sábado, 31 de octubre de 2009

Zelaya y Micheletti sellaron un acuerdo que pone fin a una crisis política de cuatro meses en Honduras


La restitución de Zelaya en la presidencia de Honduras, que debe decidir el Congreso, está garantizada tras el acuerdo con el gobernante de facto, según afirma la resistencia al golpe, aunque falta consensuar el cronograma para concretarla antes de las elecciones del 29 de noviembre.

El coordinador del Frente Nacional contra el Golpe de Estado en Honduras, Juan Barahona, se manifestó este viernes "satisfecho" con el acuerdo con el golpismo, pero adelantó que la organización insistirá con una Asamblea Constituyente, y aseguró que los jefes de todas las bancadas apoyan la restitución de Zelaya.


"Estamos satisfechos con el arreglo en lo que se refiere a la restitución de Zelaya en el poder, pero no aceptamos la renuncia a convocar a una Asamblea Constituyente", aseguró Barahona a Télam.

En ese sentido, explicó, en declaraciones telefónicas desde Tegucigalpa, que "los jefes de todas las bancadas apoyan la firma del acuerdo y a un mes de las elecciones, en plena campaña electoral y muy venidos a menos, saben que sólo la restitución de Zelaya les puede mejorar sus posibilidades".

El acuerdo aprobado por Micheletti contiene hasta ahora ocho puntos, entre ellos la formación de un gobierno de reconciliación, el rechazo a la amnistía política, el reconocimiento de las elecciones, la creación de una "Comisión de la verdad" y la eventual vuelta de Zelaya, según decida el Congreso previo dictamen de la Corte Suprema.

Se espera que en las próximas horas se defina un cronograma que permita determinar la normalización institucional y que marque el regreso de Zelaya a la presidencia para conducir el tramo final del proceso electoral del 29 de noviembre, en las que se elegirá un nuevo mandatario que asumirá el 27 de enero.

Zelaya, quien por el momento continuará alojado en la embajada de Brasil en Tegucigalpa, consideró que el reconocimiento de la situación institucional previa al 28 de junio es "el retorno de la paz al país", y se mostró confiado en lograr la "reconciliación nacional" en una sociedad que se presenta "fracturada".

"El sólo hecho de que se esté ya reconociendo la necesidad de retrotraer los poderes del Estado al 28 de junio de 2009 significa un triunfo para la democracia y el retorno de la paz para el país", evaluó Zelaya a la emisora Radio Globo, según citó Prensa Latina.

Por su parte, el secretario general de la OEA, el chileno José Miguel Insulza, sostuvo que "si el acuerdo se cumple de buena fe, va a resolver la crisis" y remarcó que no tiene "motivos para pensar que no hay buena fe".

La resolución se firmó bajo la fuerte presión de la delegación estadounidense, encabezada por el secretario de estado adjunto para América Latina de Estados Unidos, Thomas Shannon, acompañado por el subsecretario adjunto, Craig Kelly, y el asesor del presidente Barack Obama para América latina, Dan Restrepo.

Tras lograrse a medianoche del jueves (madrugada de este viernes en Argentina) el acuerdo del punto más conflictivo en cuanto a que sea el Congreso el que decida sobre la restitución de Zelaya en el poder, a los negociadores les falta detallar sólo cuatro puntos adicionales de los 12 que contendría el texto.

El presidente del Congreso, José Alfredo Saavedra, señaló al diario local Tiempo que "todos los diputados están dispuestos a contribuir con el diálogo", aunque agregó que "no puede adelantar cuál será la posición de cada parlamentario porque será una decisión personal".

Por su parte, Porfirio Lobo, candidato presidencial del conservador Partido Nacional (PN), se vanaglorió de haber sido "el primero en llamar a las partes a sentarse a la mesa".

Lobo apoyó el golpe de Estado desde su inicio, y cuando se lanzó la campaña electoral, en la que según las encuestas aparece como favorito por la división del otro partido tradicional, el Liberal, amenazó a Micheletti, a fin de septiembre, con quitarle su respaldo si no aceptaba el diálogo con los representantes de Zelaya.

En tanto, el aspirante liberal a la presidencia, Elvin Santos, dijo que aceptará el acuerdo, pero aclaró que sólo "Lobo puede tomar la decisión porque tiene los diputados que se necesitan para restituir al señor Zelaya. Si él quiere, ahora mismo lo hace".

En efecto, la bancada del PN es de 59 diputados sobre un total de 118, exactamente la mitad, y con un sólo voto más -el izquierdista Unificación Democrática (UD) tiene 6 legisladores- se pude anular el decreto que apartó a Zelaya del gobierno y nombró a Micheletti.



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