Asia y trata de explicar "la naturaleza, el alcance y los motivos" que llevan a un hombre a cometer esos abusos.

"Cerca del 90 % de las mujeres en estos países siente que la violencia ha truncado su determinación de participar en política", aseguró en la presentación la delegada de ONU-Mujeres en la India Rebecca Reichmann Tavares, según un comunicado.

A juicio de Reichmann, en los tres países debe desarrollarse una legislación que proteja de estos ataques a las mujeres que participan de un modo u otro en política, pues así "menos gente pensará que la violencia contra ellas es justificable".

El informe revela que, mientras en la India esta violencia consiste habitualmente en maltrato, insultos y amenazas, el asesinato es más común en Pakistán y Nepal.

De acuerdo con el texto, el 45 % de las mujeres que eran candidatas por un partido político en la India padeció algún tipo de violencia física o amenaza.

Además, según ONU-Mujeres, la negación al derecho al voto a las mujeres resulta común en estos países.

Ayer se conoció en la India el caso de una musulmana que denunció que había sido violada por un grupo de hombres por trabajar para la formación hindú Bharatiya Janata Party (BJP) de Narendra Modi, favorito en las actuales elecciones generales indias. EFE

martes, 29 de abril de 2014

Asia Pulp & Paper plantará un millón de hectáreas de bosque en Indonesia en colaboración con varias ONG

Proyecto de Asia Pulp & Paper para consevar Indonesia 

MADRID, 29 Abr. (EUROPA PRESS) -

   La empresa papelera Asia Pulp Paper (APP) ha anunciado este martes que plantará un millón de hectáreas de bosque en Indonesia para apoyar la protección y restauración de estos ecosistemas. La iniciativa ha sido desarrollada en colaboración con entidades como WWF, Greenpeace y las ONG que forman parte del Solutions Working Group de APP.

   El compromiso anunciado, según ha indicado APP, "va bastante más allá de los requisitos legales en materia de conservación" y se extiende a un área que equivale prácticamente a la totalidad de las plantaciones de las que la empresa papelera extraía fibra de celulosa en 2013.
 
 El anuncio se produce casi un año después de que APP lanzase su política de conservación forestal (FCP), por la que suspendía de manera inmediata y permanente la tala de bosques naturales en toda su cadena de suministro. Desde entonces, el grupo ha trabajado en estrecha colaboración con todas las partes interesadas para su puesta en práctica, con la ayuda de The Forest Trust. Además, ha realizado consultas sobre cómo priorizar la recuperación de zonas importantes, tras elaborar un amplio estudio sobre la biodiversidad de sus concesiones.

   En este contexto, la directora general de sostenibilidad de APP, Aida Greenbury ha manifestado que después de un año de la entrada en vigor de la política de conservación forestal "resulta evidente que la clave de cualquier iniciativa de lucha contra la deforestación en Indonesia es un enfoque basado en el territorio, en sentido amplio".

   "Las zonas no se conservan ni se restauran de forma aislada. Hay que tener en cuenta la sostenibilidad del territorio entero y es necesario involucrar en el proceso a muchos colectivos y entidades. Confiamos en que, al trabajar con grupos indonesios e internacionales y con organizaciones como WWF, The Forest Trust y Ekologika, nuestros esfuerzos sean mucho más efectivos", ha apuntado.

   Además, ha explicado que el estudio de territorios enteros y el desarrollo de estrategias y objetivos a medida de cada uno de ellos permitirán alcanzar los máximos niveles de conservación, no solo en los bosques naturales de sus concesiones, sino también en las zonas que los rodean.

   La empresa papelera colaborará con un consorcio de ONG para preservar el parque natural de las 30 Colinas (Bukit Tigapuluh) de la región de Jambi, Sumatra, un hábitat fundamental para tigres, elefantes y orangutanes.

   En concreto, reforzará la protección de la carretera que lo cruza, se articularán medidas en defensa de la amenazada población de elefantes de la concesión de Tebo Multi Agro y se elaborará un estudio de viabilidad para la creación de un corredor biológico animal entre importantes hábitats forestales en la concesión de WKS.

   Igualmente, establecerá un fondo fiduciario administrado de manera independiente, que se encargará de gestionar estas iniciativas de conservación para garantizar su sostenibilidad y viabilidad. El fondo recibirá de APP su financiación inicial y posteriormente se organizarán recaudaciones de fondos para su sostenimiento.

jueves, 24 de abril de 2014

Casi 900 mujeres murieron en 2013 por crímenes de honor en Pakistán

Casi 900 mujeres murieron el año pasado en Pakistán víctimas de los llamados crímenes de honor, perpetrados a menudo por parientes de las fallecidas, según un informe publicado hoy por la Comisión de Derechos Humanos del país asiático (HRCP).

Los 869 casos documentados por la Comisión casi igualan los 913 denunciados el año pasado o los 943 de 2011, y se constata la pasividad oficial para luchar contra esta lacra que encarna la terrible discriminación que sufren las mujeres en esta parte del globo.

"Este tipo de crímenes persisten por la impunidad de que gozan los asesinos", se afirma en el documento de la HRCP, que denuncia que la tradición islámica de permitir la absolución de los agresores si son perdonados por la familia de la víctima favorece a los criminales.

"La familia de la víctima suele ser también la del perpetrador y a menudo perdona por conveniencia a su pariente", asegura el informe, que sentencia que "la impunidad continúa y anima a otros a seguir el ejemplo".
Los crímenes de honor son muy habituales en el sur de Asia y suelen implicar a varones de una familia que vengan lo que creen que es una afrenta a la conservadora moral familiar de las sociedades locales, como un simple matrimonio no consentido.

El informe denuncia otras formas de violencia doméstica, e incluye como víctimas a las 800 suicidas registradas, casi siempre impulsadas a quitarse la vida por conflictos familiares derivados de cuestiones de honor o agresiones machistas.

La HRCP también relata otras muestras de horror como las 56 mujeres asesinadas por el mero hecho de haber dado a luz a una niña, algo que suele chocar con los deseos de los cónyuges y sus familias de tener descendientes varones.

El año pasado, las autoridades registraron casi 3.000 denuncias de violación, pero el documento evidencia falta de datos de algunas provincias y números sospechosamente bajos para otras, lo que indica que, como en los crímenes de honor, la mayoría de agresiones pasan desapercibidas.


martes, 15 de abril de 2014

India, las elecciones más grandes del mundo


India, las elecciones más grandes del mundo
Los votantes han hecho largas filas para ejercer su derecho al voto.

Unas 814 millones de personas están llamadas a votar en los comicios generales. Duran de 36 días.

Una maratón electoral. Así se pueden definir las elecciones legislativas de la India, que tienen una duración de cinco semanas y a las cuales cerca de 814 millones de personas están llamadas a votar, en lo que se considera que son los comicios más grandes del mundo.

En un contexto en el que los electores buscan que se acabe la corrupción política, se garantice la educación y se mejore el acceso directo a servicios básicos como la luz y el agua potable –de los cuales carecen al menos 400 millones de personas–, las elecciones comenzaron esta semana en un desafío logístico sin precedentes en los estados de Assam y Tripura (noreste) y finalizarán el 12 de mayo en el estado de Bengala (este).

Los comicios, en los que trabajan 11 millones de personas, se realizan en nueve etapas para permitirles a los electores depositar su voto en las urnas instaladas en los 930.000 colegios electorales, que representan un 12 por ciento más de los que había en los comicios del 2009.
Este año, al menos 1,4 millones de urnas electrónicas fueron habilitadas para el proceso electoral del cual solamente se conocerán los resultados el 16 de mayo.

Debido al tamaño y a la geografía de India, que cuenta con 28 estados, las máquinas para votar han sido transportadas a las zonas más remotas por aire, carretera, mar e incluso a través de mulas y elefantes.

Además, las elecciones generales de la India cuentan con cien millones de votantes más que hace cinco años. La mayoría de ellos son jóvenes que por primera vez sufragarán y que, según expertos, definirán el futuro político, debido a que buscan un cambio en el gigante asiático.
“La votación de los jóvenes será decisiva, principalmente en las ciudades. Están más involucrados que nunca”, afirmó Tarún Basu, analista de la Sociedad de Estudios Políticos.

Al menos la mitad de los 1.237 millones de indios tiene menos de 25 años y de los cien millones de electores nuevos, cerca de 23 millones tienen entre 18 (la edad desde la que se puede votar) y 19 años. Según datos de la Comisión Electoral de la India, encargada de velar por el correcto desarrollo de los comicios, de los 23 millones de electores de entre 18 y 19 años, 13,5 son hombres y 9,5 mujeres, unos datos que evidencian el desequilibrio entre sexos.

Votantes insatisfechos

Tras una década en el poder, el gobernante Partido del Congreso, de la dinastía Nehru-Gandhi, llegó desgastado a los comicios por la desaceleración de la economía, la falta de empleo para los jóvenes y el alto precio de los alimentos; y acosado por casos de corrupción.
Rahul Gandhi, de 67 años, bisnieto, nieto e hijo de primeros ministros, no convence, según las encuestas. Observadores locales y sondeos apuntan que Narendra Modi, candidato del principal partido de la oposición, el Bharatiya Janata Party (BJP), es el favorito con un discurso centrado en el desarrollo y la economía.

El carisma de Modi atrae especialmente a una nueva generación de indios que nació tras la liberalización económica de la India en 1991, y cuyas preocupaciones están centradas en las oportunidades laborales y el progreso.

“En los últimos seis meses, en cada rincón del país, he hablado de cambiar el futuro de India, de desarrollo, de empleo juvenil y de respeto a las mujeres”, dijo Modi recientemente.
Sin embargo, Modi, de 63 años, despierta temor entre las minorías religiosas por su presunta implicación en la matanza de casi mil musulmanes en el 2002 en Gujarat, estado que gobierna desde el 2001.

Los sondeos –no siempre muy fiables a juzgar por fiascos pasados y por no prever la victoria del Congreso en el 2004– muestran que el BJP puede convertirse en la mayor bancada del Parlamento, que cuenta con 543 escaños.

Sin embargo, según las encuestas, no contará con la mayoría absoluta, por lo que tendría que gobernar en coalición en un país con multitud de partidos regionales.

REDACCIÓN INTERNACIONAL*

* Con información de AFP, Reuters y Efe.